Jueves, 12 de noviembre de 2009

Paro nacional e histórico.

Editorial “La Jornada”.

 

El paro cívico nacional realizado ayer por convocatoria del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) logró sumar amplias muestras de apoyo en distintos puntos del territorio nacional –estado de México, Puebla, Morelos, Hidalgo, Michoacán, Chiapas, Jalisco, Oaxaca– y congregó, en una multitudinaria manifestación que desbordó el Zócalo capitalino y las calles aledañas, a distintas organizaciones del sindicalismo independiente (los gremios de Trabajadores de la Industria Nuclear, de Telefonistas, de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma Metropolitana y la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, entre otros), al movimiento lopezobradorista, a los adherentes de la otra campaña, a la izquierda partidista, a organizaciones campesinas y estudiantiles, así como a agrupaciones sociales y a multitud de individuos aislados.

Con la masiva concentración en el centro de esta capital culminó una jornada sin precedente en la historia de las causas populares del país, en la que se asistió a la convergencia entre los distintos sectores de la oposición partidista, sindical y de la sociedad organizada, y al posible nacimiento de un amplio bloque antagónico a la alianza político-empresarial y mediática que ostenta el poder (público y privado) del país, pese a los esfuerzos de esta última por desarticular tales expresiones a través de las campañas de desinformación, linchamiento mediático y provocaciones manifiestas.

La aparición de esta confluencia entre las diversas expresiones de descontento en el país tendría que llevar a las autoridades a abandonar la cerrazón y la indolencia con que se han conducido hasta ahora en prácticamente todos los ámbitos del quehacer gubernamental, y a atender los reclamos que un sector amplio y creciente de la sociedad plantea ante el ensañamiento oficial en contra de los trabajadores y la población en general. Por desgracia, la falta de sensibilidad y de altura de miras del grupo en el poder quedó nuevamente de manifiesto ayer, con el rechazo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a la solicitud del propio SME para designar una comisión que investigue la probable violación de garantías individuales por la extinción de Luz y Fuerza del Centro, con el argumento tecnicista de que la ley sólo faculta al Ejecutivo federal, a los gobernadores y al Congreso de la Unión para realizar este tipo de peticiones.

En la jornada de ayer ocurrieron lamentables hechos de violencia en las entradas de las carreteras México-Querétaro, México-Cuernavaca y México-Puebla. Significativamente, los únicos enfrentamientos ocurrieron entre manifestantes y elementos de la Policía Federal (PF), toda vez que la policía capitalina no reportó una sola confrontación. Esta diferencia lleva a cuestionar las versiones oficiales según las cuales los elementos de la fuerza pública fueron agredidos por los inconformes, y a preguntar si no hubo, entre los primeros, un comportamiento provocador por consigna y orden superior. Como quiera que haya sido, estos episodios fueron la excepción, y no la regla, en la jornada de movilizaciones, la cual se desarrolló, por lo demás, en un ambiente pacífico y civilizado.

Esa madurez de las oposiciones sociales y políticas pone de manifiesto, por contraste, el potencial desestabilizador de la medida adoptada por el gobierno federal hace un mes, y permite ponderar el riesgo que encierra la falta de disposición oficial para solucionar las demandas de los trabajadores electricistas despojados de sus puestos. Es pertinente y necesario, pues, que el calderonismo valore y atienda la amplia expresión de rechazo que se configuró ayer en el Zócalo y en distintos puntos del país y que revierta, cuanto antes, un decreto que al día de hoy constituye un factor de repudio, tensión y división nacional.

 

Demanda SME al gobierno federal reinstalar el diálogo.

P. DáVILA Y R. VERGARA

MÉXICO, D.F., 11 de noviembre (apro).- El líder del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Martín Esparza Flores, emplazó al gobierno federal a reinstalar el diálogo con los electricistas "de cara a la nación". El objetivo, según el dirigente sindical, es restablecer el orden constitucional del país y resolver los problemas de Luz y Fuerza del Centro (LFC), cuya extinción, por orden presidencial, se decretó el pasado 11 de octubre.

         En un mitin en el Zócalo capitalino, luego de marchar desde el Ángel de la Independencia, Esparza señaló que pese a la rabia que los electricistas tienen contra "este gobierno fascista", agotarán todas las instancias legales para defender al sindicato y su contrato colectivo de trabajo. Tras ello, rindió un homenaje a la jueza Guillermina Coutiño "por su valentía" al conceder al SME una suspensión provisional para detener el procedimiento de extinción de LFC.

         Acompañado de varios dirigentes sindicales, así como de diputados federales, entre ellos Francisco Hernández Juárez, Porfirio Muñoz Ledo y Alejandro Encinas, Esparza aseguró que si la lucha no fructifica en favor de los electricistas, emplazarán a huelga nacional. Asimismo, sometió a votación de la asamblea la solicitud de juicio político contra el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Javier Lozano Alarcón, a quien exhortó a recibir su finiquito y dejar el cargo, en lugar de liquidar a gente que realmente necesita el trabajo.

"No podrán acabar con el SME. Es un legado de nuestros antecesores y no aniquilarán nuestra historia. No podrán, aunque hicieron una feroz campaña mediática en contra de los electricistas, pero nosotros rompimos el cerco informativo. Poco a poco va saliendo la verdad", recalcó. Esparza también criticó a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por no poder brindar un mejor servicio eléctrico a los usuarios, como lo prometió el gobierno. Por el contrario, dijo, está cometiendo errores que se reflejan  en la calidad del suministro.

Esas fallas, agregó, podrían  producir un colapso, "no por sabotaje, sino por la falta de pericia de la gente que no tiene experiencia". Y culpó de ello al director de la CFE, Alfredo Elías Ayub, a quien acusó de asesorar a empresas que comercializan con energía, como Iberdrola y Mitsubishi, entre otras. Por su parte, el dirigente del Sindicato de Telefonistas, el diputado Francisco Hernández Juárez, manifestó que los trabajadores de Telmex de todo el país registraron este día una falta colectiva en apoyo a la lucha de los electricistas.

"No aceptamos la medida arbitraria dictada por el gobierno federal para desaparecer al sindicato más combativo de México, ya que había instrumentos legales por los cuales pudo haber liquidado a Luz y Fuerza del Centro. Por ejemplo, vía la Junta de Conciliación y Arbitraje, donde pudo presentar un juicio por conflicto de carácter económico.

"Si no era viable, entonces tenía la opción de recurrir al Congreso de la Unión para que derogara el decreto de creación de la empresa, pero el gobierno federal prefirió el camino arbitrario para desaparecer al único gremio que no se alinea con sus políticas", apuntó.

         En su turno, Agustín Rodríguez Fuentes, líder del STUNAM, se refirió al paro de 12 horas que este miércoles se realizó en la Universidad Nacional Autónoma de México, y lo calificó como un contrapeso que servirá para construir un gran movimiento que, a su vez, desencadenará una huelga nacional, con la finalidad de cambiar de raíz la política económica y social de este gobierno.

         "Una huelga nacional es la única arma que tenemos para hacer cambiar a quienes hoy mal gobiernan el país", dijo, e instó a las autoridades a derogar el decreto "infame" de liquidación de LFC porque "cancela muchos años de lucha en sus conquistas, reflejados en el contrato colectivo de trabajo".

         En representación de la diócesis de Coahuila, que encabeza el obispo Raúl Vera, el diácono Martín Hernández afirmó que en la Iglesia católica no están ajenos al clamor y angustia que viven los trabajadores del SME. "Una Iglesia que no está del lado del pueblo que sufre, no es una Iglesia con Cristo", apuntó.

         Hernández, quien dijo que también hablaba en nombre del obispo Samuel Ruiz, agregó que una Iglesia sorda y muda al grito de los trabajadores, es una Iglesia empobrecida. "Sepan, pues, que estamos  presentes con el pueblo creyente", dijo el diácono de la diócesis de Saltillo al citar una parte del Evangelio: "Dichosos los que luchan por la justicia y la paz, porque de ellos es el reino de los cielos".

         De su lado, el diputado Porfirio Muñoz Ledo (PT) señaló que 774 empresas privadas, vinculadas con el PRI y el PAN, son las que se benefician con los contratos de venta de energía eléctrica a la CFE. El 49.5% de la energía generada en el país, añadió, proviene de esas empresas, que la revenden a la CFE.

         Y más: El déficit de 42 millones de pesos atribuible a la compañía no se destinó a salarios ni a beneficios de los obreros, sino a pagar el déficit de la reventa de la energía. De acuerdo con Muñoz Ledo, un informe del sexenio pasado dice que el adeudo de luz suma 45 millones de pesos, y "ni Los Pinos pagan lo que consumen de luz".

Y se preguntó: "¿Dónde está el privilegio sindical? Está en las cúpulas. Este privilegio se ha hecho indispensable para la vida del país".

         El expriista agregó: "Que no presuman de haber liquidado 22 mil trabajadores, porque son los que ellos mismos habían metido a trabajar a la compañía, por lo que el núcleo obrero combativo sigue intacto. Este es un movimiento expansionista, que comienza a incluir a la clase estudiantil, los comerciantes y las clases medias, entre otros".

         Luego se quejó de que el gobierno federal hubiese aplicado nuevos impuestos a la clase trabajadora para luego aniquilar al sindicato más combativo. Éste, dijo, "es un equilibrio de poderes, y ellos lo juegan en su contra".

La marcha de este miércoles, en la que participaron telefonistas, tranviarios, universitarios, campesinos, mujeres, maestros y estudiantes, entre otros, estuvo acompañada de cientos de pancartas con el logotipo del SME.          Y con frases como: "Con este desmadre, el PAN chingó a su madre", los miles de manifestantes llamaron a la gente a no pagar la luz y bajar el switch esta misma noche.

Apoyan lucha del SME con marchas en 30 ciudades del país

LA REDACCIóN. Proceso.

MÉXICO, D.F., 11 de noviembre (apro).- Miles de personas marcharon hoy en 30 ciudades de 16 estados del país en apoyo a la lucha que libra el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en contra de la liquidación de Luz y Fuerza del Centro (LFC), decretada hace un mes por el presidente Felipe Calderón.

         Sindicalistas mineros, universitarios y del sector educativo, así como organizaciones sociales y campesinas salieron a las calles en Cananea, Nogales y Hermosillo, Culiacán, Durango, Saltillo, Morelia, Puebla, Mérida, Campeche, Oaxaca, Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas, Chetumal, Cuernavaca, Toluca, Acapulco, Tlaxcala, Veracruz, Orizaba, Córdoba, Acayucan, Poza Rica y Coatzacoalcos.

         En Tuxtla Gutiérrez, cientos de campesinos y sindicalistas se movilizaron para protestar y solidarizarse con el SME. Tomaron oficinas públicas federales, pararon actividades en empresas como Telmex y tomaron de forma simbólica las oficinas estatales del PAN en la capital del estado. Además de Tuxtla, los campesinos y sindicalistas realizaron actos de protesta en San Cristóbal de Las Casas.

         En la capital, los trabajadores sindicalizados de Telmex pararon labores y se concentraron en unas oficinas ubicados al poniente de la ciudad. A su vez, miembros del MOCRI-CNPA, tomaron oficinas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y de la Secretaría de la Reforma agraria (SRA).

         Miembros del Sindicato de Trabajadores del Sector Salud Sección 50 marcharon del centro de la ciudad y de forma simbólica clausuraron las oficinas de la dirigencia estatal del PAN, en repudio a las políticas públicas del presidente Felipe Calderón, y lo que calificaron su "embestida" contra el SME y la desaparición de la paraestatal Luz y Fuerza del Centro (LFC). Otro grupo de campesinos de la Organización Proletaria Emiliano Zapata (OPEZ) se plantó en la plaza central de la capital. De igual forma, en la catedral de San Crisrtóbal de Las Casas, otro grupo de campesinos e indígenas marchó para exigir respeto al movimiento sindical en México.

         En la toma de las oficinas del PAN, encabezó el movimiento el líder sindicalista del sector salud, Víctor Hugo Zavaleta Ruiz, quien arremetió contra los panistas y sus políticas públicas del gobierno federal. Acusó al presidente Felipe Calderón de ser un "títere" de las empresas multinacionales y por ello gira las paraestatales hacia la privatización.

         Zavaleta Ruiz dijo que esta movilización es apenas un primer ensayo de lo que viene a futuro en cuanto al movimiento social de protesta en México. En tanto, en Veracruz, organizaciones civiles y sindicales, como el Sindicato de Trabajadores de Teléfonos de México y grupos disidentes del magisterio en Veracruz, se sumaron a la protesta nacional encabezada por el SME para repudiar la política neoliberal impulsada por el presidente Felipe Calderón.

         En la protesta participaron alrededor de 500 trabajadores de Telmex, de la Unión Nacional de Trabajadores, disidentes de la Sección 32 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y de diversas agrupaciones civiles. Lanzando consignas contra el gobierno federal, marcharon por calles del Centro Histórico de Jalapa, la capital del estado. "Nuestra solidaridad con el SME", rezaban algunas de las pancartas exhibidas por los activistas, quienes manifestaron su rechazo a la extinción de la LFC que "dejó en la calle a miles de trabajadores".

         El dirigente de la Sección 17 del sindicato de telefonistas, Eduardo García Argüelles, aseguró que esta lucha continuará, ya que no descartó que el gobierno de Felipe Calderón aseste "otro golpe" contra los sindicatos independientes, como lo hizo con el SME, que de la noche a la mañana "lo desapareció". En esta acción, estuvieron presentes dos delegados del Frente de Resistencia del SME, Gerardo Garfías Villa y Raúl García, quienes señalaron que la movilización es la única manera que tienen los trabajadores "para hacerle llegar la verdad a la sociedad de lo que está sucediendo".

         Con este paro cívico, dijo Gerardo Garfias, se iniciaron las acciones de protesta que se irán intensificando hasta el mes de diciembre, cuando se lleve a cabo una huelga nacional. El sindicato de telefonistas, que suspendió labores y la empresa amenazó con descontarles el día, realizó marchas en solidaridad con el SME en otros municipios de la entidad, como el puerto de Veracruz, Orizaba, Córdoba, Acayucan, Poza Rica y Coatzacoalcos, entre otros. A la manifestación de apoyo realizada en Veracruz, asistió una representación de la Sección 22 del SNTE, de Oaxaca.

         Paralelamente, en Querétaro, unas 150 personas de organizaciones sindicales, políticas y populares, participaron en el llamado paro cívico nacional, convocado para respaldar la lucha del SME.

Miembros del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y del Partido del Trabajo (PT), "tomaron" las instalaciones de las delegaciones de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y de la Procuraduría General de la República (PGR), además del centro de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Las "tomas" fueron encabezadas por el exdiputado local y expresidente perredista en la entidad, Pablo Héctor González Loyola Pérez, en las que participaron unas 80 personas.

Mientras tanto, en el centro de la ciudad, una veintena de manifestantes, miembros del sindicato de telefonistas y del de trabajadores al servicio de los poderes del estado, instalaron una "mesa de información" para difundir entre los transeúntes, las razones de la lucha del SME.

Así mismo, en Hidalgo, padres de familia de dos comunidades del Valle del Mezquital bloquearon desde las 08:00 horas la carretera federal México-Laredo a la altura del municipio de San Salvador. El bloqueo ocasionó un embotellamiento de aproximadamente cinco kilómetros de largo en ambos carriles. Además de este cierre en Hidalgo también se registraron problemas viales en Pachuca, en Huichapan, en Tula y Mixquiahuala.

Por otra parte, en Oaxaca, la Sección 22 del SNTE suspendió labores en las 13 mil escuelas de la entidad y dejó sin clases a poco más de un millón 300 mil alumnos de los tres niveles básicos para apoyar la lucha del SME. Al menos 10 mil maestros partieron al Distrito Federal para participar en las movilizaciones realizadas en la capital del país. Hubo protestas también en región Costa de Oaxaca, Huatulco, el  Istmo de Tehuantepec y en Juchitán. Bloquearon la sede regional de la CFE.

En la capital de Oaxaca grupos afines a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) bloquearon  carreteras, tomaron de oficinas públicas y los trabajadores telefonistas se declararon listos para realizar un plantón frente a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT). 

Astillero

Tanteos riesgosos. Protesta en ascenso. Felipismo displicente

Julio Hernández López

Cada cual avanzó parcialmente: la protesta exploró terrenos de riesgo y tensó al aparato institucional, mientras el calderonismo consiguió motivos para la represión mediática y judicial y siguió cerrando puertas jurídicas y políticas. Ni una parte creció y se desbordó ni la otra fue arrollada o arrinconada. Pero el conflicto continúa vigente, ahora extendido a las calles y arropado por segmentos solidarios. Para los electricistas y sus acompañantes, la victoria consistió en seguir luchando, de pie y con perspectivas de avance, a través de una movilización importante, pero no apabullante, que pasó de lo gremial a lo social –al exigir un nuevo pacto nacional– y que permite intentar la organización de una huelga masiva. Para el felipismo el triunfo consistió en que la protesta se mantuvo en los linderos permisibles, sin desbordamientos, salvo un confuso incidente de carretera en el que aparecieron las armas de fuego y los disparos, con lo que la administración federal se ha hecho de material para averiguaciones previas y amagos de órdenes de aprehensión contra líderes y personajes que no estuvieron físicamente en el incidente. Aparte del encarcelamiento de los presuntos responsables de ataques a policías que, según los primeros reportes, parecen intencionalmente magnificados, Los Pinos debió autorizar también el uso de gases lacrimógenos contra manifestantes en vías federales.

No podía ser de otra manera para los electricistas laboral y socialmente golpeados. Si lo de ayer hubiera quedado en el expediente clásico (marcha, consignas, amagos, discursos y adiós), el movimiento se iría desinflando. En cambio, se optó por la presión directa y por la realización de actos que tocaron o rebasaron los límites más o menos acostumbrados. Con esas decisiones arriesgadas se ha puesto de manifiesto el grado de irritación que los pésimos actos calderonistas han provocado en un segmento de la sociedad: ha de tomarse en cuenta que, en general, la intensidad de las protestas sociales es proporcional a la debilidad institucional para resolver los problemas planteados. Cuando funcionan las instituciones y la representación política, las protestas suelen ser, en lo general, menores, cuidadosas, y si la protesta social se desborda es porque los encargados de atenderla y solucionarla han fallado.

Calderón, por su parte, se esmeró en parecer despreocupado y seguro. Para mostrar sus querencias, premió al director de la Comisión Federal de Electricidad, Alfredo Elías Ayub, y elogió las habilidades de él y su equipo para sostener el servicio en las zonas sustraídas al Sindicato Mexicano de Electricistas en un sabadazo militar. Se permitió la libertad de mencionar que hubo algunos esfuerzos por interrumpir el servicio, pero no dio más pistas de lo que en caso de haber sucedido debería llevarle a la apertura de un proceso judicial en forma, para no parecer una treta oratoria más de insidia contra el sindicalismo resistente. Felipe, en la cascarita política, encabezó la inauguración de un nuevo estadio futbolero en Torreón, Coahuila, donde compartió escenario con Ricky Martin y Pelé. Felipe tan tranquilo en el reino de la desigualdad extrema que ha llevado a Carlos Slim a ser considerado el sexto hombre más poderoso del mundo, según la revista Forbes.

 


Publicado por solaripa69 @ 9:44
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios