Lunes, 23 de agosto de 2010

En el abismo

Gustavo Esteva

?

Se acumulan en mi escritorio los asuntos que quiero tratar, pero deben quedar pendientes.

Me gustar?a hablar de la comida, por ejemplo. Tiene raz?n Galeano. En estos tiempos de miedo global, quien no tiene miedo al hambre tiene miedo de comer. Tras las cosechas m?s altas de la historia nos acosa de nuevo el hambre. Las mismas corporaciones que la causan y destruyen el ambiente llenan de chatarra o veneno los platos de quienes pueden colmarlos... con pleno apoyo gubernamental. Y quiero escribir del movimiento invisible de millones de personas que resisten esas agresiones y empiezan a transformar el mundo alimentario.

?Hay tantas cosas de qu? ocuparse en este mundo en ebullici?n que nos ha tocado vivir! Pero no puedo apartar la atenci?n del dolor que causa la ampliaci?n y profundizaci?n del estado de excepci?n, al extenderse como paramilitarizaci?n en porciones cada vez mayores del pa?s.

Las agresiones a las comunidades zapatistas se han vuelto tan repetidas y cotidianas que dejan de ser noticia. El silencio de los medios se ahonda con el de los partidos y el gobierno, incluyendo naturalmente al PRD, responsable directo de muchos ataques paramilitares en Chiapas y d?cil participante en el espect?culo sobre seguridad armado por Felipe Calder?n en el Campo Marte.

La entrega de amplios espacios del territorio nacional a los paramilitares guarda a menudo relaci?n con la previa entrega de esos espacios al capital nacional o trasnacional, que exige el desalojo de quienes habitan en ellos y son sus due?os leg?timos para poder iniciar la explotaci?n de los recursos. En otros casos se trata de cumplir acuerdos mafiosos para mantener la estructura caciquil y el ejercicio de dominaci?n sobre las comunidades, particularmente entre los pueblos indios. Finalmente, se busca impedir que tengan ?xito los empe?os aut?nomos y de mantener bajo asedio a los que logran consolidarse.

Quiz?s el ejemplo m?s claro de esta peculiar forma de desmantelamiento del estado de derecho y de p?rdida de soberan?a y gobernabilidad es el de San Juan Copala. La subordinaci?n al poder paramilitar fue oficialmente reconocida por el gobierno de Oaxaca, en ocasi?n de la segunda caravana para romper el cerco tendido en torno al municipio aut?nomo. El siguiente paso en la estrategia que intenta liquidarlo es particularmente ominoso.

En su comunicado m?s reciente el municipio aut?nomo hace un llamado urgente, particularmente a la otra campa?a:

El pueblo digno de San Juan Copala se dirige a ustedes para denunciar una vez m?s la masacre que el ?poderoso prepara a trav?s de sus grupos paramilitares en nuestra comunidad triqui.

El comunicado explica c?mo la muerte de Anastasio Ju?rez, hermano del dirigente de UBISORT, derivada de una disputa por el ?poder pol?tico y econ?mico en Juxtlahuaca, fue empleada para que los paramilitares, apoyados por unos 300 polic?as estatales, retomaran a balazos el control del palacio municipal de Copala. En el episodio, el 30 de julio, desaparecieron dos personas y dos ni?as fueron heridas.

La represi?n se intensific? desde entonces. Cuando los paramilitares abandonaron el palacio municipal y lo ocuparon de nuevo las autoridades del municipio aut?nomo, el 18 de agosto, se reanudaron los ataques. Desde entonces la comunidad se encuentra bajo tiroteo permanente.

Como ?triquis que somos, se?ala el comunicado, ?denunciamos a las dirigencias que a trav?s de las armas quieren seguir sometiendo a un pueblo que reclama la paz con dignidad? y al mismo tiempo hacemos responsables de lo que nos pueda ocurrir ?al gobierno de URO por su negativa e incapacidad para detener a los paramilitares.

??ste es nuestro llamado de auxilio porque sabemos que los paramilitares ya se multiplicaron y amenazan con desalojar a los compa?eros del palacio municipal. Tememos por toda nuestra comunidad porque ellos no respetan ni?os, ancianos, etc?tera. Los disparos, las amenazas?y la represi?n no cesan y en el DF?el gobierno insiste en quitarnos del plant?n??

Se ha anunciado que el d?a de hoy, 23 de agosto, saldr? de Oaxaca una nueva caravana, esta vez a la ciudad de M?xico, para dar a conocer a todas las instancias nacionales e internacionales la situaci?n insoportable en que se encuentra la gente de San Juan Copala. ?

No es asunto menor ni episodio aislado. Casos como el de Copala aparecen claramente como incitaciones a formas de guerra civil que puedan dar apariencia de legitimidad al autoritarismo que deja de estar al acecho para convertirse en realidad cotidiana y general. Copala y los zapatistas ilustran tambi?n la capacidad de resistencia y la decisi?n de no recurrir a la violencia. Son un llamado en que lo urgente se convierte en lo realmente importante.

El nuevo peligro para M?xico

John M. Ackerman

La guerra sucia rumbo a las elecciones presidenciales de 2012 ha iniciado ya y las autoridades federales una vez m?s demuestran su tibieza y parcialidad a la hora de imponer el estado de derecho. Van ocho d?as desde la abierta e ilegal intervenci?n de la Iglesia cat?lica en la esfera pol?tica-electoral y tanto el Instituto Federal Electoral (IFE) como la Secretar?a de Gobernaci?n (SG) se han hecho de la vista gorda, limit?ndose a emitir escuetos pronunciamientos burocr?ticos que no les comprometen a nada. La Fiscal?a Especializada para la Atenci?n de Delitos Electorales (Fepade) tambi?n se ha quedado inm?vil. Tal como ocurri? en la antesala de las elecciones de 2006, hoy de nuevo se confirma que los poderes f?cticos, y no las instituciones democr?ticas, son los que realmente mandan en el pa?s.

La ley no deja lugar a dudas. El art?culo 130 de la Constituci?n expl?citamente se?ala que los ministros de culto no podr?n realizar proselitismo en favor o en contra de candidato, partido o asociaci?n pol?tica alguna. El art?culo 353 del C?digo Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE) proh?be a las iglesias la inducci?n a la abstenci?n, a votar por un candidato o partido pol?tico, o a no hacerlo por cualquiera de ellos. El art?culo 29 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto P?blico tambi?n castiga la realizaci?n por parte de la Iglesia de proselitismo o propaganda de cualquier tipo en favor o en contra de candidato, partido o asociaci?n pol?tica alguna. Mientras tanto, el art?culo 404 del C?digo Penal Federal impone una multa de hasta 500 d?as de salario m?nimo a los ministros de culto que induzcan expresamente al electorado a votar en favor o en contra de un candidato o partido pol?tico.

Al demonizar al Partido de la Revoluci?n Democr?tica (PRD) y llamar expl?citamente a los bautizados a votar en las pr?ximas elecciones para evitar que algunos pol?ticos y partidos sigan atentando contra la fe y la moral, el arzobispado primado de M?xico anuncia el inicio de una nueva guerra cristera que, en su perversa redici?n de 2006, buscar? impedir haiga sido como haiga sido la llegada a la Presidencia de la Rep?blica de alg?n candidato de izquierda.

Habr?a que celebrar la valent?a de Marcelo Ebrard para defenderse p?blicamente de las acusaciones infundadas del cardenal Juan Sandoval ??iguez. Compensa de manera importante el vac?o de poder y la pasividad institucional a escala federal.

Sin embargo, esta acci?n legal desafortunadamente tambi?n ha personalizado una lucha que debe ser institucional y colectiva. El conflicto central no es entre Ebrard y Sandoval, sino entre la Iglesia cat?lica y las instituciones democr?ticas del pa?s. Si bien la denuncia del jefe de Gobierno implica un importante hasta aqu? en el terreno simb?lico ante los abusos de la iglesia, el juez civil que conozca de la denuncia no abordar? en absoluto el asunto de la defensa del Estado laico, sino ?nicamente el tema del posible da?o moral a Ebrard.

La acci?n legal de Ebrard tambi?n podr?a tener el efecto colateral de desalentar futuras denuncias en materia de corrupci?n de parte del ciudadano de a pie. Si bien no debemos permitir la descalificaci?n de las instituciones sin sustento, y menos cuando viene de parte la Iglesia cat?lica, tampoco deber?amos cerrarle la puerta a la expresi?n p?blica de sospechas fundadas respecto del desempe?o de nuestras autoridades gubernamentales. La corrupci?n es uno de los delitos m?s dif?ciles de castigar, precisamente porque los que lo cometen normalmente cubren sus pasos de manera sumamente cuidadosa. De ninguna forma podemos exigir que el ciudadano tenga plenamente comprobada la existencia de un soborno antes de poder denunciar un posible desfalco al erario. Al contrario, habr?a que alentar por todas las v?as posibles la presentaci?n de denuncias, incluso de manera an?nima, de posibles actos de corrupci?n.

Las instituciones que tienen que actuar, y pronto, en el caso actual son el IFE, la SG y la Fepade. Gobernaci?n, por ejemplo, puede multar tanto al cardenal como al arzobispado con hasta 20 mil d?as de salario m?nimo e incluso ordenar la clausura de uno o varios templos de culto. La Fepade tiene facultades de multar con hasta 500 d?as de salario m?nimo.

Es cierto que el IFE actualmente se encuentra limitado en sus facultades de sanci?n directa en la materia. Este vac?o legal deber?a corregirse en una eventual modificaci?n correctiva a las reformas electorales de 2007-2008. Sin embargo, desde ahora los consejeros electorales tienen la obligaci?n de se?alar de manera contundente que la participaci?n de la Iglesia en la pol?tica nacional podr?a llegar a poner en riesgo la validez de la elecci?n presidencial de 2012. Una simple remisi?n burocr?tica del expediente a Gobernaci?n ser?a una gran irresponsabilidad de parte de los consejeros electorales. Todos debemos tener muy claro que toda elecci?n debe cumplir con los principios constitucionales b?sicos y desde luego la intervenci?n indebida de la Iglesia podr?a llevar a la nulidad de los comicios.

Si las instituciones no act?an de manera expedita y contundente ante este evidente ataque al estado de derecho por la Iglesia cat?lica, el legado de impunidad e ilegalidad ser? muy dif?cil de borrar despu?s. Podr?amos estar seguros que las elecciones de 2012 ser?n a?n m?s descarnadas y conflictivas que las de 2006, algo que nuestra incipiente democracia quiz?s simplemente no pueda soportar.

Victoria Schussheim, ?Exc?lsior? y el cardenal Rivera
Miguel ?ngel Granados Chapa

M?XICO, D.F., 22 de agosto.- Victoria Schussheim escrib?a en el ?nuevo? Exc?lsior desde hace cinco a?os, cuando lo adquiri? el se?or Olegario V?zquez Ra?a, en una operaci?n que est? todav?a sub j?dice porque los cooperativistas que fueron los due?os han denunciado como fraudulenta esa compraventa. Antrop?loga, traductora, editora y chef sobresaliente, Victoria escrib?a cada semana su columna El hilo negro, aparecida en la secci?n Comunidad de aquel diario.?

El mi?rcoles 11 de agosto su texto fue rechazado. Se refer?a a la declaraci?n del cardenal Norberto Rivera Carrera sobre el fallo de la Suprema Corte que declar? constitucional la reforma al C?digo Civil que defini? el matrimonio no ya como la uni?n de un hombre y una mujer, sino como la de dos personas, lo que abri? la posibilidad del matrimonio entre personas del mismo sexo. ?Aberrante?, dijo el arzobispo primado de M?xico de esa sentencia, y sobre esa calificaci?n construy? la autora su argumento contrario a la posici?n del purpurado.

El motivo para no publicar su columna, es decir para censurarlo, parece ben?volo o inocuo. Se le dijo a la escritora que por pol?tica de la empresa ?no aceptaban que un colaborador criticase a otro?, y que Rivera Carrera escrib?a habitualmente en la secci?n editorial, s?lo que por ahora estaba en receso, pero ?pronto volver?a a escribir?.

Un esp?ritu libertario como el de Victoria Schussheim no toler? la censura y abandon? las p?ginas del diario que de ese modo le expres? irrespeto a ella y a la libertad de expresi?n. Como un modo de derrotar esa cerraz?n, con autorizaci?n de la afectada reproduzco en estas p?ginas lo que los lectores de Exc?lsior no pudieron conocer. La columna se titula Yo aberro, t? aberras, y dice as?:

?... Pero viera usted qu? tal aberra ?l, el arzobispo primado de M?xico, el del cabello milagrosamente ennegrecido por obra y gracia de L?Oreal, Norberto Rivera. ?Aberrar?, que suena fe?simo como verbo, sobre todo si uno lo conjuga (cosa que, seg?n la Real Academia, tiene pleno derecho a hacer), quiere decir, simplemente, ?Desviarse, extraviarse, apartarse de lo normal o usual?. Y ?aberrante?, por lo tanto, no es algo tremendo, terrible, inspirado por el maligno, sino simplemente ?diferente?. De modo que Newton, Galileo y Einstein eran ?aberrantes?. Y Picasso, El Greco o Goya, por mencionar s?lo algunos espa?olitos, tambi?n. Y Jes?s... bueno, Jes?s ni se diga. ?l s? que se desvi? de lo que era normal y usual en sus tiempos. Tanto que lo crucificaron.

?Y el que anda crucificando ahora, en nombre de lo que decidi? que es ?la? moral, y que escasamente, si acaso, tal vez sea ?su? moral, es Rivera. Mire algunas de las cosas que dice: ?Estas ?uniones de facto? o legaloides... son intr?nsecamente inmorales. Falsos derechos?, afirma, frente a la decisi?n de la Suprema Corte de Justicia de la Naci?n de reconocer la legalidad del matrimonio entre personas del mismo sexo.?

?Tengo que repasar la Constituci?n. ?No era ?ste un pa?s laico? ?Y ?laico? no quer?a decir ?Independiente de cualquier organizaci?n o confesi?n religiosa?? ?Por qu? entonces una organizaci?n religiosa ataca las decisiones de una de las tres ramas del gobierno? ?Qu? dir?amos si el Dalai Lama opinase al respecto? ?O, sin ir tan lejos, si lo hiciese un rabino mexicano, o hasta un evangelista?

?Y, sobre todo, ?por qu? dice tales sandeces a nombre de la propia instituci?n a la que pertenece? ?C?mo podemos aceptar que afirme que nuestro m?ximo tribunal efect?a ?un ataque a la familia con ?intereses oscuros?, que pretenden orillar al pa?s ?herido por la violencia y la descomposici?n social, a su ruina???.

??Mofles! Las bodas gay y las decapitaciones entre narcos al mismo nivel. Cosas veredes, Sancho.?

?Y eso no es todo, qu? va. Resulta que (como se habla de adopci?n) se trata de ?conceder falsos derechos que, por si fuera poco, afectar?n a ni?os inocentes, a quienes se les negar? el derecho de tener un padre y una madre para su adecuado desarrollo moral y psico-afectivo? (el gui?n por cortes?a del purpurado, o a lo mejor del periodista, sepa).?

?Y aqu? es donde la puerca tuerce el rabo. Feamente. Al margen de que yo no soy qui?n para saber si el adecuado desarrollo moral y etc?tera depende de tener un padre y una madre (tampoco creo que sea Rivera quien tenga al respecto la ?ltima palabra), resulta que en este bendito pa?s nuestro un porcentaje in-men-so de la poblaci?n no tiene padre. Casi literalmente. Por lo menos no padre conocido, ni padre que viva en contacto con sus hijos. O porque nunca dio la cara, o porque se larg?, o porque tiene otra familia. O, si acaso, porque se fue de ilegal. Resulta entonces que toda esa gente, esos millones y millones de mexicanos, no han tenido el desarrollo moral y psicoafectivo correspondiente.?

?Qu? notable. ?C?mo le habr? hecho el propio cardenal para desarrollarse tan bien en ausencia de padre? Porque el suyo, que se llamaba Ram?n, se fue a Estados Unidos a trabajar para poder mantener a la familia. O al menos eso dice su ficha de Wikipedia (en ingl?s). ?Hablar? por la herida? ?Ser? ?l tambi?n, pobrecito, alguien ?herido por la violencia y la descomposici?n social???? ?

No fue Rivera Carrera el ?nico cardenal que acus? el golpe de la Corte. Lo hizo con m?s fiereza el arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval ??iguez. No contento con descalificar la decisi?n del tribunal constitucional, se lanz? contra sus autores. Dijo que el jefe de Gobierno Marcelo Ebrard e ignorados ?organismos internacionales? hab?an ?maiceado? a los ministros para que se manifestaran como lo hicieron. El ponente en el procedimiento judicial, Sergio Valls, rechaz? con rudeza la insinuaci?n insidiosa del cl?rigo nacido en Yahualica, y en una suerte de voto de censura sus compa?eros hicieron suyo el agravio y el rechazo. Pero no fueron m?s all?. En cambio, Marcelo Ebrard inici? una acci?n civil contra el lenguaraz cardenal (y contra el vocero de Rivera Carrera, el sacerdote Hugo Valdemar que tuvo la desverg?enza de considerar que la reforma al C?digo Civil hace m?s da?o a la sociedad que el narcotr?fico).

Pero, con toda la gravedad del insulto que Sandoval ??iguez asest? a los miembros de la Corte y al jefe del Gobierno del DF, afirmaciones del cardenal sobre el sector social directamente beneficiado con la reforma de marras son m?s da?inas y peligrosas. En tono desde?oso, de mofa abierta, se refiri? a ?lesbianas y maricones?, y con criterio aldeano adivin? que los hijos adoptivos de personas pervertidas como son los homosexuales ser?n inexorablemente pervertidos como sus padres, porque los ver?n realizar ?sus pr?cticas? y no sabr?n a qui?n llamar mam? y a qui?n pap?.

El torpe criterio as? expuesto cae muy claramente en los supuestos de la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminaci?n. La fracci?n XXVII de su art?culo 9 establece claramente que ?incitar al odio, violencia, rechazo, burla, difamaci?n, injuria, persecuci?n o la exclusi?n? es un acto discriminatorio. Por ello, el ?rgano encargado de aplicar esa ley, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminaci?n, el Conapred, inici? una investigaci?n a partir de quejas recibidas al respecto.

No ir? muy lejos en su indagaci?n, y menos a?n en el establecimiento de medidas correctivas, no s?lo porque el cardenal es incorregible, sino porque la ley no cuenta con dispositivos para sancionar a los bocones, salvo su exhibici?n como tales ante la sociedad.

De cualquier modo, por escaso que sea el alcance de la intervenci?n del Conapred, lo que pueda hacer al respecto ense?ar? a Sandoval ??iguez que no puede denigrar a persona alguna por su preferencia sexual porque no faltan fan?ticos que oyendo las descalificaciones cardenalicias las traduzca en hechos, en agresiones contra sus destinatarios. No se tolere que el arzobispo de Guadalajara predique la homofobia. ? l

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Publicado por solaripa69 @ 9:46
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