Jueves, 20 de mayo de 2010

Caso ABC: Carta a Calderón
José Gil Olmos

MÉXICO, D.F., 19 de mayo (apro).- El 5 de junio de 2009, por negligencia e indolencia del gobierno de Eduardo Bours, se incendió la guardería ABC, ubicada en Hermosillo, Sonora, ocasionando la muerte a 49 niños y heridas a otros 75.

A un año del siniestro, 39 padres de los niños muertos y de algunos que resultaron lesionados siguen protestando porque, aseguran, no ha habido justicia y los culpables de la tragedia están libres.

         Muchas versiones, incluida la opinión del secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, acusan al exgobernador Bours de ser responsable por negligencia. Pero también se señala la responsabilidad de los dueños de la guardería, entre ellos una pariente de Margarita Zavala, la esposa de Felipe Calderón.

         A pesar de que las investigaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación concluyeron en la responsabilidad de autoridades federales, estatales y municipales, la aplicación de la justicia aún esta pendiente para los culpables de esta tragedia, quienes se han amparado en la impunidad que da el tráfico de influencias.

          Más allá de lo que se pueda decir o escribir, es mejor leer la carta de un padre de familia que perdió a su pequeño en ese incendio que nunca debió haber ocurrido. Esta es la misiva –se reproduce textual-- que este padre de familia le envió al presidente de la República, Felipe Calderón, el pasado 30 de abril y cuya respuesta aún espera.

 

Sr. Felipe Calderón Hinojosa

Presidente de México

 

Ante la imposibilidad de tener un acercamiento personal con usted me dirijo por el presente medio para manifestarle lo siguiente:

Mi nombre es JULIO CESAR MARQUEZ ORTIZ, mexicano de nacimiento, con domicilio en la Ciudad de Hermosillo, Sonora. Probablemente mi nombre no le diga nada a usted, quizás porque no soy un cantante extranjero o futbolista exitoso, mucho menos propietario de algún aeropuerto en Puerto Peñasco, Sonora.

En la remota posibilidad de si haya leído o escuchado mi nombre en algún medio, no ha sido por los motivos anteriores. No, desgraciadamente ha sido porque llevo casi 11 meses, concretamente a partir del 5 de Junio de 2009 exigiendo públicamente JUSTICIA.

Mi hijo JULIO CESAR MARQUEZ BAEZ, de 2 años 9 meses, falleció víctima del CRIMEN en su contra y de 48 niños y niñas más, el día 5 de Junio de 2009 en la Guardería ABC de esta ciudad. ¿Le suena algo? Estoy seguro que si. No le debe ser ajeno lo que  escribo, ya que una de los principales responsables es la Sra. Marcia Matilde Altagracia Gómez del campo Tonella, quien es familiar de su esposa, la Sra. Margarita Zavala.

Han sido 11 meses ya de no llorar por mi hijo y los demás padres por los suyos. No lo hemos hecho porque nos han quitado ese derecho, obligándonos a salir a las calles a clamar por Justicia. ¿Se puede usted imaginar siquiera todo este tiempo sin mi amado hijo, tratando a la vez de consolar a mi esposa y a mis otros 2 hijos por la ausencia eterna?

¿Le comento algo? Mi esposa duerme todas las noches abrazando una colchita que aún mantiene el aroma de mi hijo al cual cobijó hasta el último día de su vida y mi hijita de 5 años le pide a su hermanito que venga a ella en sus sueños. No tiene usted idea de lo que le hablo.

Han sido ya 11 meses de luchar contracorriente buscando justicia, de luchar contra las instituciones que se supone son las encargadas de garantizar los derechos de  igualdad en la impartición de justicia. 11 meses de buscar un encuentro con usted, de revertir su indiferencia.

Este último año ha sido indudablemente el más difícil de mi vida. Creí haberlo vivido todo y no me dolía nada como la muerte absurda de mi hijo Yeyé. Eso creía, pero hoy 30 de Abril, fecha especial para la infancia del País, he sentido morir una vez más algo dentro de mí: la fe.

Este día se reunió usted de forma muy sigilosa con un grupo muy reducido de madres de familia afectadas por el incendio de la Guardería ABC. Lo hizo así, pensando que con la foto y el comunicado de prensa que se originara de ese encuentro, quedaría en la opinión pública la seguridad de que está interesado en lo que ocurre en torno a nuestro caso. Indigna darse cuenta el concepto tan grande de idiotez que tiene usted de los Mexicanos. Está usted muy equivocado.

Hoy he visto con dolor, con tristeza y con rabia, cómo se encargó usted, con la burla que ha hecho objeto a nuestro sufrimiento, de simular que le interesa la niñez de México. La poca fe que podía sentir hacia su investidura, ha muerto. Estoy seguro de que en mí se ejemplifica el sentir de millones de Mexicanos que han vivido una y otra vez en carne propia los errores de su gobierno. Mi sentir se magnifica al recordar que yo fuí uno de los millones de personas que lo pusieron donde está, al tomar la decisión de votar por usted, cayendo en la propaganda de que el peligro para México estaba en otro lado, sin imaginar que esa publicidad se haría realidad en usted. Hoy siento la culpa moral de que si yo voté por usted, y usted y su gobierno son unos de los responsables de la muerte de nuestros niños, entonces yo soy quien también ocasionó la muerte de mi hijo.

Casi siempre hay oportunidad de enmendar los errores, por eso le digo a usted Sr. Felipe Calderón Hinojosa, que ante la pérdida de fe y de respeto hacia su persona por sus acciones tan lamentables, a partir de hoy, USTED YA NO ES MI PRESIDENTE y por ello jamás lo volveré a nombrar así. Quizás no le importe lo que pueda sentir uno solo de los Mexicanos que dice usted gobernar, pero la decepción que ocasiona usted a un Padre de familia agraviado por su Gobierno debería hacerlo reflexionar para tratar de terminar su mandato de forma digna. Dese cuenta que hay millones de personas en este país que se sienten agraviados, aunque usted y su publicidad oficial digan otra cosa.

Yo no sé si esta carta me pueda ocasionar alguna consecuencia en contra, pero estoy dispuesto a afrontarla. Si el sistema que usted dirige terminó con la vida de mi hijo y con mi fe hacia ese sistema, ¿qué más puede pasar?

Por último, le digo que aunque en lo personal a mi no me interesa ya verlo, exijo como Padre de familia que se presente usted aquí en Hermosillo a la mayor brevedad posible y enfrente a todas las familias agraviadas que solicitan verlo para expresarle su sentir. Sólo así, iniciará usted el camino hacia la reivindicación Presidencial.

 

ATENTAMENTE

JULIO CESAR MARQUEZ ORTIZ

PADRE DE FAMILIA DE JULIO CESAR MARQUEZ BAEZ,

FALLECIDO COMO CONSECUENCIA DEL INCENDIO EN LA GUARDERIA ABC

 

La huelga de hambre del SME

José Antonio Almazán González

 

Próxima a cumplir los críticos 30 días, la digna huelga de hambre del Sindicato Mexicano de Electricistas sufre el embate de un gobierno dispuesto a todo para exterminar a un sindicato democrático que constituye un obstáculo formidable para privatizar la industria eléctrica nacionalizada y entregar el multimillonario negocio de la fibra óptica y las redes eléctricas a la oligarquía mexicana y empresas trasnacionales. Por un lado estrechan el cerco informativo con el que se busca acallar las razones de la huelga de hambre, a la par que aceleran los preparativos para encarcelar a los dirigentes del SME, acusándolos de sabotaje, y levantar la huelga para crear las condiciones de un fallo adverso de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Sin embargo a Felipe Calderón no le salen bien sus cálculos políticos, hoy trastocados por el secuestro del Jefe Diego.

¿Quienes son esos heroicos trabajadores que han resuelto exponer su salud y su vida en una huelga de hambre? En una sencilla encuesta aplicada al inicio de la misma los huelguistas nos dan sus respuestas. Son 80 en el Zócalo de la ciudad de México y 13 en Toluca, con edades que van de los 20 a los 58 años y antigüedades laborales en Luz y Fuerza del Centro que van de los cinco años hasta otros que estaban a la espera de una merecida jubilación. Los huelguistas del SME, 80 hombres y 13 mujeres, son el reflejo fiel de un sindicato con historia y tradición que se niega a rendirse, dispuesto a luchar hasta sus últimas consecuencias, por la vía pacífica; haciendo uso de las garantías individuales consagradas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pero negadas y pisoteadas sistemáticamente por un gobierno cínico y represor.

De los 93 huelguistas del SME la gran mayoría son casados, con dos o tres hijos que dependían económicamente del salario que percibían sus padres y madres, cuyo trabajo les fue arrebatado criminalmente por el decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro firmado por Calderón el 11 de octubre de 2009. Todos excelentes trabajadores, expertos técnicos en redes eléctricas, otros ingenieros, oficinistas, operadores de equipo, linieros, mecánicos, ayudantes, operadores de subestaciones, cuya experiencia y formación profesional es menospreciada por Calderón y su pianista fracasado.

Como lo cuentan los huelguistas del SME, al ser despedidos injustificadamente perdieron todo, y sus proyectos de vida, sus sueños y esperanzas, fueron brutalmente trastocados. ¿Cómo han sobrevivido estos más de siete meses los trabajadores que no sucumbieron a la campaña de linchamiento y liquidación voluntaria? La lista es larga: echando mano de los ahorros para los pocos que lo tenían. Vendiendo sus pertenencias personales. Ajustando la dieta, es decir, comiendo menos y de menor calidad nutritiva. Cambiándose a una vivienda más modesta que la que tenían. Vendiendo tortas, jugos, comida, tacos, dulces, cigarros. Haciendo chambitas temporales en la enorme variedad de la llamada economía informal. Contando con el apoyo y solidaridad de la familia. Algunos, muy pocos, consiguiendo otro trabajo, pues la mayoría son rechazados por el simple hecho de haber laborado en Luz y Fuerza del Centro.

¿Qué llevó a las mujeres y los hombres electricistas a tomar la decisión de la huelga de hambre? Para el gobierno la respuesta sigue siendo un misterio, pues ese sentimiento no lo conocen ni comprenden, y menos lo practican, cegados como están por entregar el patrimonio nacional energético. Para los 93 huelguistas del SME, así como para los 18 mil trabajadores no liquidados, la respuesta es muy sencilla. La dignidad. Para no ser pisoteados y humillados. En defensa de sus derechos laborales legítimamente conquistados. Para defender y recuperar su trabajo. Para poder soñar con una vida digna. Para decirle al gobierno represor y antiobrero ¡ya basta!

Si no fuera por esa dignidad y su conciencia de clase como trabajadores agremiados en un sindicato que nació al fragor de la Revolución Mexicana, quizás los cálculos de Calderón y Lozano se hubieran cumplido. Apostaron a una salida violenta y represiva en las primeras horas, días y semanas del golpe fascista. Calcularon que la dignidad electricista podía vencerse a través de una campaña mediática de linchamiento y satanización y una liquidación voluntaria con premio adicional.

El fracaso de la guerra de exterminio en contra del SME está a la vista. Los apagones, fallas, disturbios eléctricos, siguen creciendo en la zona atendida por Luz y Fuerza del Centro. Las empresas contratistas de CFE han mostrado hasta la saciedad su incapacidad para garantizar el suministro normal de energía eléctrica. Cada día que pasa las mentiras de Calderón van saliendo a flote y el ocultamiento deliberado de información para no perder el juicio de amparo promovido por el SME debe ser valorado por la SCJN. La campaña para acusar al SME de sabotaje viene a menos, enterada la opinión pública de que el sabotaje lo propicia el gobierno federal con su impericia y falta de atención a las 22 zonas críticas de LFC. Por el contrario, a más de siete meses del golpe artero, lo que brilla en el Zócalo de la ciudad de México es la dignidad electricista, expresada en la huelga de hambre masiva.

Astillero

¿Promoción o castigo?

Campaña espectacular

Diego, viable

Odio de Los Pinos

Julio Hernández López

El Partido Acción Nacional ha sumado un ingrediente de suspicacia al de por sí muy enrarecido ambiente que rodea el extraño secuestro de Diego Fernández de Cevallos. Al mismo tiempo que autoridades federales y estatales tratan de instalar una suerte de velo a medios de comunicación para que no difundan información nueva del incidente sucedido en uno de los ranchos del poderoso abogado queretano, la directiva del PAN en esa entidad ha emprendido una campaña de propaganda que no hace eco de esas exhortaciones gubernamentales a guardar silencio para no entorpecer eventuales negociaciones, e incluso complicarlas hasta llevarlas a riesgos de muerte.

Por el contrario, como si de una estrategia electoral se tratara, se han comenzado a instalar anuncios del tamaño llamado espectacular con una fotografía del ex candidato presidencial que ocupa casi la mitad del espacio disponible, en actitud propicia para el proselitismo comicial y una frase que igual suena a solidaridad inmediata en la desgracia que a adhesión futura rumbo a las urnas: Diego, estamos contigo. Y, de remate, la frase que cualquier publicista acomodaría a cualquier candidato en busca de votos: Por un Querétaro seguro y en paz, elaboración retórica que al manifestar solidaridad de esa manera a un hombre en cautiverio suena a aprovechamiento político, a búsqueda de ganancia partidista, a descarada conversión de sentimientos humanitarios en estrategia electoral.

Contrastante de manera grotesca, por ejemplo, con la indefendible autocensura que Televisa se aplicó en oscuros términos ópticos (que a la vez resultan muy claros), habrá de verse si la actitud de la cúpula del panismo queretano es compartida y secundada por la jefatura nacional de ese partido, es decir, por el propio Felipe Calderón, que es quien en realidad dicta las órdenes que puntualmente cumple su demeritado y, en razón de ello, sostenido dependiente, César Nava. Si la campaña de difusión de la figura de Diego continúa, es válido especular acerca de eventuales propósitos de retorcida construcción de una candidatura de emergencia panista rumbo a 2012 que el PRI apunta a ganar sin mucha competencia, según los escenarios actuales.

En realidad, el llamado Jefe Diego es casi la única opción electoral que podría enfrentar con buenos augurios la aplanadora tricolor, en particular por su talante bravucón y declamatorio que resultaría atractivo para una sociedad necesitada de esperanzas de firmeza y pragmatismo extremos, como puede ofrecer Fernández de Cevallos, único político de primer nivel que abiertamente es capaz de defender los postulados del conservadurismo más rancio y de erigirse en impulsor de mano dura para restituir la seguridad y la paz mencionadas en sus anuncios espectaculares queretanos. No es menor el dato de que el abogado desaparecido forma parte del entorno de fiabilidad transpartidista con que el verdadero jefe, Carlos Salinas, libró su sexenio de origen impugnado pero luego tersamente convalidado por el panismo que vio perecer a Manuel J. Clouthier y emerger a una especie de cogobernante amable, aunque exigente en términos de ganancias políticas y económicas personales, en la figura del a partir de allí llamado Jefe Diego. Salinas tendría de esa manera en su mano la posibilidad de manejar dos cartas centrales de la contienda de 2012 si es que en el PRI quedara su ahijado Enrique Peña Nieto y en el PAN su socio Fernández de Cevallos.

Pero justamente esas posibilidades presidenciales del esfumado político fumador de puro podrían haber actuado en su contra, sabido como era que en su entorno se hablaba de iniciar en fecha próxima algún sondeo o promoción abierta de su precandidatura y sabida como es la paradójica animadversión que hacia él ha mantenido largamente un michoacano, ahora en el poder, que le considera un corrupto litigante que ha traficado con influencias para hacerse de riqueza, a pesar de que en los momentos difíciles de 2006 le pidió asesoría legal y política y a pesar de que, por esas mismas carencias de personal y oficio para enfrentar las crisis, haya echado mano de dos personajes pertenecientes al cártel del Jefe Diego para ocupar las carteras de Gobernación y la Procuraduría General de la República. A las valoraciones propiamente políticas podrían agregarse versiones como la publicada el pasado lunes por el columnista Roberto Rock en El Universal (texto que este tecleador no pudo encontrar ya en el archivo de Internet de ese diario, aunque sí en http://bit.ly/b2Xnwo mediante Google): El amor-odio entre el Presidente y Fernández de Cevallos encierra una paradoja en el breve lapso de una década: se asegura que durante una reunión privada en 1996, Diego puso en duda la hombría de Carlos Castillo Peraza, quien estaba en proceso de ceder el liderazgo del PAN nacional en manos de su pupilo político, Felipe Calderón. Este último, furioso, habría desafiado a Diego a liarse a puñetazos.

¿Qué sucedió realmente con el controversial abogado y probable precandidato presidencial? ¿Su desaparición es una treta para convertirlo en el aspirante a 2012 de un panismo reunificado? O, por el contrario, ¿su ausencia es un castigo, preventivo o definitivo, por sus ácidas críticas al calderonismo y por sus pretensiones futuristas? Los anuncios espectaculares, en Querétaro o en todo el país, irán apuntando, con su cancelación o proliferación, los rumbos de esta historia de poderes oscuros.

Y, mientras Calderón y Obama hacen discursos y cumplen con rituales escenográficos, el primero incluso hablando de mensajería narcotraficante alterna y asegurando respecto a DFC que no hay evidencia de que se trate de un secuestro porque, de acuerdo con la investigación, no tenemos evidencia, ¡hasta mañana, con el ataque armado contra el experto en guerra sucia, el general en retiro Mario Arturo Acosta Chaparro, en un raro asalto cometido cerca de oficinas de atención ciudadana de la SSP de García Luna!

 


Publicado por solaripa69 @ 9:46
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