Viernes, 28 de enero de 2011

Encuentro in?dito de embajador de EU con activistas en derechos humanos, durante su visita a Oaxaca

Reconoce Padre?Solalinde trato directo, gracias a los oficios del Gobernador Gabino Cu?

  • Protecci?n a migrantes, tema central de la reuni?n

De positiva y muestra de buena voluntad por parte del gobierno de Estados Unidos para abordar el tema de la migraci?n, gracias a la intervenci?n directa del Gobernador del estado, Gabino Cu? Monteagudo,?calific? el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra la reuni?n que diversas organizaciones defensoras de derechos humanos, sostuvieron con el embajador norteamericano, Carlos Pascual, de visita en la capital oaxaque?a.

El prelado inform? que con este encuentro se estableci? di?logo directo con el representante de los Estados Unidos en M?xico, con quien acordaron mantener comunicaci?n constante para informar de hechos que lesionen las garant?as de los migrantes, tanto en nuestro pa?s, como al otro lado del r?o Bravo.

Al encuentro realizado en Palacio de gobierno, con la presencia de la comisionada de los Derechos Humanos del Gobierno del estado, Er?ndira Cruzvillegas Fuentes -quien particip? en representaci?n del Gobernador?del estado Gabino Cu?-, asistieron asimismo, Nancy Garc?a y Fernando Cruz M?ndez del Centro de Orientaci?n a Migrantes de Oaxaca A.C., as? como Judith Huber y Stefan Zimmer de Brigadas Internacionales (PBI).

En entrevista, el padre Solalinde subray? que se les dej? expresar sin tapujos, la situaci?n de desprotecci?n que viven no s?lo los centroamericanos en su tr?nsito por el territorio mexicano, sino tambi?n los mexicanos que emigran al vecino pa?s del norte.

El coordinador del albergue ?Hermanos del camino?, destac? que desde que inici? su labor social con los migrantes centroamericanos, no ten?a antecedentes que un representante de Estados Unidos se reuniera con organismos civiles que atienden el tema. Explic? que plantearon al embajador la corrupci?n que existe en dependencias relacionadas con el sector, al tiempo de se?alar que ?pareciera que la pol?tica del gobierno mexicano fuera la negaci?n de todo, no pasa nada?; es mejor ?dijo- afrontar la realidad. Asimismo, indic? que la iglesia cat?lica est? implementando una estrategia pastoral desde hace varios a?os para apoyar a migrantes a nivel regional, con representantes de las Conferencias Episcopales del Caribe, Centroam?rica, M?xico, Estados Ubidos y Canad?, para lo cual se han reunido en Guatemala, Estados Unidos, M?xico y ?Roma; para este a?o lo har?n en Costa Rica.

De su lado, el sacerdote Fernando Cruz M?ndez plante? que toca a todos, gobiernos de Estados Unidos y M?xico, autoridades estatales y municipales impulsar a trav?s de los ?rganos legislativos mecanismos a favor de los migrantes y el respeto a la dignidad humana. Demand? que se contemple el fen?meno de la migraci?n de manera integral, desde al menos cuatro? componentes, como el origen, tr?nsito, destino y retorno, para buscar leyes que favorezcan a quienes tienen la necesidad de emigrar. Que cada uno haga la parte que le corresponde, sentenci?.

C?mo masca la iguana; ?O d?nde qued? la br?jula? (1? Parte)

Clemente Jes?s L?pez.

Desde hace ya varios a?os, distintas voces ciudadanas, intelectuales, l?deres de opini?n y algunos dirigentes pol?ticos hemos formulado distintas consideraciones sobre las premisas necesarias que requieren los procesos de transici?n de un r?gimen pol?tico a otro o el paso de una forma de gobierno caduca a una funcional y en el caso de reg?menes pol?ticos autoritarios a democr?ticos.

En ese conjunto de formulaciones, muchas de ellas producto de estudios que han permitido comparar las transiciones en el mundo a nivel de gobiernos nacionales, hemos podido encontrar l?neas conductuales necesarias e indispensables para ser consideradas componentes necesarios de toda transici?n. La dificultad principal se ha encontrado al analizar ?stas en el ?mbito de los gobiernos locales, en los cuales los resultados han sido considerados como negativos, derivando en su mayor?a en simples alternancias sin mayor trascendencia.?

A pesar de ello hemos podido identificar algunas premisas que, de aplicarse, permitir?an dar un salto cualitativo en la consolidaci?n democr?tica de los procesos de transici?n, estas son las siguientes:

La primera de ellas es que exista voluntad pol?tica del grupo gobernante para impulsar desde arriba los cambios que demanda la sociedad, sobre todo si este emana de una elecci?n democr?tica y representativa y no de una revoluci?n.

La segunda requiere de una decidida, planificada y activa participaci?n de las fuerzas sociales involucradas en el proceso de cambio y del conjunto de la clase y sociedad pol?tica organizada en los partidos, en especial del bloque que compondr?a el nuevo polo gobernante.

La tercera consiste en un creciente activismo de la sociedad civil que actuante, propone, exige y vigila el proceso, demandando m?s y m?s avances en la democratizaci?n de si misma y del conjunto de las instituciones del Estado.

La cuarta es la capacidad de respuesta y resistencia que pueda articular el conjunto de fuerzas sociales y pol?ticas desplazadas del poder, si estas se oponen y niegan la posibilidad de los cambios, la transici?n avanzar? a cuenta gotas y si por el contrario, estas asumen el papel que pueden jugar en el nuevo proceso, ayudar?an a agilizarlo y obligar?an al nuevo bloque gobernante a la b?squeda de acuerdos y consensos para el establecimiento de una nueva normalidad institucional.

La quinta ser?a la constituci?n formal de un bloque pluripartidista de los partidos y fuerzas sociales que constituyeron la coalici?n electoral, mediante un pacto para definir el rumbo y orientaci?n del gobierno, sus contenidos y acciones y por tanto su composici?n pol?tica y administrativa, que a su vez como bloque, abordara la negociaci?n para la integraci?n al nuevo polo gobernante de las formaciones pol?ticas adversarias y garantizar la plena estabilidad pol?tico-administrativa y la gobernabilidad democr?tica.

Ahora bien en el caso que nos ocupa y que es la posible transici?n democr?tica oaxaque?a, encontramos que: Hay un Congreso conformado por diputados de distintas formaciones pol?ticas que compitieron entre s? a trav?s de Coaliciones Electorales una de ellas la llamada por la "Transformaci?n de Oaxaca" conformada por el PRI y el PVEM y la otra "Unidos por la Paz y el Progreso" integrada por los Partidos de la Revoluci?n Democr?tica, Acci?n Nacional, Convergencia y Partido del Trabajo y otros partidos que compitieron solos como el PANAL y Unidad Popular, ambos con candidatas mujeres a la gubernatura y oh milagros de la transici?n, las 2 en el nuevo gobierno ocupando posiciones de privilegio.

Ello conllev? a la conformaci?n de un congreso in?dito en virtud de contar los partidos opositores al viejo partido Revolucionario Institucional, con una holgada mayor?a que de mantenerse, permitir?a transformaciones profundas. Sin embargo esta condici?n no se ha traducido en resultados positivos para la transici?n, ya que los partidos opositores y sus diputados han sido incapaces de consolidar su condici?n de nuevo bloque gobernante y han sucumbido a la vieja condici?n de las cuotas y los arreglos cupulares para repartirse los puestos administrativos y legislativos del congreso, sin contar con un proyecto conjunto para impulsar la transici?n.

Por su parte el PRI y sus aliados, tampoco han logrado asumir su nueva condici?n de partido opositor en los marcos de las nuevas condiciones de la lucha pol?tica y por el contrario, su actitud de resistencia acr?tica, muchas veces contestataria, lo ha llevado a la par?lisis y a la divisi?n en sus filas y con ello tampoco abona a lograr la transici?n, creando a su vez un vac?o pol?tico que s?lo estorba.

Desde luego que el respeto entre poderes que ha manifestado el titular del poder ejecutivo y su no intervenci?n en la vida interna de la legislatura, se han mal interpretado creyendo que se vive una aut?ntica divisi?n de poderes, sin tomar en cuenta que las viejas instituciones como el Congreso y los partidos que ah? se ven representados, son tambi?n instituciones no democr?ticas, que requieren de una profunda recomposici?n y revaloraci?n y desde luego de su modernizaci?n. Por tanto en las condiciones actuales, el Congreso, sin voluntad pol?tica, poco podr? aportar a la transici?n democr?tica oaxaque?a.

Fuga hacia abajo

V?ctor Leonel Juan Mart?nez

La historia inmediata del PRI es de repliegues sucesivos; con la alternancia en la presidencia de la Rep?blica del a?o 2000, las elites pri?stas se refugiaron en los estados en donde ten?an mayor presencia. Ahora, que han perdido m?s gobiernos estatales, a los que se suma Oaxaca, van en fuga hacia abajo. Se guarecer?n en los municipios en donde obtuvieron triunfos y provocar?n, en la medida de sus posibilidades, la desestabilizaci?n en aquellos en donde perdieron.

?

La muestra de ello es el escenario de conflictividad que pretenden en por lo menos 47 municipios oaxaque?os, en donde observamos anulaci?n de elecciones, rechazo a los administradores, dificultades en la integraci?n de cabildos y al hecho de que estos problemas se expresen en movilizaciones, toma de espacios p?blicos y edificios municipales.

Las disputas por el poder municipal han llegado hasta la violencia; ?sta fue recurrente bajo los gobiernos estatales pri?stas, pero persiste como legado viviente del autoritarismo, incluso, contaminando a facciones de otros partidos que han hecho suya esa pr?ctica pri?sta. Cabe recordar que en m?ltiples ocasiones, los conflictos municipales fueron provocados por las mismas autoridades, que en su af?n de colocar grupos afines desde?aban los acuerdos alcanzados en los municipios y abusaron de un recurso de excepci?n como es el de los administradores municipales, al extremo de que un gobernador, a?n sin conflicto en algunos municipios y s?lo para cubrir cuota de amigos, destituy? a presidentes municipales para establecer consejos municipales.

En esos a?os los conflictos municipales no se resolv?an, por el contrario, se administraban, se manipulaban y alargaban con el prop?sito de socavar a los grupos opositores, y desde el propio aparato estatal se violentaba la legalidad con el prop?sito de obtener ventajas pol?ticas y electorales. Ahora, esos grupos desplazados se encuentran hu?rfanos de liderazgo y confrontados entre s?, aunque comparten el terror de vivir fuera del presupuesto y eso los inspira para continuar con sus pr?cticas desestabilizadoras.

Las batallas por los estados y particularmente por los municipios, ocurridos durante la ?ltima d?cada, seguramente tendr?n continuidad en los pr?ximos a?os. Estas disputas han sido y son estimuladas por la debilidad institucional en tanto, al tiempo que crece el monto de recursos p?blicos destinados a estos ?mbitos, persisten vicios de opacidad y corrupci?n en su manejo.

Si bien, el incremento del presupuesto es considerado como uno de los logros del proceso de descentralizaci?n, a tal grado que el Presupuesto de Egresos de la Federaci?n identifica que 57 de cada 100 pesos del gasto programable es ejercido por los estados y municipios, es importante recalcar que el problema no se trata de m?s recursos econ?micos, sino de la falta de controles y de transparencia en su ejercicio.

De acuerdo con el documento ?El municipio: ?la instituci?n de la opacidad?? (CIDE, 2010), el problema no es encontrar mejores cuadros para integrar los ayuntamientos o buscar presidentes municipales m?s honestos, sino que en t?rminos generales, los municipios son instituciones dise?adas para la opacidad y el fracaso del buen gobierno.

El planteamiento se sustenta en datos sobre la p?rdida de autonom?a fiscal municipal a lo largo de los ?ltimos 20 a?os, como la disminuci?n de ingresos recabados por los propios municipios, que pasaron de 42 por ciento en 1991 a 25 por ciento en 2007; al hecho de que las transferencias federales significan tres cuartas partes de los ingresos municipales y que las autoridades municipales no tienen incentivos institucionales para la rendici?n de cuentas (documento disponible en: http://www.cide.edu/cuadernos_debate).

Las deficiencias institucionales del proceso de descentralizaci?n han convertido a los municipios en filones para el uso discrecional de los recursos por parte de grupos de poder; y es que no se trata ?nicamente de omisiones a la normatividad sino de ausencia de ?sta, principalmente respecto a la administraci?n del ramo 28, por lo que puede indicarse que m?s recursos y menos controles hacen de los municipios el espacio adecuado para la confrontaci?n partidista y entre facciones.

Los cacicazgos regionales y las burocracias de los partidos han encontrado en los municipios una instituci?n formidable para anidar y desarrollar pr?cticas corruptas, que se reflejan en la proliferaci?n de reportes de obras inexistentes, inconclusas o de p?sima calidad, avaladas por empresas constructoras y despachos surgidos al amparo de facciones pol?ticas y negociaciones turbias para el reparto del presupuesto.

Por ello, podr?a apuntarse que si bien, el cambio pol?tico en M?xico se nutri? del movimiento municipalista de los a?os ochenta, en donde los partidos opositores al PRI alcanzaron sus primeras posiciones; tres d?cadas despu?s, la debilidad institucional de los municipios los convierte en nudos para el cambio, en donde se atrincheran los vicios e intereses de los operadores del viejo r?gimen.

Por ello, uno de los retos del gobierno de alternancia es deshacerse de esa pesada herencia de manipulaci?n de los conflictos municipales y del abuso en el manejo del dinero p?blico en ese ?mbito. La ruta de la transici?n no se limita al plano electoral, pasa necesariamente por construir condiciones institucionales para que los municipios se conviertan en buenos gobiernos y dejen de ser refugios de caciques, pol?ticos convertidos en constructores de obra p?blica, comerciantes y bur?cratas de la vieja guardia.

?


Publicado por solaripa69 @ 18:53
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios