Jueves, 08 de julio de 2010

Los pendientes de Ulises
Jos? Gil Olmos

M?XICO D.F., 7 de julio (apro).- La derrota del priista Eviel P?rez Maga?a el domingo pasado es m?s bien el fracaso del gobernador Ulises Ruiz, quien intentaba mantenerse detr?s del poder para encubrir la deuda de 14 mil millones de pesos pagaderos a 30 a?os que deja al pr?ximo gobernante. Tambi?n en su intento de mostrarse como el mejor operador electoral del PRI para la elecci?n presidencial del 2012 y evadir su responsabilidad de la muerte de 26 personas por razones pol?ticas hubo en su gobierno.

???????? Hoy, con la derrota a cuestas, ?Ulises Ruiz deja estos pendientes y muchos otros muchos m?s que dif?cilmente se pueden negociar con el pr?ximo gobernador de la alianza PRD-PRN-PT-Convergencia, Gabino Cue, quien tiene la responsabilidad de responder a las enormes expectativas de cambio que los oaxaque?os le dieron con? su voto, principalmente los de? justicia y poner fin a la impunidad.

???????? Los pendientes de Ulises que no pueden negociarse son, particularmente, los relacionados con violaciones a los derechos humanos. Durante su administraci?n, abus? de organizaciones sociales, campesinas, ind?genas, pol?ticas y sindicales al punto de crear un conflicto pol?tico social en el 2006, cuando fueron detenidas 500 personas por su participaci?n en el movimiento de la APPO.

???????? Otro de los pendientes innegociables, por el que tiene que responder, es la riqueza inexplicable en la que han incurrido sus familiares, entre ellos su esposa, Mar?a de Lourdes Salinas, quienes se han? hecho de m?ltiples propiedades, entre ellas el hospital en la Ciudad de M?xico SEDNA, en el que se invirtieron 2 mil 500 millones de pesos.

???????? Uno m?s que no puede ser moneda de cambio es el uso discrecional que hicieron con los recursos p?blico, sobre todo el c?rculo m?s cercano de amigos, ?como el diputado H?ctor Pablo Ram?rez Puga, quien, de acuerdo con publicaciones locales como el semanario El Correo, pago a su propio peri?dico El Extra de Oaxaca millones de pesos cuando era el director de Comunicaci?n Social del gobierno del estado.

???????? Ulises Ruiz y su grupo hicieron uso discrecional del gobierno para fines propios y ejercieron el poder de una manera impune y desp?tica, incurriendo incluso en? acciones extralegales como la creaci?n de grupos parapoliciacos que actuaron bajo las ?rdenes de sus allegados Rito Bulmaro Salinas, Heliodoro D?az, Lino Salinas y Jorge Franco a quienes se responsabiliza de haber sacado a delincuentes de las c?rceles y reclutado polic?as preparados en Israel para formar los comandos que asesinaron a lideres sociales en el conflicto del 2006.

???????? Tambi?n el gobernador y sus allegados incurrieron en el espionaje telef?nico en contra de sus adversarios pol?ticos, algunos de ellos de su propio partido como el expresidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Ra?l Bola?os Cacho, y el exdirigente estatal priista, Juan D?az Pimentel, quienes interpusieron demandas ante la Procuradur?a General de la Rep?blica, que a?n est?n siendo investigadas.

???????? Un pendiente mas son las obras p?blicas como las ciudades administrativas y legislativas que fueron criticadas porque fueron construidas sin consulta p?blica y sin? transparencia en los millonarios gastos que fueron financiados de la deuda de 6 mil millones de pesos, financiada en esquemas de bursatilizaci?n que en 30 a?os llegar?a a 14 mil millones de pesos.

En fin, Ulises Ruiz deja endeudados a los de por si pobres oaxaque?os para las pr?ximas tres d?cadas, mientras que ?l y el grupo con el que mal gobern? el estado en los ?ltimos seis a?os se enriqueci? de manera escandalosa.

Por esta lista de pendientes Ulises Ruiz y su grupo ya no era un elemento que pudiera sumar fuerzas a las intensiones del PRI de regresar a la presidencia de la Rep?blica en el 2012. Por el contrario, se hab?a convertido en un verdadero lastre que nadie quer?a tener. A partir de la derrota del pasado domingo, nadie en el PRI quiere tener relaci?n con ?l: Su mala fama, su historia de corrupci?n, autoritarismo, despotismo y de traicionero lo aleja de cualquiera.

Desde ahora, se cruzan apuestas para ver en qu? momento es sometido a juicios de orden penal por el dinero que se llevo del erario p?blico y las muertes violentas de los oaxaque?os.

Algunos de estos pendientes son los que heredara sin que lo quiera el pr?ximo gobernador Gabino Cu?, y a cada uno de ellos tendr? que atender pues son parte de los reclamos por los que los ciudadanos oaxaque?os votaron el domingo 4 de julio en contra de lo que representa Ulises Ruiz, un gobierno y un partido faccioso que forjaron una de las etapas m?s violentas, retr?gradas, corruptas y dictatoriales de Oaxaca.

La pol?tica no es pura geometr?a

Adolfo S?nchez Rebolledo

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D?as despu?s de los comicios, deslavado por los discursos triunfalistas de la ?ltima hora, prosigue el debate sobre el significado de los resultados y sus ense?anzas. Qui?n m?s, qui?n menos, los l?deres, sobre todo los aliancistas, interpretan lo sucedido en estas importantes elecciones locales bajo el halo de un proceso hist?rico (cu?ndo no) que vendr?a a confirmar un cambio de mayor calado tras el vertiginoso ascenso electoral del PRI en 2009. Los jefes del PAN y el PRD se congratulan por la derrota de este partido en Oaxaca, Puebla y Sinaloa, as? como por las buenas votaciones alcanzadas en otros estados, al grado de que incluso cr?ticos de las alianzas, como Alejandro Encinas, coinciden desde la izquierda en que lo m?s importante es que se fren? el intento de restauraci?n autoritaria del viejo r?gimen (El Universal, 6/7/10), aunque el PRI mantiene la mayor?a de los gobiernos, contin?a siendo la primera fuerza en el pa?s y la catastr?fica derrota del PRD en Zacatecas, atribuible por entero a sus propios errores, impide sacar conclusiones apresuradas en cuanto al futuro de la izquierda. Recon?zcase, en efecto, que la t?ctica de las alianzas sali? bien librada, aunque sea muy pronto para juzgar qui?nes son los verdaderos ganadores. Como sea, hay una discusi?n en el aire que abarca un cat?logo de temas y problemas que no se resuelven sin un an?lisis m?s fino. Enumero, s?lo como ayuda de memoria y sin un orden preciso, algunos de estos asuntos

?Los partidos actuales ?incluidos el PRI, el PAN y el PRD? est?n desfasados de la realidad. Pertenecen al pasado y han evolucionado poco durante los a?os finales de la transici?n. Por ello su ciclo est? cerca de agotarse. El divorcio entre la ciudadan?a y los pol?ticos se expresa, entre otras cosas, por la incapacidad de las formaciones partidistas para representar la diversidad de fuerzas que est?n dispuestas a competir, las cuales, o ya no caben en ellas y a cada elecci?n las desbordan, o discurren al margen de sus estructuras. Tiene raz?n Mauricio Merino cuando escribe: Dir?n lo que quieran, pero no fueron las alianzas las que catapultaron a los candidatos que ganaron sus elecciones, sino ?stos quienes, tras plantarle cara al partido del que salieron, obsequiaron a las oposiciones del PRI triunfos que les vinieron como balones de ox?geno. Un castigo a los abusos del PRI (El Universal, 7/710). La reforma pol?tica que est? pendiente deber?a abordar en serio la transformaci?n del actual sistema de partidos, no para disolverlos en circunstanciales alianzas ciudadanas, sino para abrirlos al pluralismo verdadero, sin concesiones espurias derivadas del uso del registro como si se tratara de franquicias comerciales, pero sin negar a las minor?as el derecho a la representaci?n.

? Las coaliciones ensayadas hasta ahora ayudan poco a la maduraci?n democr?tica de la ciudadan?a, pues los partidos coaligados se unen y compiten sin cuestionar el contenido de la pol?tica que est? en juego. Al privilegiar el tacticismo sobre toda otra consideraci?n program?tica, la lucha se centra en el nombre, en la imagen del candidato (dependiente en buena medida de los recursos a su disposici?n), sin cuestionar la situaci?n prevaleciente y sin fijar la responsabilidad que corresponde a cada uno de los protagonistas ideol?gicos, deviene una operaci?n pragm?tica, cuando no oportunista, si no se fija con precisi?n su car?cter acotado y excepcional. En el caso reciente, las alianzas se justificaron como un mecanismo para la sobrevivencia ante el avance del PRI, sin mayor legitimidad que el discurso contra la restauraci?n (o la alternancia anticaciquil) que desde el PAN se ha venido perfilando a trancas y barrancas, tras la luna de miel con el pri?smo en las instituciones nacionales. De la crisis ni una sola palabra. ?O se dir? tambi?n que Yunes en Veracruz habr?a puesto punto final a 80 a?os de autoritarismo o que en Durango, o en Sinaloa, es de esperarse un golpe de tim?n respecto a la pol?tica en curso?

De los grandes pendientes sociales se trat? muy poco, aunque hubo, eso s?, cientos de acusaciones por el trasiego ilegal de los recursos sociales en manos de los gobernantes. Salvo en el caso oaxaque?o, donde exist?a el antecedente electoral de la coalici?n y el precedente de la lucha popular contra el gobierno de Ulises Ruiz, y en Puebla, donde el desprestigio del gobernador Mar?n, aunado a los apoyos recibidos por el candidato opositor, inclinaron la balanza a favor de la oposici?n local, la oferta aliancista se redujo en ciertos casos a sustituir unos nombres de pri?stas por otros, a construir un escenario de confrontaci?n alejado en buena medida de los intereses de la poblaci?n, atemorizada por la inseguridad o pesimista ante la falta de empleo, omisiones que si a nadie m?s preocupan deber?an estar en el eje de los planteamientos de la izquierda.

? Como se anticipaba, la victoria de las alianzas en por lo menos Oaxaca, Puebla y Sinaloa ha dado un gran respiro al presidente Calder?n, al PAN y al PRD y, bajo ciertos casos, favorece la reanudaci?n de la lucha c?vica y social. Sin embargo, la propuesta de unir a los opositores al PRI (como en otras ?pocas) se presenta ya como el camino a seguir en otros ?mbitos de la vida nacional, y no s?lo el electoral. Una ola de dialoguismo acr?tico nos invade como si todo esto no fuera parte de la sucesi?n adelantada en la que nos hallamos inmersos (la otra cara del pe?anietismo) y ya no hubiera cuentas que ajustar con el gobierno y los poderes que lo sostienen. Para la izquierda es imperioso dejar atr?s el simplismo que no ve diferencia alguna entre el PAN y el PRI, distinguiendo entre la esfera de la pol?tica, la ideolog?a y el poder real de los grandes intereses, pero tan importante como eso es no dejarse arrastrar por la promesa de que es in?til mantener un sello de identidad, basado no s?lo en la geometr?a pol?tica, sino tambi?n y sobre todo en los planteamientos racionales que dan sentido a su acci?n.

? Para la izquierda, la cuesti?n es vital: se trata de saber cu?l es el papel que juega la confrontaci?n izquierda/derecha, si es que ?ste tiene alguno en su visi?n, definir cu?l es la naturaleza de sus diferencias con los dem?s partidos y resolver de una buena vez el tema de la unidad en los distintos frentes partidistas, c?vicos y sociales donde hoy act?a por separado. Nada perjudica m?s a la izquierda que la confusi?n actual, el desprecio por el adversario y la divisi?n entre quienes se reclaman parte de un mismo proyecto humano pero pelean como enemigos mortales. Si ese debate no se produce pronto y en buena lid las perspectivas, habida cuenta los antecedentes y lo visto en estas elecciones en t?rminos de abusos y acciones sucias, habr? que esperar a que una nueva generaci?n vuelva a armar el rompecabezas.

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Publicado por solaripa69 @ 10:01
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