Jueves, 17 de septiembre de 2009

Vigente, la lucha de los padres de la patria: AMLO

ROSALíA VERGARA

MÉXICO, DF, 15 de septiembre (apro).- El excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador aseguró que la lucha de los "padres de la patria sigue vigente", por lo cual convocó a seguir trabajando para lograr la libertad en el país.

Además, instó a sus simpatizantes a llevar a cabo una campaña de concientización, dirigida a las clases medias de este país, con el objetivo de que despierten del sometimiento por parte de la oligarquía que dirige a este país.

En el Hemiciclo a Juárez, en el evento que convocó al Grito de los Libres por el 15 de septiembre, el tabasqueño dijo que esta transformación es la que necesita este país y debe conseguirse de manera pacifica, orientando y organizando al pueblo.

Ante cientos de seguidores, López Obrador dijo que en la página de Internet del "gobierno legítimo" hay material para difundir entre familiares y amigos, material que explica de qué manera la mafia de la política encabezada por Carlos Salinas de Gortari controla el país.

Silban a Calderón durante el concierto "Fiesta Mexicana"

JUDITH AMADOR TELLO

MÉXICO, D.F., 16 de septiembre (apro).- Ni los aplausos ni la voz del tenor Fernando de la Mora ni el ambiente festivo en el Auditorio Nacional, previo al "Grito" en la Plaza de la Constitución, impidieron que se escuchara una sonora rechifla al presidente Felipe Calderón cuando el concertista mexicano mencionó el nombre de Felipe Calderón, casi al término de su presentación, en el concierto Fiesta Mexicana, con la Orquesta Filarmónica de la UNAM (Ofunam).

         De la Mora fue la voz en el concierto que ofreció anoche la Ofunam, bajo la dirección de Juan Carlos Lómonaco.

         Aunque el auditorio lució semivacío y, por momentos, privó la solemnidad, los asistentes salieron satisfechos del concierto que inició con el Himno Nacional y continuó con un popurrí de música tradicional, en el que se interpretaron temas como La Adelita.

         Vino luego Chapultec (Obertura republicana), de Carlos Chávez; Cinco danzas cubanas (La Siete, Serenata melódica, Viejos recuerdos, Triste amor y Ayer y hoy), de Mario Ruiz Armengol, orquestada por Arturo Márquez, por encargo de la Dirección General de Música de la UNAM, y Janitzio, de Silvestre Revueltas. Cerró esta primera parte Danzón no. 2, del propio Márquez, que sin duda forma parte ya de una de las obras preferidas del público mexicano.

         En la segunda parte, De la Mora interpretó una serie de canciones como Dime que sí, de Alfonso Esparza Oteo; Te quiero dijiste, de María Grever, y Perjura, de Miguel Lerdo de Tejada. Un intermedio musical con el vals Sobre las olas, de Juventino Rosas, y retomó el canto con Cuando vuelva a tu lado, de Grever; Caminante del Mayab, de Guty Cárdenas y Antonio Mediz, y Así, también de Grever.

         No faltó Huapango, de José Pablo Moncayo que, a decir del musicólogo Juan Arturo Brenan, tiene en su bien merecida fama aspectos positivos y negativos, entre éstos últimos "ser usada (y abusada) como fondo musical para toda clase de propaganda oficialista y gubernamental, así como en numerosos productos audiovisuales comerciales, promocionales y turísticos de intención nacional o mexicanista".

         Al finalizar el concierto, el tenor cantó Un viejo amor, de Esparza Oteo, y una más de Grever, Júrame, invitando al público a corear con él.

         Entonces, tomó el micrófono para referirse a la actual crisis, y comentó que, frente a tantos problemas, los mexicanos podían tomar una actitud positiva o negativa, pero él prefería la primera, e instó a hacer algo por el país:

         "¿Qué podemos hacer? Simplemente cambiar cada uno de nosotros. Esto ya no es cuestión de que el gobierno cambie. El señor presidente Calderón..."

         Fue cuando una rechifla interrumpió a De la Mora, quien luego afirmó que no es panista, priista o perredista. Dijo:

"Volvamos a ser el gran anfitrión que es México para recibir a todo el mundo y no sólo mostrar esta visiones fatalistas: Un país lleno de narcotráfico, de secuestros, de delincuencia. Somos un país de buenas personas, como todos ustedes, como esta maravillosa orquesta, la Ofunam.

"Hay que mostrar  que somos capaces de cambiar. Todo está en cada uno de nosotros, no en el gobierno. Cada uno de nosotros tenemos que hacer el cambio", añadió.

"¡Viva México" –remató, y concluyó el concierto con Granada. Se encendieron fuegos artificiales y el escenario se llenó de papeles tricolores.

El público salió gritando vivas a México y a distintos héroes. Algunos entonaban México lindo y querido, que con insistencia pidieron a De la Mora, pero él ya no cantó.

 

Chiapas: repudian a mineras y al gobierno

Elio Henríquez y Ángeles Mariscal

Corresponsales

San Cristóbal de las Casas, Chis., 16 de septiembre. Más de mil integrantes del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) y de otras organizaciones marcharon de la cabecera municipal de Mazapa de Madero a Motozintla, en la sierra de Chiapas, para exigir a las mineras transnacionales que dejen de explotar la zona porque sólo nos dejarán tierras infértiles, enfermedades, contaminación y muerte.

El 11 de septiembre, integrantes de la Organización Campesina Emiliano Zapata (OCEZ) marcharon en Chicomuselo contra las mineras.

En un comunicado, el FNLS señaló que en varios municipios de la sierra de la entidad empresas canadienses, entre ellas Blackfire, explotan minas de barita, oro y otros materiales, pero en meses recientes se han incrementado las protestas de pobladores, sobre todo en los municipios de Chicomuselo, Mazapa de Madero, Motozintla y Siltepec.

En el 199 aniversario del inicio de la guerra de Independencia, el FNLS manifestó: A pesar de la sangre derramada por nuestros hermanos asesinados de esa época, la historia se repite con los gobiernos de los regímenes capitalistas, como el de Felipe Calderón Hinojosa, que continúa con su política entreguista, dando todo el control político, económico e ideológico al imperialismo.

Hoy, siguiendo en esta misma actitud vendepatrias, el gobierno ha otorgado permisos para la explotación de nuestros recursos minerales a empresas transnacionales sin tomar en cuenta al pueblo, y mucho menos las graves consecuencias de la contaminación ambiental.

La agrupación denunció que Yolanda Castro Apreza, Daniel Luna Alcántara y Jaime González, dirigentes de la agrupación, han sido víctimas de hostigamientos y persecuciones por autoridades estatales y federales.

Denunció las desapariciones forzadas de luchadores sociales, la creación de grupos paramilitares financiados y apoyados por los gobiernos, que actúan con total impunidad, como los 20 paramilitares que asesinaron a 45 indígenas el 22 de diciembre de 1997 en Acteal y que recientemente fueron puestos en libertad por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, agregó.

 

 

Salinas asalta el poder del PRI y de Calderón; la izquierda se reduce a declaraciones

Pedro Echeverría V.

1. La dupla Carlos Salinas/Felipe Calderón gobernarán México los últimos tres años del sexenio panista. La economía de México se ha desplomado y hay enormes muestras de ingobernabilidad, sin embargo la izquierda está en la lona y la centroizquierda, en vez de movilizar a la población en las calles, campos y sindicatos, continúa haciendo declaraciones para los medios de información, mientras se mueve en el electoralismo y los cargos políticos. Con la asunción –sin oposición- del mejor lacayo de Salinas a la coordinación de los diputados priístas, se puede reconfirmar que el ex presidente más desprestigiado de México -por los miles de millones de pesos que su familia desfalcó al país y por asesinatos- regresa nuevamente por sus fueros y los cientos de políticos beneficiados en su sexenio se han agrupado férreamente para readoptarlo.

2. Aplastado el PAN –partido de Calderón- en las elecciones del pasado julio, así como también lo fue la centroizquierda oportunista del PRD, sin enemigo al frente el PRI salinista parece que va a gobernar tras Calderón. El panismo está receloso por el cogobierno con el PRI, pero sus altos directivos reconocen que no les queda otro camino. La centroizquierda perredista, entre tanto, busca sumarse a la cargada, trata de negociar espacios de poder porque “posiciones radicales de confrontación no llevan a nada”. López Obrador continúa con sus giras de cuatro días por semana, por los 2500 municipios del país, reiniciadas desde enero de 2007. Las pequeñas poblaciones acuden a saludarlo en sus visitas, pero dado que todos los medios (TV, Radio, Prensa) tienen la obligación de silenciarlo, el país sólo sabe de él, cuando se le calumnia por los medios.

3. Ante el control político derechista total que ejercen el gobierno panista y el PRI, pareciera que las cosas van a cambiar en México, en beneficio de la población, entre unos 100 años. Que la cábala de revoluciones en México: 1810, 1910, 2010 no se cumplirá a pesar de que los problemas del país se han agudizado en el desempleo, la miseria y el hambre. De pronto cuando nos vemos en una marcha, una gran movilización o una batalla campal solemos hacernos ilusiones de que avanzamos y nadie podrá pararnos, pareciera que nuestras emociones y pasiones son mucho más fuertes que nuestras reflexiones. Tengo la convicción que hay que impulsar a las masas en sus luchas defendiendo los derechos que les corresponde, pero no puede un experto en luchas sociales reflexionar si nuestros avances son reales e ilusorios.

4. López Obrador acaba de declarar: “Hoy asume de facto la Presidencia de México Carlos Salinas de Gortari, y ustedes me van a preguntar, ¿por qué, si el que escuchamos que es Presidente, aunque no manda, es Felipe Calderón? La verdad es que Calderón ya no le sirve a la oligarquía, y de plano el que está asumiendo el mando es Salinas de Gortari, eso porque hoy los diputados del PRI van a elegir a Francisco Rojas, a un salinista, como el coordinador de la bancada en San Lázaro. Rojas no es más que el achichincle de Salinas. Felipe Calderón, mientras tanto, seguirá de florero, de adorno. Ahora el ex presidente va a conducir políticamente con dos encomiendas: una es lograr que se termine el gobierno de apariencia de Calderón, y la otra es que en 2012, según sus cálculos, entre a la Presidencia Enrique Peña Nieto”.

5. La declaración es magnífica porque en una cuantas líneas resume la realidad política, pero el problema es que se limita López Obrador a convocar una movilización hasta entre un mes con demandas extremadamente generales. La carestía de artículos básicos, la elevación de tarifas eléctricas, la batalla contra la privatización y el repudio contra el mal gobierno son demandas generales que apoyarían todos, pero la bronca sería la misma: cuatro horas de desahogo y regreso de cada quien a su casita. En esas cuatro horas los gobernantes descansan tomándose unos cuantos whiskys. No hay toma de instituciones, bloqueos permanentes y mucho menos tomas de calles y carreteras. Si acaso un tiempo en que las concentraciones preocupaban a la clase gobernante, hoy las tienen contemplado en sus agendas porque saben que son cuatro simples horas.

6. El cogobierno PAN/PRI y el contubernio de los demás partidos debe ser tomado en serio por quienes en realidad luchan por transformar la situación económica y política del país. Esto que se ha llamado la “partidocracia” en el poder político frena con mucha efectividad las luchas de los trabajadores. Todas las batallas aisladas y débiles que dan los indígenas, los campesinos, los obreros, los ciudadanos en el país están siendo reprimidas por el gobierno y los empresarios con saña y los medios de información las silencian a propósito. La brutal represión del gobierno en Candelaria, Campeche; a los indígenas que defienden sus tierras en Chiapas, Veracruz e Hidalgo; a los obreros de los centros mineros y a muchos más no es un cuento es una realidad concreta que se silencia a propósito. ¿Qué dice la clase política o partidocracia? Prefiere ignorar.

7. Me siento en este momento alicaído como en los últimos meses del gobierno de Salinas, apenas después de que los yanquis y el gobierno de México firmaron el TLC en medio de himnos nacionales y discursos que repetían que al fin México se convertía en parte del primer mundo. Afortunadamente toda esa fiesta y borrachera del gobierno de Salinas y los empresarios tuvo que interrumpirse con vómitos y diarreas en Los Pinos cuando se supo del levantamiento zapatista en San Cristóbal. El EZLN volvió a levantarnos el ánimo, por lo menos durante un año, recordándonos que no estamos solos. No debemos olvidar que esta maldita burguesía sigue moviéndose de distintas maneras para tenernos mediatizados y dominados. Nuestras batallas tienen que continuar, son de muchas décadas. Mueren los viejos, pero los jóvenes la hacen renacer.

 

La degradación panista

ÁLVARO DELGADO

Con motivo de la publicación de su segundo libro, Volver a empezar. Un llamado a la perseverancia desde la Democracia Cristiana, que comenzará a circular en estos días bajo el sello de Grijalbo, el exdirigente panista Manuel Espino revela en entrevista con Proceso que en 2006 habló con 10 gobernadores priistas para convencerlos de apoyar a Calderón en lugar de respaldar a López Obrador. Y, en el marco del 70 aniversario de ese partido, dice que este es el momento de volver a la doctrina y refundar el PAN terminando con la corrupción, los fraudes electorales y las campañas sucias que practica –en las cuales reconoce haber participado–, al igual que con las “acciones facciosas y segregacionistas” que ha impuesto Felipe Calderón…

Las prácticas de corrupción, impunidad, represión, fraudes electorales, campañas sucias, imposiciones y otros vicios que caracterizan al Partido Acción Nacional (PAN) y sus gobiernos sólo se explican por el abandono del ejercicio congruente de la política y por la consolidación de un pragmatismo extremo, reconoce Manuel Espino.
En el marco de los 70 años de la fundación del PAN, que se cumplen este miércoles 16 tras la peor derrota de su historia, Espino plantea la “refundación” del partido que presidió para cumplir con el objetivo fundamental de generar ciudadanía, más allá de ganar elecciones.
El controvertido exdirigente panista, confrontado con la facción que encabeza Felipe Calderón, irrumpe con un nuevo libro, Volver a empezar. Un llamado a la perseverancia desde la Democracia Cristiana, editado por Grijalbo, en el que plantea retornar a los principios fundacionales del PAN y deponer el pragmatismo.
En amplia entrevista, Espino inclusive distingue entre el “pragmatismo ramplón” de Germán Martínez y Juan Camilo Mouriño –ya fallecido–, que condujo a derrotas, y el que él practicó con gobernadores priistas para hacer ganar a Felipe Calderón en 2006, cuando –acepta– el PAN recurrió a una campaña sucia que polarizó a la sociedad.
“Reconozco que se dio esa campaña y que luego me la atribuyeron cuando eso afectaba al equipo de campaña. Por cuidar a mi candidato y las posibilidades de éxito, acepté culpas que no eran mías”, dice Espino. “No se valen campañas de denostación, de desprestigio, y eso hicimos”.
En una actitud autocrítica para sustentar su llamado a regresar al PAN a sus orígenes –“tengo que corregir mis propios errores dentro de mi trayectoria”–, plantea también la necesidad de reconsiderar el rechazo del PAN a temas como el aborto, las familias no tradicionales, los homosexuales y las lesbianas.
“Me parece que a ratos el PAN ha tenido una actitud injusta e inhumana con esas personas. Podemos no estar a favor del aborto, pero no se justifica condenar a tres años de cárcel a una mujer que aborta”, expresa.
Y agrega que, aun cuando hay mujeres que abortan por haber sido violadas, son expuestas al escarnio y a la persecución en estados gobernados por el PAN: “Yo no estoy de acuerdo con lo que hicieron los panistas en Guanajuato, por ejemplo, porque eso no es humano”.
Presidente de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), Espino reprueba, así mismo, los recurrentes ataques de sus correligionarios al Estado laico: “Un mandatario, si es católico o profesa algún credo religioso, no debe andarlo exhibiendo en el desempeño de su función pública, porque genera confusión y debilita al Estado laico, en el que yo creo”.
Allegado a Vicente Fox, quien como presidente de México ostentó su condición de católico militante, como cuando se postró para besar el anillo papal de Karol Wojtyla, Espino califica esa conducta de “grave error personal”.
–No fue sólo personal, dado que era jefe de Estado.
–El Estado no se equivocó, se equivocó el mandatario, la persona, se equivocó Vicente Fox. Y eso fue, de alguna manera, un agravio, aunque sea menor, al Estado. Si recibe al Papa como jefe de Estado debe prevalecer el protocolo del jefe de Estado y, ya en privado, si quiere rezar y besarle la mano es otra cosa.
Resume: “Ese tipo de temas los planteo en el libro, porque percibo un partido entumecido, que no es capaz de reflexionar en sus tesis originales, y trato de sacudir la esclerosis que padecen algunos partidos de la democracia cristiana –incluido el PAN– que, por pereza, comodidad o conveniencia política hacen a un lado las ideas, las tesis doctrinarias”.
–Ahora en el PAN todos hablan de volver a los orígenes…
–Pero hablar de retornar a los orígenes y seguirse comportando como priistas es retórica, igual que hablar de unidad pero autorizar y promover acciones que dividen. Es retórica ofrecer victorias y ni siquiera ocuparse de estrategias exitosas para evitar derrotas.
El exdirigente panista aborda en su libro, igualmente, la carencia de líderes con consistencia política, “que al primer revés abandonan el barco y la tripulación”, alegando apego a la cultura de la dimisión. “Es falso y grotesco que en la democracia cristiana haya eso. Queremos dirigentes que, en la adversidad, no se arredren”.
–¿Se refiere a Germán Martínez?
–Sin lugar a dudas. Pero como él hemos tenido muchos otros en estados y municipios. Hemos tenido dirigentes que se prestan al cochupo, que abusan del cargo directivo para poner a sus amigos, compadres y parientes en posiciones de privilegio o para hacerse ellos mismo de una candidatura. Esos no son los líderes que queremos en la democracia cristiana.
Refundación
Volver a empezar es el segundo libro de Espino, quien hace un año publicó también Señal de alerta, donde acusó a los “capos del calderonismo” de pretender apoderarse del control del PAN y de pactar con políticos como Manlio Fabio Beltrones, a quien hizo aparecer en la portada saludando, casi sometiendo, a Felipe Calderón.
A diferencia de Señal de alerta, en Volver a empezar, Espino no hace imputaciones directas a panistas, sino que privilegia las ideas de pensadores de la democracia cristiana, como Carlos Castillo Peraza, quien el pasado miércoles 9 cumplió nueve años de fallecido sin que, al parecer, nadie en el PAN se acordara del aniversario.
En entrevista el jueves 3 de septiembre, un día después de que Calderón encabezó un acto político en Palacio Nacional con motivo de la entrega del Tercer Informe de Gobierno, Manuel Espino manifiesta que el aniversario del PAN y el inicio de la presidencia de César Nava abren la oportunidad para transformar el partido, sobre todo después de la gestión de Germán Martínez.
“Estoy confiado en que Nava va a cerrar en definitiva el triste capítulo”, dice, y advierte que el desempeño de la dirigencia del PAN no se debe medir por los triunfos electorales, sino por la reconciliación interna. “Si eso lo logramos en la presidencia de César, será un gran avance hacia nuestro propio origen”.
–¿Se trata de una refundación?
–Sí, una especie de refundación, sin menospreciar lo que hemos aprendido y logrado durante 70 años. Creo que el 70 aniversario significa una nueva oportunidad para el PAN y los panistas de darnos la mano, haciendo a un lado los agravios, los resentimientos… que los ha habido. Es la mejor ocasión para volver a empezar.
“Ojalá que esa actitud de César, que la veo sincera, se refleje en las acciones, en los hechos y en las decisiones, y ojalá que esa misma actitud permee en el gobierno federal para que terminen las acciones facciosas y segregacionistas que existen, no de manera fortuita, sino por línea, por instrucción, directriz, por orden expresa de la autoridad.”
 –¿De Calderón?
 –Sin lugar a dudas. Espero que el presidente también sea sensible a la necesidad de retomar el humanismo, el espíritu de solidaridad entre quienes podemos pensar diferente, y reconozcamos que somos parte de un mismo proyecto en beneficio de la nación.
Según Espino, en el PAN y en sus gobiernos hay un problema de congruencia: “Germán llegó a la presidencia del PAN hablando de unidad, y se mantuvo año y medio haciendo, alentando y diciendo cosas que dividían”.
Y añade: “Es un poco lo que ha pasado con el gobierno federal: Desde el primer día, el presidente de México habló de unidad, pero desde el gobierno se han permitido cosas que han agredido a la oposición, que han dificultado la unidad, el acuerdo y el consenso”.
Evoca el mensaje de Calderón en el Palacio Nacional, particularmente el llamado a la unidad y al cambio: “Escuché que es la hora de cambiar, y yo diría: Es la hora de volver a empezar, pero que sea en serio. No podemos seguir convocando a la unidad, pero ser la causa de acciones y de procesos que lastiman la confianza y que dificultan esa unidad”.
Sobre Nava, a cuya candidatura única se opuso y aun se reunió con él la víspera de la elección para mandarlo “olímpicamente al carajo”, Espino aprecia un esfuerzo de inclusión, que ya se tradujo en otra reunión privada y en nombramientos de algunos de quienes fueron colaboradores de Espino, quien dice mantener su “permanente exigencia de congruencia”.
Pragmatismo bueno
El PAN se ha impuesto, continúa, un pragmatismo extremo que mandó “de vacaciones” a la doctrina, como proclamó Vicente Fox.
“¡Se acabaron las vacaciones! No más pragmatismo, no más actitud facciosa. ¡Volvamos a ser lo que siempre fuimos!”, exclama Espino, quien distingue entre el pragmatismo que hubo en las elecciones de Chiapas, donde él repartió propaganda del PRI, y el de los comicios de Yucatán, donde intervino Mouriño.
En Chiapas, recuerda, el candidato del PAN renunció a favor del candidato del PRI por “una decisión del equipo del presidente electo”, y Espino fue para aclarar que no era una cesión al PRI, sino a favor del candidato. “Era un poquito tratar de salvar algo del PAN”.
Contrasta este caso con el de Yucatán. “¡Yo no fui el que echó a perder la campaña exitosa! Fue Juan Camilo Mouriño, fue Jorge Manzanera Quintana. Íbamos muy bien. Yo estuve un mes permanentemente ahí. Fui al registro del candidato a gobernador de Baja California, y en ese descuido se metieron por la puerta de atrás, cambiaron la estrategia, los métodos, la publicidad, agredieron a la candidata del PRI, y eso le dio la vuelta a la campaña. ¡Ese es pragmatismo ramplón e incongruente con lo que es el PAN, y nos ha hecho perder espacios!”.
En cuanto a las gestiones que hizo ante gobernadores priistas para que movieran sus maquinarias electorales a favor de Calderón en 2006, Espino las define como “un pragmatismo que no agravia principios”, porque buscó el voto útil. “Estaba yo tratando de convencerlos de que era mejor Calderón que Andrés Manuel López Obrador”.
–¿A cambio de qué?
–¡De nada! ¡No hubo negociación! Yo fui a generar una reflexión: “Tu candidato no va a ganar. Escoge: Felipe o El Peje”. Punto. No hubo una negociación de esto a cambio de aquello, jamás la hubo.
En el caso de Mario Marín, de Puebla, envuelto en un escándalo tras violar los derechos humanos de la periodista Lydia Cacho por encargo de Kamel Nacif, dice que su caso se resolvería en el ámbito judicial, no en los espacios del Ejecutivo y el Legislativo.
“Yo le dije: ‘Lo que te pido es que le ayudes a tu estado a tener un presidente de la República que sea el mejor posible, y en este momento el mejor posible es Calderón’. No fui a ofrecerle ni impunidad ni apoyo, absolutamente nada. Lo planteo en el libro: El pragmatismo sin principios, por intereses partidistas, que no atiende al interés superior, es totalmente deleznable.”
Reitera que habló con 10 gobernadores del PRI “porque son los que mueven la maquinaria” electoral, pero no para ofrecerles un acuerdo. “Les hice ver el riesgo que implicaba que ganara López Obrador”.
–¿Por qué riesgo?
–Era mi convicción y quería hacer ganar a mi candidato.
–Eso no se hace de gratis.
–Pues mira, a lo mejor soy muy pendejo, pero yo no cobro por hacer política, no cobro por hacer acuerdos, y como presidente del PAN jamás lo hice.
Admite, eso sí, que en esa campaña y en las subsecuentes se emplearon técnicas de propaganda que polarizan a la sociedad, como lo refiere en su nuevo volumen.
“No se justifica, bajo ninguna circunstancia, que un partido que está en la responsabilidad de gobierno agreda a la oposición, porque eso esteriliza la política. Eso hizo el PAN y eso ha hecho en reiteradas ocasiones”, expone, y asegura que, siendo presidente del partido, manifestó, internamente, su desacuerdo con esa estrategia.
Sin embargo, “tuve que apechugar, pero no estoy obligado a que, sólo porque apechugué siendo el dirigente del partido, lo tenga que seguir haciendo. En el libro también hago un llamado a la congruencia en las campañas. Tenemos que ser los principales promotores de campañas de diálogo, de debate, de propuesta, no de denostación”.
Identificado con el sector más conservador del PAN y aun como miembro de El Yunque –hecho que él niega–, Espino afirma que hay muchos panistas que, estando concientes del alto nivel de pragmatismo que padece el PAN, coinciden en el empeño de regresar al partido al cauce de las ideas, la doctrina, la reflexión y la práctica congruente de la política. En el PAN, advierte, es preciso contrarrestar la corrupción, tema que también analiza en Volver a empezar. “Si ya incurrimos en prácticas inmorales y de corrupción, es hora de cambiar y volver al origen”, enfatiza.
Lo mismo, continúa, debe hacerse ante los actos de defraudación electoral que se producen en el PAN y que quedan en la impunidad, como ocurrió, afirma, en el Comité Ejecutivo Nacional presidido por Germán Martínez. “Las actitudes fraudulentas en mi partido no fueron poquitas, sino muchas, como el intento de fraude contra (Javier) Corral”, especifica.
Y sentencia: “Los que la han hecho la deben pagar. Sería muy lamentable que la inmoralidad se recompense con cargos públicos. Sería muy lamentable que la incongruencia se recompense con candidaturas y posiciones de privilegio. No sería ético, porque alienta la impunidad”.

 


Publicado por solaripa69 @ 10:00
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