Martes, 07 de diciembre de 2010

WikiLeaks a la mexicana
John M. Ackerman

En solidaridad con Ricardo Ravelo y el equipo de Proceso

M?XICO, D.F., 6 de diciembre (Proceso).- Los pol?ticos estadunidenses que han criticado la ?amenaza? que para sus intereses implica la actividad de WikiLeaks tienen raz?n en repudiarla. El poder se sostiene no solamente con balas y armas, sino tambi?n sobre la base de la asimetr?a informativa. El que tenga m?s informaci?n sobre las acciones, los pensamientos y los planes de su adversario tendr? una clara ventaja ante el surgimiento de alg?n conflicto. Hoy, con la filtraci?n de m?s de 250 mil comunicaciones diplom?ticas, la cancha del juego se ha nivelado un par de grados. Los ciudadanos del mundo sabemos un poco m?s sobre c?mo funciona el gobierno de Washington, y esto fortalece tanto a la democracia como a la defensa de los derechos fundamentales.

El doctor Ian Shapiro, de la Universidad de Yale, en su formidable obra El estado de la teor?a democr?tica, define a la democracia como ?un medio para manejar relaciones de poder con el fin de minimizar la dominaci?n?. La celebraci?n de elecciones populares ser?a, entonces, apenas un mecanismo m?s para fortalecer el ideal democr?tico. Otra v?a, igualmente v?lida o incluso m?s importante, ser?a garantizar a los excluidos toda la informaci?n posible sobre las acciones y los pensamientos de los m?s poderosos. La reciente tarea de Julian Assange ha sido, entonces, eminentemente democr?tica y libertaria.

De acuerdo con el te?rico holand?s Mark Bovens, los derechos a la informaci?n deber?an ser vistos como la cuarta gran ola hist?rica de derechos fundamentales, equivalente a los derechos civiles, pol?ticos y sociales caracterizados en los textos cl?sicos de T. H. Marshall. Con el advenimiento de la ?sociedad de la informaci?n?, el mundo necesita defender sin tregua este nuevo derecho, que es igual de importante que los otros, incluyendo el mismo derecho al voto.

En una entrevista con la revista Forbes, Assange afirma que su objetivo es evidenciar el ?ecosistema de la corrupci?n? y hacer el capitalismo ?m?s libre y ?tico?. No recurre al derecho para lograr sus fines porque se trata de ?organizaciones que no obedecen el Estado de derecho?. Es simplemente imposible exigir cuentas por las v?as normales a las agencias de inteligencia y a las grandes empresas trasnacionales. Su poder rebasa por mucho las capacidades de las instituciones de justicia y viven en un espacio de completa impunidad. La ?nica opci?n es entonces recurrir a otro tipo de t?cticas subversivas para equilibrar un poco el tablero de la dominaci?n.?

En otra entrevista, con la revista Time, el fundador de WikiLeaks afirma que su meta ?no es lograr una sociedad m?s transparente, sino lograr una sociedad m?s justa?. Y la v?a para conseguir este fin ser?a dando ejemplos de valent?a y de resistencia que van contagiando al mundo entero. ?Courage is contagious? (?la valent?a es contagiosa?) es la frase que utiliza Assange para resumir el eje central de su estrategia. Afirma que m?s que el castigo, el miedo es la manera m?s efectiva para controlar a la sociedad. Por lo tanto, lo m?s peligroso para el sistema ser?a precisamente que la gente empiece a perderle miedo a la autoridad.

M?xico necesita urgentemente de su propio proceso de filtraci?n masiva para que la sociedad empiece a conocer las entra?as del sistema de impunidad y corrupci?n que predomina en el pa?s. Las leyes de transparencia y la profesionalizaci?n de la actividad period?stica nos han permitido asomarnos a la ventana para atestiguar algunos movimientos oscuros, pero todav?a falta entrar por la puerta principal para ver c?mo realmente funcionan los poderes estatales y f?cticos cuando suponen que nadie los est? viendo. Habr?a que demostrar a los que controlan el destino del pa?s que no es tan f?cil esconderse de la lupa ciudadana y traicionar la voluntad popular.

Un problema muy serio es, sin embargo, que desde la entrada en vigor de las leyes de transparencia, los servidores p?blicos ya no documentan sus decisiones m?s importantes. En lugar de levantar minutas pormenorizadas de sus reuniones, ahora se limitan a elaborar escuetas actas e informes sobre los acuerdos tomados. En lugar de enviar oficios, prefieren usar el tel?fono para comunicarse o gestionar asuntos delicados. Hacen todo lo posible por no dejar alg?n rastro que posteriormente pueda ser usado en su contra.?

El gobierno federal tambi?n ha hecho todo lo posible por evitar la divulgaci?n de cualquier informaci?n relacionada con su estrategia de seguridad p?blica o sus relaciones en materia de seguridad con Estados Unidos. Asimismo, actualmente el sector privado se encuentra totalmente protegido de cualquier intento ciudadano por acceder a la informaci?n sobre sus operaciones. La negativa de la Secretar?a de Hacienda a entregar la informaci?n sobre las exenciones fiscales, aun bajo una orden directa del Instituto Federal de Acceso a la Informaci?n P?blica y Protecci?n de Datos (IFAI), y la vergonzosa intervenci?n de la Comisi?n Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en el caso, es apenas el ejemplo m?s reciente que confirma la vigencia de esta regla de oro que ?blinda? al sector privado de la rendici?n de cuentas ciudadana.

Tal y como lo se?ala Assange, en M?xico necesitamos m?s ejemplos de valent?a p?blica de parte de pol?ticos, servidores p?blicos y ciudadanos para generar un proceso de contagio que permita a la poblaci?n perder el miedo ante el ejercicio arbitrario y autoritario del poder. ?Manuel Espino divulgar? los secretos sobre el funcionamiento interno del PAN y sus relaciones con la Iglesia y los poderes f?cticos? ?Gabino Cu? y los antiguos colaboradores de Ulises Ruiz exhibir?n todas las corruptelas y malos manejos del gobierno de Oaxaca? ?Mario Mar?n y Fidel Herrera tendr?n que rendir cuentas sobre sus abusos de poder? ?Cu?ndo sabremos la verdad sobre las redes de corrupci?n que corroen las instituciones de seguridad p?blica en el pa?s??

Los periodistas han estado haciendo su trabajo, y de forma particularmente admirable en la prensa escrita. Pero ha llegado la hora para que los futuros informantes internos se inspiren con el ejemplo de WikiLeaks y les ayuden a exhibir las entra?as del monstruo de la complicidad y la impunidad, que es el principal responsable de que M?xico todav?a se encuentre tan rezagado en materia econ?mica, pol?tica y social.

Los copiones educativos

Luis Hern?ndez Navarro

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Curiosa coincidencia. Copiones que somos en M?xico. En enero de 2010 se present? en el festival de Sundance la pel?cula Waiting for Superman. Meses despu?s, a finales de octubre de este mismo a?o, se exhibieron en el festival Internacional de Cine de Morelia avances de la pel?cula ?De panzazo!: el drama de la educaci?n en M?xico. Ambos documentales tienen dos elementos centrales en com?n: critican la educaci?n p?blica en sus pa?ses y est?n financiados y avalados por importantes personajes del mundo empresarial.

Waiting for Superman est? dirigida por Davis Guggenheim, autor de Una verdad inc?moda. Gan? el Audience Award en el ?ltimo Festival de Sundance. En ella participa Bill Gates. Aunque el filme est? realizado por un liberal, la prensa conservadora lo elogi? efusivamente. No es casualidad. La pel?cula ataca beligerantemente a los sindicatos magisteriales en Estados Unidos, critica a los maestros y hace un llamamiento a la privatizaci?n de la educaci?n p?blica. De paso olvida mencionar peque?os detalles, como que el financiamiento estatal a la educaci?n ha disminuido dr?sticamente. Algunos de los m?s serios investigadores en asuntos educativos de ese pa?s han se?alado que la cinta es deshonesta, carece de transparencia, est? llena de verdades a medias y de desinformaciones.

?De panzazo!: el drama de la educaci?n en M?xico es un documental de Juan Carlos Rulfo. En su realizaci?n particip? Carlos Loret de Mola y el manejo de c?maras estuvo a cargo de alumnos de secundaria. Es un ejercicio f?lmico al estilo de Michael Moore. Rulfo asegura que se inspir? en los resultados del estudio Contra la pared, de Mexicanos Primero. El documental fue financiado por Alejandro Ram?rez, primer director de Mexicanos Primero e hijo del due?o de Organizaci?n Ram?rez-Cin?polis. En la cinta es evidente la intenci?n de criticar a Alonso Lujambio y a Elba Esther Gordillo, haci?ndola responsable del caos educativo, en la misma t?nica del discurso de las ONG del mundo empresarial y de los informes de la OCDE.

Como en Estados Unidos con Waiting for Superman, la cinta de Juan Carlos Rulfo forma parte de la ofensiva de la derecha empresarial contra la educaci?n p?blica en M?xico. A la cabeza de ella se encuentra la fundaci?n Mexicanos Primero, los dos informes que ha elaborado, y la intensa campa?a medi?tica que los han acompa?ado.

Seg?n su presidente, Claudio X. Gonz?lez, el estudio Brechas: estado de la educaci?n en M?xico 2010, presentado el pasado 16 de noviembre, pone ?nfasis en la marcada desigualdad de oportunidades educativas en M?xico. Concluye, de manera gravosa, que la escuela mexicana no es el instrumento de movilidad social que deber?a ser. Entre m?s necesitada la familia, m?s pobre es la calidad de la educaci?n que reciben sus hijos. En parte as? se explica la profunda y lacerante inequidad que se vive en M?xico y la casi nula movilidad social que es otra herida nacional. Es decir, la escuela no combate o compensa de manera eficaz la desigualdad y la injusticia. M?s bien parece perpetuar la condici?n social de cada cual.

El planteamiento no es novedoso. Es una copia de la visi?n educativa que se encuentra detr?s de la cuestionada legislaci?n estadunidense Que ning?n ni?o se quede atr?s (No child left behind), cuyo objetivo es mejorar la educaci?n de todos los ni?os y medir la calidad de la educaci?n a trav?s de ex?menes estandarizados de opci?n m?ltiple, responsabilizando a las escuelas por los resultados escolares. Pero, adem?s de no ser original, est? profundamente equivocado. Las escuelas por s? mismas no pueden superar las brechas de las desigualdades socioecon?micas. Pueden, s?, amortiguar algunos de sus efectos m?s perversos y promover circunstancialmente movilidad social.

Como se?ala la plataforma A broader, bolder approach to education, la evidencia demuestra que la superaci?n de las brechas basadas en el estatus socioecon?mico est? presente incluso antes de que los ni?os inician su educaci?n formal. A pesar de los impresionantes logros acad?micos de algunas escuelas que atienden a los estudiantes en desventaja, no hay pruebas de que las estrategias de mejora de la escuela por s? mismas pueden superar, coherente y de manera sostenible estas brechas. Sin embargo, existe s?lida evidencia de que las pol?ticas encaminadas directamente a superar las desventajas sociales y econ?micas relacionadas con la educaci?n pueden mejorar el rendimiento escolar y logros de los estudiantes. Por supuesto, nada de esto dicen los informes de Mexicanos Primero.

El informe busca presentar a los maestros mexicanos como trabajadores irresponsables y privilegiados. Una de las herramientas para lograrlo es presentarlos como profesionistas corruptos que disfrutan de varias plazas simult?neamente. El documento se?ala que 75.9 por ciento por ciento de los docentes (802 mil 490) tiene s?lo una plaza de jornada completa, mientras 17.8 por ciento (187 mil 754) tienen dos, y el resto (6.3 por ciento), tres o m?s.

Ciertamente hay casos de corrupci?n entre el magisterio promovidos por el liderazgo sindical af?n a Elba Esther Gordillo y a las autoridades de la SEP. A los dirigentes oficialistas se les asignan las mejores plazas de manera discrecional. Pero no es el caso de la inmensa mayor?a de maestros. Un profesor con la plaza base m?s baja percibe apenas 3 mil 200 pesos quincenales l?quidos (despu?s de descuentos). Con eso debe vivir. Y por eso, muchos buscan una doble plaza. Para poder tenerla los maestros deben pasar por un proceso de compatibilidad en el que la autoridad analiza las horas clase y el tiempo de traslado a las distintas escuelas donde ense?a. Si no cumple con los requisitos, la doble plaza se le niega.

La ofensiva de la derecha empresarial mexicana abreva te?ricamente del asalto a la educaci?n p?blica en Estados Unidos, pa?s en que los niveles educativos, fuera de las universidades de excelencia, es bastante pobre. Sin embargo, el modelo que se quiere copiar en nuestro pa?s ha dado resultados pobres y limitados, cuando no francamente contraproducentes. Copiones que son nuestros empresarios.

Calder?n y Televisa, Proceso y sus lectores
Miguel Angel Granados Chapa

MEXICO, D.F., 6 de diciembre (Proceso).- Proceso es una publicaci?n curtida en su enfrentamiento a los ataques desde el poder. Naci? precisamente debido a una agresi?n desde la Presidencia de la Rep?blica, que acab? con el diario Exc?lsior e impuls? a algunos de sus miembros a perseverar en el oficio period?stico a trav?s de este semanario, que hace 34 a?os, a la par con el asentimiento de sus decenas de miles de lectores, suscita la animadversi?n de quienes ven aparecer en sus p?ginas sus malandanzas.

Pero esta vez Proceso ha suscitado la ira simult?nea de dos poderes, que el mi?rcoles 1 lanzaron una campa?a, insidiosa y difamatoria, que busca desprestigiar a esta revista, disminuir por la desconfianza que de ello resulte el aprecio de sus lectores o, en el peor de los casos, llevar a juicio a la direcci?n del semanario y por lo menos a uno de sus reporteros, Ricardo Ravelo.?

A partir de una presunta declaraci?n ministerial montada ex profeso, el principal noticiario de Televisa, conducido por Joaqu?n L?pez D?riga, dedic? su espacio inicial, y casi seis minutos largos, a dar voz al testigo estelar de la PGR, Sergio Villarreal Barrag?n, apodado El Grande por su talla f?sica. Dijo que hab?a entregado 50 mil d?lares a Ravelo para que dejara de ocuparse de ?l, ya que publicaba reiteradamente informaciones sobre sus actividades delincuenciales. El dinero habr?a surtido el buscado efecto silenciador, pues el reportero dej? de referirse al delincuente hasta que el 21 de noviembre pasado torn? a mencionarlo en un extenso reportaje anunciado en la portada de la revista, que inclu?a una foto del delincuente esposado y flanqueado por dos infantes de marina. Sibilinamente se dej? flotar la impresi?n de que tambi?n la revista hab?a sido gratificada de esa manera, y se lleg? a la insinuaci?n insidiosa al presentar, entre las ?vistas? que acompa?aban a la declaraci?n de El Grande, la portada de un n?mero de Proceso ya cl?sico en la historia reciente del periodismo. En ella aparecen el capo mafioso Ismael Zambada, El Mayo, y el fundador y presidente de Proceso, Julio Scherer Garc?a, como vivo testimonio del encuentro period?stico que mantuvieron en un lugar ignorado.

El apresuramiento con que Televisa mont? la maniobra la condujo a un desliz: al aire se dijo que la declaraci?n se produjo el 4 de noviembre. Preocupaba a los perpetradores del engendro fijar una fecha distante del momento que caus? la irritaci?n presidencial canalizada a trav?s de esa agresi?n. Pero los autores del engendro hicieron hablar a Villarreal de su aparici?n en la portada, que ocurrir?a ?17 d?as despu?s! del d?a? en que se fech? su infundio. Tard?amente advertidos de su error, los urdidores de la oprobiosa trama pretendieron corregirla al d?a siguiente, alegando que no se dijo ?4? sino ?24? de noviembre. Pero la primera fecha consta en infinidad de registros, con? fuerza que desnuda la patra?a.

La Presidencia se hab?a encolerizado porque en una parte sustra?da al resumen oficial El Grande narr?, en su declaraci?n ministerial (la inicial y aut?ntica, no la que se agreg? en pegote mal hecho), el saludo que intercambi? con el presidente en 2006, cuando apadrin? a una hija del senador Guillermo Anaya en Torre?n. El delincuente no dijo m?s, ni por supuesto Proceso a?adi? algo. S?lo hizo notar en la portada, para precisar la importancia de El Grande, que ?hasta con Calder?n convivi?.?

No la oficina de prensa de Los Pinos, sino el vocero de seguridad del gobierno federal (Alejandro Poir?, aunque su nombre no figure en ella) remiti? una carta a la revista, en que ?rechaza categ?ricamente que haya existido alg?n contacto entre el presidente de M?xico y el presunto delincuente?, por lo que la informaci?n referida es ?totalmente falsa?.

Esa contundencia no responde, no puede responder a los hechos. A pesar del retraimiento a que lo condena el Estado Mayor, el presidente de la Rep?blica ha saludado a lo largo de su gesti?n a miles de personas. Como es obvio, no se lleva registro de cada uno de esos breves intercambios, con los nombres de los interlocutores. De haberlo, bastar?a buscar en el ?ndice el nombre de Villarreal y al no hallarlo estar en situaci?n de negar el encuentro. Pero en otras circunstancias, las que realmente prevalecen en el entorno presidencial, es inveros?mil la negativa del vocero, no puede sostenerse m?s que en su irritada posici?n.

En el mismo n?mero de Proceso donde aparece El Grande, Jenaro Villamil se asoma a? La entra?a del embate de Televisa contra Cofepris, y la revista public? un adelanto de su libro El sexenio de Televisa, donde Villamil examina los v?nculos entre ese consorcio y el gobierno federal (as? como su hechura de Pe?a Nieto). Esa reiteraci?n hubiera bastado para que el consorcio de los Emilio Azc?rraga lanzara contra este semanario una andanada como la que dirigi? poco antes contra la Comisi?n Federal de Prevenci?n de Riesgo Sanitario y contra el IMSS, en defensa de los intereses de una de sus filiales, que quiere el terreno llano para recibir un contrato de telecomunicaciones como el que ya se le adjudic? en el ISSSTE.

Unidas las irritaciones de los dos poderes, el Ejecutivo y el de Televisa, se produjo la andanada que a la hora de escribir estas l?neas su autor ignora si continu? la noche del jueves y al d?a siguiente. Es de temer que as? haya sido, y aun se agravaran las acusaciones. En el mejor de los casos, el gobierno federal pretender?a neutralizar el efecto de que aparezca en la declaraci?n ministerial una referencia a Calder?n y al v?nculo que hubo entre su compadre Anaya y Villarreal, lazo familiar ya deshecho pero indudable y comprobable. Al revertirla contra el reportero que manej? esa declaraci?n ministerial de un testigo protegido, se priva de toda credibilidad a lo dicho por El Grande. O se cree todo lo dicho por los testigos que se agencia la PGR o no se les cree nada.

Pero el prop?sito parece ir m?s lejos. Se trata de un ataque a la esencia misma del periodismo practicado por este semanario, la b?squeda de informaciones que se hacen veros?miles a fuerza de investigaci?n y que suscitan la confianza de los lectores. Ya en julio del a?o pasado se intent? la maniobra que ahora se ahonda, la de perversamente proponer? que hay un nexo entre Proceso y el narcotr?fico. Al presentar en ese entonces un arsenal de La Familia Michoacana, la Polic?a Federal exhibi?, junto con armas, parque y otros pertrechos, ejemplares de Proceso, le?dos por los delincuentes a los que se desposey? de esas herramientas de su trabajo.?

Si los poderes f?cticos, Televisa y el gobierno, lograran imponer la infamia de que Proceso es una narco-revista y su personal c?mplice o extorsionador de bandoleros, la suerte de este semanario quedar?a sellada. Por fortuna, ese efecto depende en ?ltimo t?rmino de los lectores, que no se dejar?n enga?ar y defienden con su confianza una publicaci?n nacida para servirlos? l

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Publicado por solaripa69 @ 9:58
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