Lunes, 21 de febrero de 2011

EU, preocupado por la debilidad pol?tica de Felipe Calder?n

Tony Garza: corremos el riesgo de que se estanquen asuntos que nos importan

Desde la embajada nos embarcaremos en la planificaci?n de la transici?n, dijo

Blanche Petrich

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Peri?dico La Jornada
Lunes 21 de febrero de 2011, p. 2

Anthony Garza, embajador de Estados Unidos en M?xico, describi? a Felipe Calder?n en la mayor situaci?n de debilidad pol?tica posible, en un cable confidencial del 1? de septiembre de 2006. Corremos el riesgo de que los asuntos de mayor importancia para nosotros se estanquen, a menos que podamos enviar una en?rgica se?al de apoyo para que el futuro mandatario logre imponer su agenda, alerta.

Faltaban cuatro d?as para que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci?n (TEPJF) declarara oficialmente el triunfo del candidato panista. Hab?an transcurrido dos meses desde las elecciones presidenciales de 2006. El conflicto poselectoral y la protesta popular estaban en su apogeo.

El representante del gobierno de George Bush en M?xico anunci? a sus superiores en el Departamento de Estado que, una vez que el TEPJF declarara electo al panista, un equipo de la misi?n, bajo mi cargo, se involucrar? activamente con el equipo de transici?n de Calder?n para promover y hacer progresar las ?reas que son prioritarias para nosotros. Todo esto en el despacho, calificado de confidencial, dirigido a la Subsecretar?a de Estado de Asuntos Hemisf?ricos (cable 06MEXICO4937).

?ste es el reporte de una de las tres reuniones que sostuvieron Garza y Calder?n en el periodo que corre entre los d?as posteriores a la jornada electoral y la declaraci?n oficial como presidente electo, registradas en el paquete de mensajes diplom?ticos filtrados por Wikileaks.

En estos tres cables destacan algunas afirmaciones que el hoy presidente no podr?a sostener. Dec?a entonces que el suyo ?no ser?a un narcosexenio?. Y calificaba a los presidentes de Venezuela, Hugo Ch?vez, y de Ir?n, Majmud Ajmadineyad, con una capacidad sin l?mite para armar l?os.

Aunque en los despachos diplom?ticos no se emiten juicios de valor, s? se deja constancia del apego incondicional de Calder?n a todos los planteamientos de la contraparte estadunidense y se reportan los problemas por los que atravesaba: tensiones dentro de su propio partido y con el presidente Vicente Fox, una evidente debilidad pol?tica por la magra ventaja de votos que reportaba a su favor el arbitraje electoral, una victoria pol?tica ensombrecida por la duda, y falta de coordinaci?n y claridad dentro de su equipo m?s cercano en el proceso de transici?n.

Por todo ello, Garza augur? que en el momento en el que el segundo panista en la presidencia de M?xico se instalara en el poder, no tendr? una luna de miel. El momento m?s delicado que recoge este conjunto de cables se registra el 1? de septiembre. La embajada de Estados Unidos ya descartaba la posibilidad de un viraje en el anunciado resultado que beneficiaba a Calder?n. Se trata, expresa, de una victoria amarga y dulce. Consideraba al candidato de la alianza Por el Bien de Todos, Andr?s Manuel L?pez Obrador (AMLO), como un perdedor que ha prometido minar la figura de Calder?n en cada oportunidad. En esos d?as el panista hab?a adoptado una actitud de espera, lo que demuestra disciplina y paciencia, dos virtudes que le ser?n ?tiles en los d?as dif?ciles que se avecinan.

Las amenazas de L?pez Obrador, los insultos que le llegaban del liderazgo de su partido y el desprecio que le hab?a demostrado el presidente Vicente Fox erosionan inevitablemente la fin?sima l?nea de legitimidad que tiene el presunto ganador. Frente a todo esto, Calder?n va a necesitar mucho apoyo del gobierno de Estados Unidos. Acto seguido, el embajador recomendaba que el presidente Bush volviera a llamar a Calder?n apenas se hiciera oficial el fallo del TEPJF y que lo invitara a EU. Desde la embajada nos embarcaremos de inmediato en un proceso de planificaci?n de la transici?n con el equipo de Calder?n, empezando por una reuni?n con Juan Camilo Mouri?o y Josefina V?zquez Mota.

El embajador tambi?n recomend? que la Casa Blanca enviara a la toma de posesi?n en M?xico a una delegaci?n presidida por la primera dama Laura Bush, en se?al de amistad y estima.

Intereses en peligro

En ese mismo reporte se indicaba que el PAN ha hecho muy poco para defender a su candidato. Sus l?deres pr?cticamente se fueron de vacaciones apenas L?pez Obrador empez? a asestar sus primeros golpes. Posteriormente el partido puso como l?deres de las fracciones en el Senado y la C?mara de Diputados a dos de sus rivales, Santiago Creel y H?ctor Larios. Esto significa que Calder?n como presidente tendr? que negociar sus iniciativas en dos frentes, con el PRI y con sus propias fracciones. De ah? su conclusi?n de que Calder?n llegar?a en la mayor situaci?n de debilidad pol?tica posible y que existe el riesgo de que los asuntos que son de nuestro mayor inter?s se estanquen a menos que seamos capaces de enviar una fuerte se?al de apoyo.

La falta de informaci?n que en ese momento ten?a la embajada de Estados Unidos sobre la forma en que Calder?n pensaba operar el cambio de mandos era motivo de inquietud en la misi?n

diplom?tica. ?sta se expres? claramente, por primera vez, en el cable 06MEXICO4310 firmado por Garza, donde se reporta un encuentro entre el embajador y Calder?n, el 2 de agosto.

Dice el texto del despacho: El embajador presion?, esperando saber m?s sobre las prioridades de la transici?n y los personajes, pero Calder?n no se mostr? particularmente accesible, sugiriendo que sus planes estaban a?n en una etapa muy prematura. El embajador subray? que estamos esperando poder cooperar muy de cerca en cuanto el equipo estuviera listo. Ya en las despedidas, dice el texto, Calder?n dej? deslizar que le resultaba muy dif?cil en esos d?as comunicarse con el presidente Fox. Quiere decir que los dos no est?n trabajando juntos en estos d?as inciertos.

Esta reuni?n se organiz? a solicitud del panista, quien quer?a agradecer personalmente la anticipada y amistosa llamada telef?nica de Bush, que por otra parte caus? en M?xico cierta alarma, ya que el hombre de la Casa Blanca hizo esa llamada ?por cierto, durante un vuelo a bordo del Air Force One? mucho antes de que se anunciaran los resultados. La v?spera de esa reuni?n en la embajada estadunidense ?el primero de agosto? Calder?n tambi?n acudi? a visitar al embajador de Espa?a para agradecer la llamada del presidente Jos? Luis Rodr?guez Zapatero.

Era una coyuntura delicada. Calder?n habl? con Garza al parecer con franqueza o al menos con un tono que los pol?ticos no utilizan p?blicamente. Reconoci? que se encontraba en una situaci?n dif?cil, pero que cada d?a se convenc?a m?s de que unas cuantas semanas de paciencia eran mucho mejor que un solo d?a de L?pez Obrador en Los Pinos. Cit? encuestas ordenadas por su entorno, seg?n las cuales cada d?a que transcurr?a, AMLO perd?a apoyo y ?l ganaba.

Reconoci? que las protestas contra el fraude s? le hab?an provocado cierto da?o. Pero que en la medida en que AMLO se volv?a m?s desconsiderado y obstructivo, las instituciones ganaban credibilidad.

El c?lculo del pol?tico michoacano era que el recuento de votos en una peque?a muestra de urnas decidida por el TEPJF no iba a variar dram?ticamente el resultado que le daba poco m?s de 230 mil votos de ventaja. Esto deber? dejar satisfechos a algunos dentro del PRD y a un sector amplio del p?blico que est? pidiendo un recuento general, pero seguramente no a AMLO, volvi? a opinar Calder?n.

La pr?xima muerte de Castro

En contraste con la lac?nica respuesta en torno a sus planes de transici?n, el futuro presidente se mostr? muy extrovertido con sus anfitriones estadunidenses en los temas regionales.

Sin que mediara pregunta, expres? su esperanza de que la repentina ausencia del entonces presidente de Cuba, Fidel Castro, de la escena pol?tica minara el papel regional que estaba jugando el presidente de Venezuela, Hugo Ch?vez, el cual le preocupaba. Un mes m?s tarde, en otra reuni?n, volvi? sobre el tema. Esa vez su preocupaci?n era el activismo de Ir?n en la regi?n, a trav?s del mandatario venezolano. No se puede confiar en ninguno de los dos gobernantes; la capacidad de ambos para armar l?os no tiene l?mites, fueron las palabras del panista, seg?n reporta el cable.

Ya en la Presidencia, el gobierno calderonista evitar?a al m?ximo los conflictos con Ch?vez. Hasta ahora no ha tenido una sola expresi?n p?blica sobre Ir?n. Presente en la reuni?n estuvo el entonces asesor de asuntos internacionales de la campa?a panista, Arturo Sarukh?n (hoy embajador en Washington), quien asegur? saber con certeza que Castro padec?a c?ncer en el duodeno y est? en fase terminal.

De eso hace ya a?o y medio. Fidel Castro, retirado de la presidencia, sigue activo en la vida pol?tica y se ha recuperado parcialmente de un problema intestinal que fue grave, pero no era de ?ndole cancer?gena. Queda para el registro la advertencia que en ese momento hizo el representante del gobierno de Bush, cuando el grupo reunido coincid?a en asegurar que Cuba se encontraba probablemente en un periodo de transici?n. La regi?n no debe permitir que se considere leg?timo un escenario de una sucesi?n Castro-Castro. Tanto Calder?n como Sarukh?n comentaron detalladamente el plan del futuro presidente de viajar a Bogot? para asistir a la toma de posesi?n de ?lvaro Uribe.

A finales de mes (cable 06MEXICO5607), el embajador Garza y Calder?n volvieron a reunirse, esta vez para cenar en casa del ya presidente electo. El diplom?tico no parec?a ya preocuparse tanto por la impresi?n de debilidad del futuro mandatario que expresaba en el relato del encuentro anterior. Ya tiene una estrategia sobre los objetivos legislativos y ejecutivos de corto plazo. Intentar? sumar a su entorno ?ntimo a algunos elementos externos.

Lo m?s destacado de esta conversaci?n es que Garza repite una y otra vez que ante cada tema Calder?n estuvo totalmente de acuerdo.

Le llama la atenci?n la modestia de la casa del matrimonio Calder?n Zavala, una residencia en un complejo habitacional con una discreta vigilancia que, en su opini?n, no le garantiza ni seguridad ni privacidad. A pesar de que la prensa que cubr?a la transici?n manten?a un agresivo marcaje frente a sus oficinas, su domicilio particular parec?a no estar bajo el escrutinio de los medios, observa.

Lo central de la conversaci?n en torno a la mesa fue el tema de la seguridad. Calder?n asegur? que ?se ser?a el eje de su gobierno. El pol?tico republicano insisti? en la necesidad de que conformara desde el primer momento un gabinete de seguridad muy s?lido. Y ambos coincidieron en lo indeseable que ser?a que ?ste fuera un narcosexenio. Por ?ltimo, Margarita Zavala intervino para asegurar que, como primera dama, tratar?a de distanciarse lo m?s posible del modelo de Marta Sahag?n.

Historias de muerte y corrupci?n
Julio Scherer Garc?a

De la contraportada del nuevo libro de Julio Scherer Garc?a: Estas historias de muerte y corrupci?n tienen como protagonistas, adem?s de los narcos, a los gobernantes, los polic?as, los pol?ticos, los jueces, los soldados, los ni?os sicarios y los civiles ca?dos en la guerra ?que no lucha-- contra la delincuencia organizada. Estos ?ltimos forman parte de las descarnadas estad?sticas, enlistados como ?da?os colaterales? y, seg?n registra fehacientemente el autor, de ellos se responsabiliza el comandante supremo de nuestras Fuerzas Armadas. As?, como primera conclusi?n, la respuesta a la pregunta que aqu? se plantea resulta clave: ?podr?a juzgarse al presidente por los inocentes muertos? ?Detr?s de cada v?ctima ?apunta Scherer? hay un nombre, un apellido, una historia, pero llegar? el d?a del rendimiento de cuentas por parte de quienes se vieron envueltos en esta tragedia que no cesa.? Aqu? reproducimos algunos fragmentos del cap?tulo 2 de Historias de muerte y corrupci?n, titulado ?La guerra de Calder?n?.

M?XICO, D.F., 19 de febrero (Proceso).- Fox, en su desventurada frivolidad, ofreci? que lleva?r?a a la c?rcel a peces grandes que hab?an engordado a costa de todos. Nombr? contralor a un norte?o fuer?te, alto, el ce?o severo, estampa de la autoridad impla?cable. El ?ltimo dato de su biograf?a ?la de Francisco Barrio? lo describe: embajador en Canad?, sin compromiso, sin riesgo el buen sueldo, la posibilidad de ahorrar para lo que fuera. Su paseo por la canciller?a negar?a un episodio memorable a su favor.

Calder?n, en su turno, desalent? desde el principio las expectativas que muchos tuvieron acerca de que ?l, ?l s?, emprender?a un camino distinto al de Fox y combatir?a a fondo la corrupci?n y su punto de apoyo, la impunidad, el c?ncer m?s doloroso en el organismo de la naci?n. En un lenguaje sin explicaciones advirti? que su r?gimen no actuar?a contra el ex presidente ni con?tra su esposa, ni contra los hijos de la se?ora Sahag?n, insistentemente se?alados como corruptos; tampoco actuar?a contra el saqueo a Pemex. No se ocupar?a de los dispendios en el aeropuerto internacional, ni de la megabiblioteca, ni de los derroches nacidos de la irra?cionalidad, en suma, de ninguno de los esc?ndalos ma?yores o menores en los que el sexenio foxista se hab?a visto comprometido.

Uno al lado de otro en la historia azul, Fox y Calder?n han mantenido posiciones opuestas frente al crimen organizado. Uno dej? en paz a los capos y el otro ha fundado con ellos una galer?a de notables que, sin duda alguna, seguir? creciendo. Uno, Fox, cubri? al pa?s con el delgado manto de una paz que no se ve por lado alguno y el otro, Calder?n, lleva al pa?s a una guerra desdichada.

S?lo por fuera, pintados del mismo color, los mandatarios guardan un parecido. Pero de su relaci?n pol?tica, inmensa su responsabilidad, poco a poco se va sabiendo m?s y m?s acerca de sus desacuerdos. Se habla ya, unidos los tiempos de ambos en Los Pinos, de la ?decena perdida? y de un pa?s que no encuentra su rumbo.

Sin medir la magnitud del problema que enfrentaba, Calder?n se meti? entero en el agua helada de un oc?ano sin orillas. Ignor? o no fue consciente de que el narco se hab?a infiltrado en las capas altas, medias y bajas de la sociedad a lo largo de cincuenta a?os de pri?smo complaciente y durante el periodo del foxismo c?mplice. Si Calder?n hab?a tramado una alianza emergente con las Fuerzas Armadas, los narcos hab?an tejido sus redes, lenta, pacientemente, que el tiempo estaba de su parte. Los narcos hab?an adquirido car?tas de ciudadan?a, visibles en la geograf?a de la Rep??blica pueblos enteros cuya respiraci?n la deb?an a la droga.

Adem?s, cerrado a una creciente inconformidad, Calder?n decidi? que la guerra al narco ser?a su guerra y ?l sabr?a de qu? manera conducirla, apoyado en las Fuerzas Armadas. En su desmedido protagonismo, visti? a sus hijos, Luis Felipe y Juan Pablo, de cuatro y ocho a?os de edad, con el uniforme de campa?a, el verde olivo del Ej?rcito que form? el general Joaqu?n Amaro all? por la d?cada de 1920. En una foto se ve a los ni?os en la misma l?nea horizontal que su pap?, flanqueado el presidente de la Rep?blica por los secretarios de la Defensa y la Marina, presente tambi?n el jefe de la Fuerza A?rea.

?Callej?n sin salida?

Gustavo Esteva

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arece fuera de proporci?n comparar Egipto con Oaxaca. Lo es. Pero da pistas para analizar lo que ocurre.

Robert Fisk describi? genialmente en La Jornada la t?pica intervenci?n de fuerzas parapoliciales en El Cairo, cuando la polic?a da paso a grupos no identificados que llegan a reprimir e intimidar y se entregan a vandalismos insensatos. No siempre es posible distinguir tales fuerzas de provocadores y ultras que tambi?n aparecen regularmente en movilizaciones masivas o de las fuerzas paramilitares empleadas contra iniciativas que desaf?an el estado de cosas.

Desde los halcones, en 1968, ese estilo de represi?n es conocido en M?xico y resulta familiar para los oaxaque?os. Era uno de los recursos favoritos de Ulises Ruiz. Su reaparici?n espectacular en el centro hist?rico de Oaxaca el 15 de febrero fue sorpresa para quienes cre?an que nunca m?s se les emplear?a.

Tal intervenci?n se combin? abiertamente con desmanes y excesos de la polic?a. El gobernador se disculp? por ellos, que no habr?a ordenado, y ofreci? una investigaci?n para castigar a los responsables del lado oficial y a quienes aparentemente estaban del lado de los manifestantes y tambi?n se propasaron.

Aqu? es donde la puerca empieza a torcer el rabo. No ser? dif?cil investigar: hay nombres y apellidos identificados y abundan las fotograf?as. Pero ya nadie conf?a en tales investigaciones. La piel oaxaque?a es hoy particularmente sensible al respecto, porque parece mantenerse la cultura de la impunidad. Contin?an denuncias de todos los cr?menes recientes, grandes y peque?os, que se siguen cometiendo, pero nada ocurre. No hay respuesta para quienes ayunan pidiendo justicia. Se pasean en libertad los asesinos de Brad Will, de dirigentes sociales y pol?ticos, de docenas y quiz? centenas de personas muertas o desaparecidas. Disfrutan sus riquezas quienes vaciaron las arcas p?blicas y se llevaron de las oficinas hasta los clips. Nada pasa con quienes incurrieron en toda suerte de irregularidades, como los que respaldaron a Chedraui, que sigue construyendo su tienda sobre sus delitos ecol?gicos. ?Otra investigaci?n? ?Como la de la Suprema Corte? ?Ja! ?Qu? pasar? con ella cuando resulte, por ejemplo, que las fuerzas federales que proteg?an a Calder?n empezaron los excesos?

Como se?al? el gobernador, puede tratarse de coletazos del dinosaurio. ?Por qu?, entonces, se pregunta la gente, hay respaldo e impunidad para sus cuadros? ?Por qu? se les permite continuar con sus desmanes?

Ocurrieron el d?a 15 cosas enteramente inaceptables. Las agresiones abiertas y desproporcionadas de los polic?as se combinaron con comportamientos insoportables del lado de los civiles, como patear a un funcionario que est? en el suelo o causar da?os irreparables a monumentos hist?ricos. Todo ello requiere esclarecimiento, pero puede convertirse en cortina de humo para encubrir el fondo del asunto: ?qu? pueden hacer ciudadanos, movimientos sociales y clases pol?ticas cuando quienes detentan formalmente el poder pol?tico lo han perdido y s?lo pueden mantenerse en su lugar mediante el uso de la fuerza? ?Cuando usan esta fuerza de modo cada vez m?s irracional, para protegerse y fincar en el miedo colectivo la base social de su autoritarismo?

Es desproporcionado comparar al anciano y odiado dictador de Egipto con Felipe Calder?n. Pero no lo es considerar que ambos han mostrado semejante alejamiento de la realidad, similar incompetencia pol?tica y parecida insensatez en el uso de la fuerza, cuando se hace evidente que carecen ya de la sustancia principal del poder pol?tico ?la confianza del pueblo en sus gobernantes? y la gente les ha perdido el miedo.

Todo ello los hace en extremo peligrosos. Hubo en Egipto casi 400 muertos y m?s de ocho mil heridos. La guerra de Calder?n ha causado ya decenas de miles de bajas, y la cifra aumentar? cuando entremos en la fase final de la implosi?n actual. ?C?mo impedir ese desenlace? ?C?mo evitar que contin?e a nuestra costa el negocio de la guerra? ?C?mo conseguir que siga siendo civil y pac?fica nuestra inevitable insurgencia?

Hubo en Oaxaca grave incompetencia de todos los involucrados. No se previeron cosas enteramente previsibles, que hubieran podido evitarse, y tanto manifestantes como cuerpos de seguridad y funcionarios reaccionaron en forma asombrosamente inepta. Pero ah?, a corto plazo, en lo que tom? la forma de ri?a de callej?n, es posible a?n dar cauce claro, sensato y pac?fico a los vigorosos impulsos de transformaci?n que se acumulan como en olla de presi?n. No puede decirse lo mismo del pa?s. No est?n los acotamientos del cauce que hace falta ni hay fuerza capaz de construirlos, de articularlos. Parecemos estar ante un callej?n sin salida?

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Publicado por solaripa69 @ 13:22
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