Viernes, 09 de octubre de 2009

Multitudinaria defensa sindical de Luz y Fuerza

Exige Martín Esparza reconocimiento a la dirigencia del SME

Advierten electricistas que no permitirán se afecte su contrato colectivo

Patricia Muñoz y Rosa Elvira Vargas

 

El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) realizó ayer una de las mayores movilizaciones en su larga trayectoria de lucha. Fue una marcha que llegó a Los Pinos, donde su líder Martín Esparza y los integrantes del comité central expusieron ante Luis Felipe Bravo Mena, secretario particular del presidente Felipe Calderón Hinojosa, su determinación de defender a Luz y Fuerza del Centro (LFC) como una empresa estatal y exigieron el reconocimiento de su dirigencia gremial.

Con el respaldo de un contingente calculado por ellos en 45 mil sindicalizados, activos y jubilados, los líderes advirtieron que no permitirán se afecte una sola cláusula de su contrato colectivo de trabajo, y anunciaron que el próximo lunes acudirán a las oficinas centrales de la compañía para exigir el descongelamiento de las cuotas sindicales retenidas por órdenes del director de la paraestatal, Jorge Gutiérrez Vera.

... Estaremos comité central y comisiones de trabajo en el octavo piso de Luz y Fuerza del Centro, pues hemos dejado claro aquí, en esta mesa (en Los Pinos), que de aquí al lunes queremos una respuesta favorable al sindicato en las demandas que hemos hecho’, señaló Esparza Flores.

En esta gran marcha que partió del Ángel de la Independencia, donde los contingentes ocuparon ambos sentidos del Paseo de la Reforma y sus anchas aceras, el SME recibió el respaldo de personajes de los ámbitos sindical y político.

Así, ayer caminaron a su lado desde doña Rosario Ibarra hasta una comisión de mujeres de San Salvador Atenco, quienes voz en cuello y blandiendo sus machetes exclamaron: Nosotros nunca vamos a olvidar la solidaridad que hemos recibido de este digno sindicato.

A su vez, los trabajadores hicieron gala de ingenio en sus consignas y pancartas. En ambas expresiones se dirigían sobre todo al secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, a quien varios contingentes personalizaron con varios monigotes de cartón a los cuales prendieron fuego al final de la marcha. Le demandaron a gritos sacar las manos del SME y hasta llegaron a decirle, entre muchas otras consignas: Si López Mateos viviera, en tu madre te pusiera.

Y aunque otras autoridades del gobierno federal no se escaparon de la ironía de los electricistas, diversos carteles llevaban dedicatoria especial contra las cadenas de televisión privadas: Televisa y TvAzteca, no le mientan al pueblo, mejor sigan en lo suyo: el futbol y las telenovelas. La queja contra el linchamiento mediático de que ha sido objeto el SME fue uno de los reclamos centrales de los propios líderes durante el mitin realizado en las inmediaciones de la casa presidencial.

A esta movilización se sumaron líderes de varias organizaciones sindicales y agrupaciones civiles, así como legisladores entre los que se encontraban los diputados Jaime Cárdenas, Laura Itzel Castillo, Óscar González y Gerardo Fernández Noroña.

Contra los peores vaticinios, ayer por la tarde no hubo un solo incidente grave que lamentar. Durante la marcha los organizadores alertaron a sus compañeros sobre la presencia de algunos encapuchados quienes, portando camisas con el logotipo de Luz y Fuerza, intentaron grafitear y dañar monumentos de Paseo de la Reforma. Para ubicarlos y marcar un claro deslinde con tales intenciones, los encargados de vigilancia en el contingente actuaron de inmediato.

Al mismo tiempo, el Gobierno del Distrito Federal desplegó a lo largo de la ruta un operativo de seguridad y policiaco con 3 mil 240 uniformados y 170 vehículos. La parada obrera fue vigilada desde el aire por helicópteros capitalinos y federales. Desde muy temprano, las avenidas que confluyen a Los Pinos fueron bloqueadas por altas vallas metálicas y tres cercos de elementos del orden.

Mucho antes de la hora convocada para iniciar la caminata, la glorieta del Ángel de la Independencia estaba atiborrada de trabajadores. En el ala norte siguieron colocándose las secciones sindicales y cuando por fin echaron a andar, aquello se convirtió en un río humano, cuyas dimensiones pueden medirse en el hecho de que cuando la descubierta alcanzó la calzada Chivatito, miles no cruzaban aún la fuente de la Diana.

Aunque la movilización fue básicamente realizada por los electricistas, se les sumaron contingentes de otros gremios, como mineros, telefonistas, trabajadores de la UNAM, de la UAM, de Bachilleres, de la industria nuclear, tranviarios, maestros y campesinos.

Al salir de Los Pinos, donde permanecieron una hora, los dirigentes del SME tomaron el micrófono para comunicar el resultado de la audiencia. Aunque no comentaron sobre las respuestas que les habría dado el secretario particular del presidente Calderón, Luis Felipe Bravo Mena, sí hablaron largo de sus exigencias a la Presidencia de la República.

Otras demandas entregadas por escrito en ese encuentro, mencionaron Esparza Flores y Humberto Montes de Oca, secretario del Interior del SME, se refieren a que no aceptarán ningún despido ni que el secretario Lozano Alarcón interfiera en la autonomía sindical, que se suspendan los proyectos de concesión de la red de fibra óptica a empresarios privados amigos del Presidente, que Luz y Fuerza del Centro termine con el subejercicio presupuestal, y se suspenda la campaña de desprestigio contra los electricistas y su sindicato.

Al dejar en claro que a los integrantes del SME nadie nos ha regalado nada y que todas las conquistas laborales han sido a partir de su lucha de 95 años de vida sindical, plantearon que su combate también será contra las llamadas cuentas especiales de usuarios de energía eléctrica, en las cuales se encuentran –aseguraron– miles de grandes empresas comerciales e industrias que simplemente no pagan la luz.

Martín Esparza dejó claro –y lo secundaron sus compañeros con consignas– que el de ayer es apenas un primer paso en su lucha por la autonomía. Somos un sindicato que tiene presencia, que sabe discutir, que tiene proyecto para esta empresa de aquí a 2012, para que se resuelvan sus problemas técnicos, operativos, financieros y administrativos. ¡Para que jamás se vuelvan a atrever a querer privatizar Luz y Fuerza del Centro!

Campaña negra

Ramón Alfonso Sallard

El Sindicato Mexicano de Electricistas ha sido víctima de una campaña negra desde el poder. La inducción gubernamental ha sido bien orquestada, a tal punto que voces ciertamente independientes, pero inequívocamente reaccionarias, se han sumado a la cruzada.

Así, al SME se le ha culpado de la ineficiencia de Luz y Fuerza del Centro, del mal servicio de la empresa, de los cobros excesivos a los ciudadanos y hasta de gastar 40 mil millones de pesos de subsidio público este año. Como si la organización sindical manejara la compañía.

De los intelectuales orgánicos del régimen, que desde luego tratan de ocultar sin éxito su condición, no se puede esperar otra cosa. Menos de las plumas a sueldo. Pero sí de los académicos y analistas no comprometidos con el gobierno panista. En ese sentido, es lamentable que voces ciudadanas calificadas ignoren la frontera entre opinión y propaganda, y asuman posiciones prejuiciadas y clasistas.

A estas personas les molesta que los electricistas reciban “préstamos de habitación”, “becas escolares”, “desarrollo de facultades artísticas”, “reubicación de plazas laborales” y “primas vacacionales”, entre otros conceptos, y se preguntan: ¿Por qué los partidos apoyan las demandas de trabajadores sindicalizados, pero ignoran los agravios de ciudadanos exprimidos? (Denise Dresser, Reforma).

La pregunta plantea una falsa disyuntiva: una cosa no está reñida con la otra. Bajo la misma lógica de argumentación podía cuestionarse: ¿por qué culpar a los sindicalizados de la situación y no a la dirección de la empresa ni al gobierno? ¿Por qué hablar de privilegios de los trabajadores e ignorar los de la alta burocracia? ¿Por qué creer que merecen menos de lo que ganan y calificar sus logros de “prebendas”? ¿Por qué es más importante, en momentos de crisis, la eficiencia de la empresa en lugar del empleo? ¿Por qué bajarles el switch a los trabajadores y no a al gobierno panista?

Veamos cuáles son las “grandes prebendas”: un albañil, un cajero, un carpintero, un chofer, un pintor o un plomero, ganan unos 4 mil pesos en casi todos lados. En LFC gana 10 mil el albañil, 16 mil el cajero, 8 mil el carpintero, 10 mil el chofer y 8 mil el pintor o plomero (Héctor Aguilar Camín, Milenio).

Estos sueldos “excesivos”, desde luego, no se comparan con los ingresos de la alta burocracia, que gana cifras escandalosas de hasta medio millón de pesos mensuales, sin que la mayoría de estos académicos y analistas que hoy linchan al SME, ponga el grito en el cielo. Para ellos las élites se merecen lo que ganan –aunque tengan sueldos muy superiores a los de cargos similares en países desarrollados--, pero las masas no merecen ingresos que en otras naciones –como por ejemplo en Estados Unidos y Canadá, nuestros socios comerciales—serían paupérrimos.

Lo de siempre: socializar las pérdidas y privatizar las ganancias. Que se siga pagando el subsidio a los banqueros --¿ya olvidaron el Fobaproa?--, pero que se elimine el de Luz y Fuerza del Centro. Que paguen los líderes sindicales que han tenido el atrevimiento de lograr para los suyos prestaciones superiores a las de ley. Y, desde luego, que se jodan más los jodidos.

Presenta AMLO avance de su proyecto de nación

ARMANDO GUZMáN

VILLAHERMOSA, Tab., 8 de octubre (apro).- Andrés Manuel López Obrador dio a conocer hoy las líneas generales del "Proyecto Alternativo de Nación" que presentará en el 2010, y que, dijo, tendrá al petróleo como palanca del desarrollo nacional.

         Al reunirse con empresarios de la construcción que durante la campaña por la gubernatura de 1994 lo combatieron ferozmente y lo tildaron de "mal nacido", el excandidato presidencial informó que su nueva propuesta es una adecuación a su Proyecto Alternativo que presentó en la campaña presidencial de 2006.

Explicó que su proyecto de hace tres años se basaba en impulsar el crecimiento económico a través de la industria de la construcción, así como echar mano de la planta productiva del campo y la ciudad, lo que contemplará su nueva propuesta.

Respecto al sector energético, dijo que el propósito es insistir en la construcción de nuevas refinerías para frenar la importación de casi la mitad de gasolinas, como lo planteó en su proyecto de 2006, y criticó que pese a la "faramalla", el gobierno federal no ha construido la que anunció.   

"Espero equivocarme, pero va a terminar el sexenio y no van a pegar ni un sólo ladrillo en la nueva refinería. México vende petróleo, pero compra casi la mitad de gasolinas en el extranjero. Queremos usar el petróleo como palanca del desarrollo", sostuvo.

 Reiteró que, en vez de aplicar impuestos a medicinas y alimentos, se debe acabar con los privilegios fiscales para que los grandes empresarios paguen impuestos; y citó el caso del dueño de Cemex, Lorenzo Zambrano, quien, dijo, el año pasado no pagó impuestos y ahora dice estar de acuerdo en el aumento de contribuciones.

         López Obrador se reunió por primera vez con los constructores tabasqueños, acompañado de Fernando Mayans, candidato del PRD a la presidencia municipal de Centro, cabecera de Villahermosa.

         El "presidente legítimo" compartió la mesa con el exdirigente local de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Manuel Felipe Ordóñez Galán, quien a finales de 1994  y enero de 1995 encabezó la rebelión de los tabasqueños "bien nacidos" para impedir que Roberto Madrazo dejara la gubenatura por presiones de López Obrador.

Ordóñez Galán, al frente de los constructores, tomó estaciones de radio, cerró carreteras y bloqueó Villahermosa para impedir que los "mal nacidos" –como tachó a los seguidores de López Obrador-- sacaran de la gubernatura a su primo Roberto Madrazo.

"Conozco a la mayoría de ustedes y me consta que han estado desde hace muchos años, con ahínco, con sus empresas en la construcción de Tabasco", elogió ahora López Obrador. 

 

Profesores de Morelos recuerdan el desalojo de hace un año.

Rubicela Morelos Cruz, corresponsal

 

Amayuca, Mor., 8 de octubre. A un año de que integrantes del Movimiento Magisterial de Bases (MMB), opositores a la Alianza por la Calidad de Educación (ACE), y habitantes de la zona oriente de la entidad fueran desalojados por policías estatales y federales –lo que dejó un saldo de 49 detenidos y 20 heridos–, cientos de maestros y otras personas bloquearon la tarde de este jueves la carretera federal Cuautla-Puebla, por más de media hora, y marcharon para repudiar la represión que sufrieron. De igual manera, exigieron a los gobiernos federal y estatal que se cancele la ACE en Morelos.

El cierre de ambos sentidos de la carretera federal se llevó a cabo en el crucero llamado Cuatro Caminos, en el municipio de Jantetelco, a las 17 horas. Unos 40 minutos después, los maestros y sus acompañantes marcharon al zócalo de Jonacatepec para repudiar la ACE. Argumentaron que, a un año de su aplicación en Morelos, no ha traído beneficios alguno para alumnos, maestros ni padres de familia.

La profesora Lilia Ibarra Campos, que también es diputada local, junto con los consejerojs del MMB por Cuernavaca, Nicanor Pérez Reynoso, y por Cuautla, Ignacio Montes, encabezaron la marcha.

Los manifestantes también exigieron que se cancelen más de 20 procesos penales contra maestros y habitantes de comunidades de Morelos por protestar hace un año para echar abajo la ACE, pactada entre la lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, y el presidente Felipe Calderón, y que el 13 de agosto de 2008 ratificó en Morelos el gobernador Marco Antonio Adame Castillo.

Docentes, ciudadanos en general y normalistas de Amilcingo y Cuautla responsabilizaron del desalojo al gobernador y a Elba Esther Gordillo. Pidieron juicio político para el mandatario y echar del SNTE a la dirigente.

Los manifestantes anunciaron que este viernes marcharán en Xoxocotla para recordar que hace un año policías y militares los desalojaron de esa localidad, donde se manifestaron en contra de la ACE.

El 8 de octubre de 2008, policías antimotines y agentes de la hoy disuelta Policía Federal Preventiva arremetieron contra habitantes de los municipios de Tetela del Volcán, Zacualpan, Temuac, Jantetelco, Jonacatepec, Tepelcingo y Axochiapan, entre ellos mujeres y niños. La operación duró más de una hora. Los inconformes trataron de repeler a los uniformados en dos ocasiones con piedras, palos, bombas molotov y cohetes, pero sucumbieron ante granadas de gas que les lanzaron desde seis helicópteros y en tierra.

La mayoría de los 49 detenidos, según datos oficiales, iban heridos. Pese a ello los agentes antimotines siguieron golpeándolos al subirlos a camionetas oficiales.

Testigos afirmaron que, luego de levantar el bloqueo en la carretera federal, donde se lanzaron decenas de bombas de gas lacrimógeno, cientos de profesores buscaron refugio en la comunidad Amayuca. Los granaderos estatales y federales allanaron casa por casa para buscar a los maestros, a quienes sacaban a golpes, mientras a las mujeres las atacaron en las habitaciones. En medio de los gritos, algunas cantaban el Himno Nacional, recordó una de las manifestantes.

 


Publicado por solaripa69 @ 10:10
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