Lunes, 28 de septiembre de 2009

Micheletti ordena el cierre de medios de comunicación.

El País.

La medida se produce horas después de que el Gobierno golpista de Honduras suspendiera cinco derechos fundamentales

El Gobierno golpista de Honduras ha dejado en suspenso cinco importantes garantías constitucionales y ha decretado el estado de sitio para todo el territorio nacional durante los próximos 45 días. Pero no sólo eso. Roberto Micheletti ha decidido esta madrugada que los militares cierren los medios de comunicación que le resultan hostiles, es decir, Radio Globo y el Canal 36 de televisión, afines al depuesto Manuel Zelaya. Los cinco derechos constitucionales que quedan anulados son tan importantes como el de libertad personal, libre emisión de pensamiento (libertad de expresión), libertad de asociación y de unión, libre circulación y los derechos de los detenidos.

Tan drástico recorte de libertades fue aprobado por un consejo de ministros celebrado el martes 22 -sólo un día después del regreso de Manuel Zelaya a Honduras- y publicado en La Gaceta (el boletín oficial del Estado) el sábado 26. Lo más curioso del caso es que el gobierno golpista mantuvo la medida en secreto hasta la tarde del domingo, y sólo se la trasladó a la población después de que los citados medios críticos y la prensa internacional informaran sobre el asunto. Tan es así, que durante una rueda de prensa celebrada en la Casa Presidencial en la tarde del domingo, una periodista extranjera le preguntó al canciller del gobierno de Micheletti, Carlos López Contreras, si era cierto el rumor que ya corría por Tegucigalpa. La respuesta del ministro fue: "No tengo conocimiento, pregúntenle al secretario (ministro) de Gobernación (Interior)". Cuando este periódico se pudo hacer con una copia de La Gaceta, allí estaba, en tercer lugar, la firma del canciller golpista López Contreras...

El decreto ejecutivo PCM-M-016-2009 ocupa sólo dos folios, pero son dos folios que dan miedo. Porque a fin de cuentas lo que vienen a señalar es que la libertad de los ciudadanos queda a partir de ahora, y por un periodo de 45 días, a discreción de militares y policías, a los que Micheletti da carta blanca. Se podrá detener, dice el texto del decreto, "a toda persona que sea encontrada fuera del horario de circulación establecido, o que de alguna manera se presuma como sospechoso por las autoridades policiales y militares de causar daños a las personas o a sus bienes..." Según el artículo 187 de la Constitución de Honduras, el Gobierno tiene la potestad de suspender los derechos citados en los casos de "invasión del territorio nacional, perturbación grave de la paz, de epidemia o de cualquier otra calidad general". El artículo siguiente, el 188, deja muy claro que en el territorio en que fuesen suspendidas las garantías anteriores, "se regirá por la Ley de Estado de Sitio".

Desde su refugio en la Embajada de Brasil, el presidente Manuel Zelaya denunció que el decreto "es una barbaridad que indigna" y volvió a llamar a la resistencia pacífica a sus leales, que visto cómo se van desarrollando los acontecimientos, cada vez lo tendrán más difícil. Por si fuera poco, el Gobierno de Micheletti se mantuvo en sus trece de establecer un ultimátum de 10 días al gobierno de Brasil para que defina la situación de Zelaya y, lejos de amilanarse ante la presión internacional, tomó otra medida de fuerza: impedir que una delegación de la OEA que llegó a mediodía del domingo al aeropuerto de Toncontín pudiera entrar en territorio hondureño. Los delegados fueron puestos de patita en un avión de vuelta. El incidente diplomático coincidió en el tiempo con la llegada al mismo aeropuerto de una hija de Micheletti, a la que el gobierno de EE UU acaba de deportar en represalia por la fechoría cometida por su padre.

Un apunte más: los 45 días de estado de sitio coinciden con la campaña electoral en Honduras. Va a resultar muy difícil que la comunidad internacional otorgue el visto bueno a unas elecciones celebradas con la libertad amputada y con Roberto Micheletti sentado en la Casa Presidencial.

 

 

 

Estado de sitio en Honduras
Micheletti radicalizó su postura

Univision.com y Agencias

28 de Septiembre de 2009

 

TEGUCIGALPA - El Gobierno de facto de Roberto Micheletti radicalizó su postura dentro y fuera de Honduras con la suspensión de las garantías constitucionales durante 45 días y la decisión de no admitir a funcionarios internacionales en el país, al tiempo de advertir a Brasil del fin de la inmunidad de su embajada.

 

Serie de prohibiciones

El Gobierno, que asumió el 28 de junio tras un golpe de estado, suspendió durante 45 días las garantías constitucionales, según un decreto al que tuvo acceso la Agencia Española de Noticias (EFE), que restringe las libertades de circulación y expresión, y prohíbe las reuniones públicas, entre otras medidas.

El decreto ordena, además, el desalojo de toda institución pública tomada por manifestantes, el cierre de medios de comunicación que "ofendan la dignidad humana, a los funcionarios públicos o atenten contra la ley" y la detención de personas que sean consideradas sospechosas.

La medida fue aprobada el 22 de septiembre por Micheletti en consejo de ministros y publicada el sábado pasado en La Gaceta oficial, confirmó una fuente del Gobierno.

 

Este domingo por la noche, el Gobierno informó de este decreto en un comunicado a todo el país por una cadena de radio y televisión.

"Una barbaridad"

Zelaya no tardó en responder a la declaratoria de estado de sitio y denunció en declaraciones a Radio Globo que ese decreto es "una barbaridad que indigna, que molesta", e hizo un llamamiento al Parlamento para que lo suspenda.

También pidió que sus diputados "escuchen el diálogo" que él ha propuesto para resolver la crisis política que vive Honduras desde el pasado 28 de junio, cuando fue expulsado del poder por los militares.

Desde la Embajada de Brasil, donde se encuentra desde que llegó por sorpresa el pasado lunes, Zelaya también expresó que "es el día para convocar, siempre de forma pacífica, a la resistencia" popular que exige su restitución en el poder, "para que se manifieste durante 24 horas continuas".

No lo acatarán

Simultáneamente, el líder del Frente Nacional contra el Golpe de Estado, Juan Barahona, dijo a The Associated Press que "continuamos la lucha por restituir el orden constitucional y al presidente Zelaya, hasta derrotar al gobierno de facto".

Barahona convocó a sus simpatizantes a congregarse el lunes en la Universidad Pedagógica Nacional, al sur de la ciudad, para marchar "hacia algún lugar de Tegucigalpa que allí se definirá... y nuestras manifestaciones se harán con o sin toque de queda o la restricción de las libertades en el país".

Poco antes, el derrocado presidente de Honduras, Manuel Zelaya, llamó a sus seguidores a concentrarse este lunes en "una ofensiva final", al tiempo que el gobierno de Micheletti procedía a la expulsión de funcionarios de la Organización de Estados Americanos (OEA) y advertía a Brasil con "medidas" en el marco del derecho internacional si no entregaba a Zelaya, quien permanece en la embajada en calidad de refugiado.

 

Brasil desestima invasión de embajada en Honduras: diplomático

 

RIO DE JANEIRO (Reuters) - Brasil desestima la posibilidad de que el Gobierno hondureño de facto decida invadir la embajada del país en Tegucigalpa, donde se encuentra el derrocado presidente Manuel Zelaya, ratificó el lunes un portavoz de la Cancillería.

Zelaya, quien convocó a sus seguidores a una "ofensiva final" para restituirlo en el poder al cumplirse tres meses de su destitución y expulsión del país por los militares, había expresado el temor de un inminente asalto a la embajada.

"No trabajamos con la hipótesis de invasión de la embajada", dijo telefónicamente a Reuters un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil.

"Contamos con la inmunidad de la embajada", agregó.

El Gobierno de facto de Honduras dio un plazo de 10 días a Brasil para que defina el estatus de Zelaya, luego de lo cual retiraría la inmunidad diplomática a la embajada.

La administración del presidente de facto, Roberto Micheletti, exigió que Brasil otorgue formalmente a Zelaya el asilo o lo entregue para ser juzgado.

"Temo que en las próximas horas asalten esta sede diplomática", dijo Zelaya el lunes en una conferencia de prensa en la embajada brasileña. "La comunidad internacional debe actuar (...) pido protección al mundo", agregó.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó el domingo el ultimátum del Gobierno de facto hondureño y reiteró que Zelaya es "huésped" de Brasil.

 


Publicado por solaripa69 @ 12:02
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios