Martes, 19 de octubre de 2010

El IFE y el sello de Salinas
?lvaro Delgado

M?XICO, DF, 18 de octubre (apro).- Fue la tarde del 7 de febrero de 2008, en el hotel Presidente Intercontinental de la Ciudad de M?xico, cuando Manlio Fabio Beltrones, previa consulta con Carlos Salinas, emiti? el dictamen: Leonardo Vald?s Zurita ser?a el presidente del Instituto Federal Electoral (IFE).

?Gracias, senador?, respondi? Vald?s, seg?n testigos del arreglo personal con Beltrones, quien enseguida se comunic? con sus operadores en la C?mara de Diputados para transmitirles que ya hab?a ?dispuesto? al sucesor de Luis Carlos Ugalde en la presidencia del IFE, en ese momento interinamente encabezado por Andr?s Albo, amigo de bohemias de Felipe Calder?n desde principios de los noventa.

???????? Vald?s hab?a logrado convencer al coordinador de la bancada perredista, Javier Gonz?lez Garza, de proponerlo como aspirante a presidir el IFE s?lo por haber sido militante del Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT) de Heberto Castillo, y Beltrones capitaliz? astutamente esa torpeza para tener un consejero m?s a su causa, aunque con un barniz de ?izquierda?, para usarlo en los momentos clave.

???????? Las elecciones presidenciales de 2012, por ejemplo.

No es casual, por ello, que Salinas haya sido el invitado principal en las fiestas del 20 aniversario del IFE, cuya disertaci?n tuvo como marco el patio central del Palacio de Miner?a, con bur?cratas del IFE, algunos estudiantes y periodistas como oyentes.

La justificaci?n para esa presencia de Salinas fue que ?l cre? esa instituci?n, pero tambi?n se trata de un mensaje: El IFE naci? sometido al gobierno de ese personaje y, 16 a?os despu?s de irse del pa?s por el repudio popular, retoma el control para la reconquista del poder presidencial a trasmano.

Esa trama est? en curso ahora en la C?mara de Diputados, donde a la Comisi?n de Gobernaci?n que preside el panista Javier Corral le corresponder? montar la escenograf?a para que m?s de cien aspirantes diserten sobre la autonom?a del ?rgano electoral, pero la decisi?n de nombrar a los tres nuevos consejeros ?que organizar?n las elecciones federales de 2012 y 2018-- se tomar? en otra parte.

Y Salinas est? operando para ello.

Hay que recordar que el retroceso del IFE se produjo en 2003, cuando Elba Esther Gordillo y Calder?n se repartieron los consejeros, encabezados por Ugalde, que supo unir a los intereses de la cacique magisterial y del panista.

Teresa Gonz?lez-Luna Corvera, Alejandra Latap?, Rodrigo Morales, Arturo S?nchez Guti?rrez y Andr?s Albo eran claramente propanistas, mientras que Lourdes L?pez Flores, Virgilio Andrade Mart?nez, Marco Antonio G?mez Alcantar y Ugalde respond?an a los intereses de PRI de entonces.

Con la ruptura de Gordillo con el PRI, Ugalde se sum? en un momento clave a los panistas y proclam?, ilegal e inmoralmente, el falso triunfo de Calder?n en 2006, lo que inici? la remoci?n escalonada de los consejeros que s?lo ha beneficiado al PRI.

En efecto, del equilibrio con tendencias propanistas en 2003 --gracias a que se excluy? de la negociaci?n a las organizaciones civiles--, se pas? en 2008 a dos bloques m?s cargados al PRI.

La facci?n propanista est? integrada por Arturo S?nchez Guti?rrez, Benito Nacif ?por cierto amigo ?ntimo de Ugalde-- y Mar?a Macarita Elizondo, mientras que forman la facci?n propriista Marco Antonio Ba?os, Francisco Guerrero, Virgilio Andrade y Marco Antonio G?mez, con Vald?s y Alfredo Figueroa en apariencia neutrales.

Con la salida de S?nchez Guti?rrez, el PAN se quedar?a s?lo con Macarita y Nacif como supuestos alfiles, mientras que el PRI se quedar?a con Ba?os y Guerrero por la salida de Andrade y G?mez, y seguir?an Vald?s y Figueroa.

Todo apunta a que el PRI, por la fuerza que tiene en la C?mara de Diputados, mantendr? dos consejeros, lo m?s probable es que el PAN obtenga el otro o lo comparta con el PRD, con lo que la correlaci?n de fuerzas favorable al priismo se mantendr?: Tres contra cuatro o 3 contra 5, si se incluye --como debe hacerse-- a Vald?s.

?Qui?nes ser?n esos dos consejeros propriistas? Es prematuro hablar de nombres, pero tendr?n, sin lugar a dudas, el sello de Salinas...

El legado de L?zaro C?rdenas

Marco Rasc?n

Lo que ser?a el discurso del general L?zaro C?rdenas del R?o para el 20 de noviembre de 1970, al cumplirse los 60 a?os de la Revoluci?n, se convirti? en legado y programa, pues falleci? el 19 de octubre, un mes y un d?a antes de la conmemoraci?n. Fue Cuauht?moc C?rdenas quien leer?a ese legado y lo dar?a a conocer.

Como Mensaje a los revolucionarios de M?xico, el general C?rdenas traz? entonces una caracterizaci?n de la institucionalizaci?n de la Revoluci?n mediante el PRI, se?alando los desv?os de los principios de la Revoluci?n, pero planteando sobre la cr?tica objetivos por los cuales luchar y defender.

En ese texto hist?rico establec?a que el complemento de la no relecci?n era la efectividad del sufragio, pues uno sin el otro debilita en su base el proceso democr?tico, propicia continuismos de grupo, engendra privilegios, desmoraliza a la ciudadan?a y anquilosa la vida de los partidos. Visto a la luz de la actualidad, vemos los efectos de la partidocracia y el debilitamiento del pensamiento democr?tico en la vida pol?tica. Ya en ese entonces L?zaro C?rdenas reconoc?a que la democracia efectiva era un deber incumplido, pero que deb?a ser aspiraci?n central y necesaria de los revolucionarios.

Para no repetir los errores hist?ricos que tanto costaron al pa?s, alertaba que sin plena independencia econ?mica no habr?a autonom?a, y se?al? a las pol?ticas endeudadoras, la hegemon?a estadunidense llamada por su nombre, imperialismo, y todas aquellas decisiones en los gobiernos que favorec?an a la oligarqu?a local y la extranjera como causas de debilitamiento del proyecto nacional. Visto en el sentido que tomaron las cosas con las quiebras financieras de 1976 y 82, que significaron caer atrapados en las pol?ticas del Fondo Monetario y comprometiendo recursos como el petr?leo, sucedi? lo que advert?a su legado y que ser?a ?pesada carga [?] sobre la econom?a del pueblo; [?] y mina las bases del desarrollo independiente?. En 1993, la pol?tica de integraci?n econ?mica a trav?s del Tratado de Libre Comercio de Am?rica del Norte fue en sentido opuesto y en vez de democracia econ?mica, se profundiz? la dependencia y falta de soberan?a, lo que mostr? la raz?n de su legado.

Concentraci?n de la riqueza, manipulaci?n de los sindicatos y p?rdida de autonom?a y democracia sindical, contubernios, destrucci?n del ejido a trav?s de las contrarreformas en materia agraria, como la ampliaci?n de la peque?a propiedad y el amparo para proteger y legalizar el neolatifundismo, son temas, punto por punto, de la situaci?n de ese momento, en el que tambi?n se?alaba perspectivas. Ante ello dec?a: Toda manifestaci?n de democracia, ya sea en el orden pol?tico, social o cultural, se nutre de la democracia econ?mica que produce un cambio profundo de estructuras. El sentido nacional era transformar contra los monopolios que ahora prevalecen.

Tema central en el texto es la educaci?n y el papel de la juventud. A dos a?os del 2 de octubre, L?zaro C?rdenas hab?a dado muestras de su solidaridad al movimiento estudiantil de 1968 protegiendo dirigentes; ya ven?a de la persecuci?n por su respaldo a Cuba y su derecho a la autodeterminaci?n que forj? la pol?tica de M?xico hacia Cuba. Por ello, el r?gimen pri?sta y sus aparatos de propaganda lo consideraban un comunista que contradec?a al anticomunismo oficial dictado desde Washington.

L?zaro C?rdenas, entrelazado siempre al debate de la izquierda socialista y democr?tica, ha sido aporte, debate y reflexi?n. El legado est? ?ntimamente ligado a 1988 con el rompimiento de Cuauht?moc C?rdenas que estableci? la alianza puntual con la izquierda atrapada entonces por el gradualismo, el divisionismo, el gremialismo y en la marginalidad electoral. El valor pol?tico del legado se hace presente en 1988 y se convierte con Cuauht?moc C?rdenas en un programa nacional frente al proyecto neoliberal pri?sta. Es un programa unitario de los revolucionarios.

El programa y el compromiso con la legalidad como principio ?tico hicieron de la revoluci?n democr?tica un proyecto de unidad con ra?ces hist?ricas desde el cardenismo hasta las expresiones sociales, pol?ticas e ideol?gicas de las izquierdas, que se sumaron con su prestigio desde los movimientos sociales, 1968, las guerrillas y la lucha por reformas y democracia.

La vitalidad y vigencia del cardenismo est? m?s presente hoy que nunca, pues cruza varias generaciones de revolucionarios y dem?cratas; es afluente del pensamiento ideol?gico y pol?tico para entender la evoluci?n del M?xico contempor?neo y es un referente para reunificar al pa?s con base en principios nacionales, culturales, progresistas y como ideolog?a al servicio de las mayor?as del pa?s.

La construcci?n del PRD fue una alianza de muchas tendencias de izquierda con el cardenismo. La ruptura de Cuauht?moc C?rdenas con el PRI fue un acto generoso hacia el pa?s, pues convirti? el legado en acci?n pol?tica y cre? las condiciones para avanzar, sabiendo que sin memoria ni ra?ces no hay cambios.

?se fue, hace 40 a?os, el legado del general L?zaro C?rdenas, que hoy sigue vigente.

Sucesiones

Pedro Miguel

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En los primeros d?as de su r?gimen, Salinas requer?a con urgencia de la legitimidad que las urnas le negaron y fue a buscarla hasta Ciudad Madero, a la casa de La Quina. Con el golpe al l?der petrolero charro mat? tres p?jaros de un tiro: exhibi? algo que parec?a disposici?n a acabar con los inveterados cacicazgos sindicales, se hizo con el control de ?se y de otros sindicatos por medio de la imposici?n de l?deres igual de corruptos que los anteriores pero que le eran incondicionales y cobr? venganza por el respaldo electoral de los petroleros a Cuauht?moc C?rdenas, ganador de los comicios presidenciales de julio de 1988.

Seis a?os despu?s, la presidencia enclenque de Zedillo se vio enfrentada a un imperativo similar. Su antecesor hab?a dejado la econom?a en ruinas y un reguero de sangre: cientos de perredistas asesinados, adem?s de los homicidios de pri?stas de primera l?nea cuya responsabilidad, ante la incapacidad o la falta de voluntad del salinato para investigarlos, fue atribuida por la opini?n p?blica al propio jefe del r?gimen. El actual empleado de trasnacionales gringas gan? la elecci?n de 1994 en la literalidad legal, pero con el aplastante apoyo propagand?stico y corruptor de la Presidencia, y fue percibido como pelele. Para darse un margen de maniobra y una m?nima credibilidad, Zedillo ten?a que meter al bote a un delincuente que se apellidara Salinas, y as? lo hizo con el m?s vulnerable de la familia. Mediante el atraco del Fobaproa, el graduado de Yale inici? la legalizaci?n de la corrupci?n oficial ?transparencia, le dicen ahora?, despedaz? la econom?a y encabez? un sexenio cruento, caracterizado por el restreno nacional de la contrainsurgencia y por las masacres de campesinos, de Aguas Blancas a Acteal.

A pesar de ese saldo negro, que exig?a la imputaci?n de responsabilidades penales contra el equipo gubernamental del zedillato, Fox se abstuvo de emprender acciones en este sentido, no porque no fueran procedentes, sino porque no las necesitaba: empez? su gobierno parado sobre un s?lido bono democr?tico, como efecto de la alternancia presidencial entre logotipos y colores distintos, y perdon? incluso a los perpetradores del Pemexgate. En sus primeros cuatro a?os, el de las botas reprimi? con discreci?n, aunque en 2005 y 2006 el gobierno cometi? atrocidades dignas de causa penal en L?zaro C?rdenas, Texcoco-Acteal y Oaxaca. La econom?a fue sometida a un intenso maquillaje que le permiti? una aprobaci?n de panzazo, pero la sociedad se sinti? agraviada por el intenso enriquecimiento de la esposa y de los hijastros, con el tel?n de fondo de la desaparici?n de 75 mil millones de d?lares producto de los excedentes petroleros (hasta la fecha, nadie ha sabido explicar con precisi?n ad?nde fueron a parar y, en consecuencia, se aceptan sospechas).

De Calder?n se esperaba que actuara penalmente contra los parientes de Fox, no s?lo porque hab?a suficientes indicios para ello, sino tambi?n por el menguad?simo margen pol?tico de su gesti?n usurpadora. Pero esa misma debilidad impidi? al michoacano un ejercicio de deslinde: carec?a (carece) de apoyos s?lidos fuera de la oligarqu?a que lo impuso, y de la que su antecesor forma parte; por a?adidura, Calder?n sabe perfectamente que cualquier gesto de abierta hostilidad contra Fox se le revertir?a en la forma de una campechana confesi?n sobre manejos electorales turbios, urdidos desde el poder, para poner en la Presidencia a quien no gan? los comicios de 2006. As? las cosas, e imposibilitado para gobernar, hubo de conformarse con desgobernar, y en ese af?n se invent?, para probar su audacia ante el p?blico, una gesta heroica contra la delincuencia organizada, enemigo difuso y confuso que, en ?ltima instancia, forma parte de la oligarqu?a dominante, v?a lavado de fortunas. La lucha ha sido muy sangrienta, pero in?til, y en su transcurso se ha perdido lo que quedaba de seguridad p?blica, estado de derecho, certeza jur?dica y normalidad institucional. Y qu? decir de las transparentes rater?as cometidas d?a a d?a por el grupo medi?tico-pol?tico-empresarial que controla las instituciones o de una situaci?n econ?mica que ya no responde ni con inversiones millonarias en maquillaje y publicidad.

Con tales saldos de desastre, Calder?n debe tener suficientes motivos de inquietud con el tema de la sucesi?n y de su futuro en general. Ahora, ante la ca?da electoral de su partido, le toca negociar su impunidad con alg?n pol?tico pri?sta inventado por la televisi?n o con un bateador emergente emanado del gatopardismo camachucho y, lo m?s complicado, lograr que cualquiera de esos gane unos comicios impolutos. M?s dif?cil es irse que llegar. ?Y si estuviera acariciando la posibilidad de quedarse?

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Publicado por solaripa69 @ 9:45
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