Lunes, 04 de abril de 2011

Carta abierta a pol?ticos y criminales
Javier Sicilia

M?XICO, DF., 3 de abril (Proceso).- El brutal asesinato de mi hijo Juan Francisco, de Julio C?sar Romero Jaime, de Luis Antonio Romero Jaime y de Gabriel Anejo Escalera, se suma a los de tantos otros muchachos y muchachas que han sido igualmente asesinados a lo largo y ancho del pa?s a causa no s?lo de la guerra desatada por el gobierno de Calder?n contra el crimen organizado, sino del pudrimiento del coraz?n que se ha apoderado de la mal llamada clase pol?tica y de la clase criminal, que ha roto sus c?digos de honor.

No quiero, en esta carta, hablarles de las virtudes de mi hijo, que eran inmensas, ni de las de los otros muchachos que vi florecer a su lado, estudiando, jugando, amando, creciendo, para servir, como tantos otros muchachos, a este pa?s que ustedes han desgarrado. Hablar de ello no servir?a m?s que para conmover lo que ya de por s? conmueve el coraz?n de la ciudadan?a hasta la indignaci?n. No quiero tampoco hablar del dolor de mi familia y de la familia de cada uno de los muchachos destruidos. Para ese dolor no hay palabras ?s?lo la poes?a puede acercarse un poco a ?l, y ustedes no saben de poes?a?. Lo que hoy quiero decirles desde esas vidas mutiladas, desde ese dolor que carece de nombre porque es fruto de lo que no pertenece a la naturaleza ?la muerte de un hijo es siempre antinatural y por ello carece de nombre: entonces no se es hu?rfano ni viudo, se es simple y dolorosamente nada?, desde esas vidas mutiladas, repito, desde ese sufrimiento, desde la indignaci?n que esas muertes han provocado, es simplemente que estamos hasta la madre.?

Estamos hasta la madre de ustedes, pol?ticos ?y cuando digo pol?ticos no me refiero a ninguno en particular, sino a una buena parte de ustedes, incluyendo a quienes componen los partidos?, porque en sus luchas por el poder han desgarrado el tejido de la naci?n, porque en medio de esta guerra mal planteada, mal hecha, mal dirigida, de esta guerra que ha puesto al pa?s en estado de emergencia, han sido incapaces ?a causa de sus mezquindades, de sus pugnas, de su miserable grilla, de su lucha por el poder? de crear los consensos que la naci?n necesita para encontrar la unidad sin la cual este pa?s no tendr? salida; estamos hasta la madre, porque la corrupci?n de las instituciones judiciales genera la complicidad con el crimen y la impunidad para cometerlo; porque, en medio de esa corrupci?n que muestra el fracaso del Estado, cada ciudadano de este pa?s ha sido reducido a lo que el fil?sofo Giorgio Agamben llam?, con palabra griega, zoe: la vida no protegida, la vida de un animal, de un ser que puede ser violentado, secuestrado, vejado y asesinado impunemente; estamos hasta la madre porque s?lo tienen imaginaci?n para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educaci?n, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno, que es lo que hace a las buenas naciones; estamos hasta la madre porque esa corta imaginaci?n est? permitiendo que nuestros muchachos, nuestros hijos, no s?lo sean asesinados sino, despu?s, criminalizados, vueltos falsamente culpables para satisfacer el ?nimo de esa imaginaci?n; estamos hasta la madre porque otra parte de nuestros muchachos, a causa de la ausencia de un buen plan de gobierno, no tienen oportunidades para educarse, para encontrar un trabajo digno y, arrojados a las periferias, son posibles reclutas para el crimen organizado y la violencia; estamos hasta la madre porque a causa de todo ello la ciudadan?a ha perdido confianza en sus gobernantes, en sus polic?as, en su Ej?rcito, y tiene miedo y dolor; estamos hasta la madre porque lo ?nico que les importa, adem?s de un poder impotente que s?lo sirve para administrar la desgracia, es el dinero, el fomento de la competencia, de su pinche ?competitividad? y del consumo desmesurado, que son otros nombres de la violencia.?

De ustedes, criminales, estamos hasta la madre, de su violencia, de su p?rdida de honorabilidad, de su crueldad, de su sinsentido.?

El terror y la nueva guerra de Calder?n
Jorge Carrasco Araizaga

M?xico, DF; 3 de abril (Apro).- En la ?ltima parte de su gobierno, Felipe Calder?n exacerbar? a?n m?s los ?nimos y la violencia en M?xico. Dispuesto a no ser ?l quien le regrese la presidencia de la Rep?blica al PRI, echar? mano de cuanto pueda para impedirlo, sin reparar en costos.

A seis meses de que inicie formalmente el proceso electoral para sucederlo, ha comenzado a definir el equipo que lo acompa?ar? en su nueva guerra, que tambi?n puede dejar su cuota de violencia.

De la guerra sucia electoral que encabez? en 2006, a la guerra contra narcotraficantes ?no contra el narcotr?fico? que de seguir como va podr?a dejar hasta 50 mil muertos, pasar? a la guerra contra sus enemigos pol?ticos y quienes los apoyen.

Su propuesta para que su ariete Marisela Morales ocupe la Procuradur?a General de la Rep?blica (PGR) viene acompa?ada, por lo pronto como escenario, de la llegada de Miguel ?ngel Yunes Linares al Centro de Investigaci?n y Seguridad Nacional (Cisen).

Junto con su polic?a Genaro Garc?a Luna, Calder?n tendr?a conformado un equipo para la persecuci?n, el chantaje y el terror.

Marisela Morales no s?lo ha sido una pieza ?til de Washington en su estrategia contra el narcotr?fico, como se demostr? al ser palomeada por la secretaria de Estado estadunidense Hillary Clinton y envestirla como ?la mujer m?s valiente del a?o?. Tambi?n lo ha sido para Calder?n.

Desde la subprocuradur?a de Investigaci?n Especializada para la Delincuencia Organizada (SIEDO), Morales se ha encargado del trabajo sucio de Calder?n en la PGR. Desde all?, consign? a los tres supuestos responsables de los granadazos en Morelia, Michoac?n, la noche del 15 de septiembre de 2008.

A sabiendas de que fueron torturados para incriminarse y de que el entonces secretario de Gobernaci?n, Juan Camilo Mouri?o, autoriz? una operaci?n encubierta del general retirado Mario Arturo Acosta Chaparro para negociar con La Familia Michoacana la entrega de los supuestos responsables, Marisela Morales los consign? sin pruebas y los mantiene en un penal de alta seguridad.

Morales tambi?n le sirvi? a Calder?n para la verg?enza que se conoce como el michoacanazo, en la que una treintena de entonces funcionarios y polic?as estatales y municipales fueron detenidos, vejados y encarcelados por sus supuestos v?nculos con el narcotr?fico. Al cabo de un a?o, en promedio, quedaron libres sin que estuviera clara la acusaci?n.

Impulsora del arraigo ?que de forma vergonzosa el Congreso incorpor? a la Constituci?n Pol?tica en 2007? ha abusado de esa figura tanto como de los llamados testigos protegidos, dos de los m?s oprobiosos instrumentos de violaci?n a los derechos humanos.

La funcionaria ha construido las acusaciones judiciales del gobierno de Calder?n contra narcotraficantes a partir de una docena de testigos protegidos, a quienes con amenazas y chantajes presionan para que acusen a quienes ni conocen y en circunstancias en las que nunca han estado.

La todav?a titular de la SIEDO rebas? a sus dos anteriores jefes: Eduardo Medina Mora y Arturo Ch?vez. Quienes hablan bien del primero, dicen que sus diferencias con Calder?n se debieron a que no se prest? a hacer de la PGR un instrumento de persecuci?n pol?tica en las elecciones federales del 2009, que perdi? Calder?n. Pero la relaci?n no habr? terminado tan mal puesto que Medina fue premiado con la embajada de M?xico en Londres.

Cuestionado por su paso por Chihuahua y su estrecha relaci?n con Diego Fern?ndez, el segundo titular de la PGR nunca asumi? el cargo. Quien operaba al gusto de Calder?n era la subprocuradora, cuyo futuro ahora est? en manos del Senado, que hasta ahora s?lo ha cumplido el tr?mite de avalar las propuestas presidenciales para el cargo.

A esa propuesta se ha comenzado a mencionar un movimiento inquietante: la posible llegada de Miguel ?ngel Yunes al Cisen, luego de que su nombre se manejara tambi?n en como posible sucesor de Ch?vez en la PGR, movimiento que de plano habr?a sido rechazado por el PRI en el Senado, no como muestra del equilibrio de poderes, sino por mera venganza pol?tica contra uno de sus desertores.

El frustrado candidato del PAN al gobierno de Veracruz, pieza de Elba Esther Gordillo, ocupar?a el despacho de Guillermo Vald?s Castellanos, quien pasar?a al Sistema Nacional de Seguridad P?blica, en sustituci?n de Miguel Alc?ntara Soria, que a su vez ocupar?a la SIEDO.

Con Garc?a Luna en la SSP, experto en la creaci?n de escenarios medi?ticos y en la fabricaci?n de delitos, y Marisela Morales en la PGR, donde ha destacado como fabricante de culpables, la eventual llegada de Yunes crear?a un escenario de terror para los enemigos del calderonato.

Al igual que Calder?n, Yunes es conocido por su animosidad de emprender acciones contra quienes se les oponen. Su historial es conocido desde su etapa priista en Veracruz.

A?n cuando Yunes no llegue al Cisen, los expedientes de la clase pol?tica, empresarial y cuantos sean considerados enemigos, se convertir?n en valiosas armas en la nueva guerra en que se embarcar? el ocupante de Los Pinos para no pasar como fracasado, regres?ndole el poder al PRI. Ser? el peligro de la decadencia en el poder.

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Los guardianes de la libertad

Carlos Fazio

El 3 de octubre de 2007, con desbocado optimismo, Felipe Calder?n afirm? que su gobierno hab?a capturado tantos delincuentes que ya hab?a perdido la cuenta y, desnudando una mentalidad totalitaria, se atribuy? el monopolio del poder. Para entonces, sus asesores de cabecera en materia de propaganda, entre ellos el ex guerrillero salvadore?o Joaqu?n Villalobos y H?ctor Aguilar Cam?n, del grupo Nexos, trabajaban en la fabricaci?n de una matriz de opini?n que legitimara su guerra reguladora de los mercados y las rutas de la econom?a criminal. Recogida despu?s por el entonces procurador general de la Rep?blica, Eduardo Medina Mora, dicha matriz, que tend?a a la formaci?n de un periodismo patri?tico ?al apelar a la responsabilidad de los medios en la cobertura de la violencia?, puso ?nfasis en un mensaje uniformador: el crimen organizado era el enemigo del Estado, de los medios y de la poblaci?n. A partir de esa premisa, se machac? que la violencia y el terror eran generados por los criminales, no por quien los combat?a. Ergo, el enemigo era el crimen, no el gobierno. Y dado que los medios eran un campo de batalla en la guerra contra ese enemigo, deb?an sumarse a la cruzada gubernamental.

El 12 de mayo de 2008, golpeando el atril con la mano durante una conferencia de prensa, Calder?n advirti? que su expresi?n ?Ya basta! era una exigencia a todos: a los ciudadanos, para que no fueran c?mplices de la ilegalidad; al Congreso y al Poder Judicial, para que cerraran el paso a la impunidad; a los medios, a fin de que divulgaran sus acciones contra la delincuencia en vez de compartir con los criminales la estrategia de sembrar el terror. Con una exasperaci?n que ya le era habitual en esos d?as, su declaraci?n, adem?s de un amago a la libertad de expresi?n (y una invitaci?n a la autocensura mediante el chantaje de la presunta complicidad de los medios con los criminales), reflejaba un desprop?sito de tintes autoritarios y hegem?nicos.

Avanzado el sexenio, mientras el ex secretario de Gobernaci?n Fernando G?mez Mont exig?a a la Comisi?n Nacional de los Derechos Humanos no ser tonta ?til de la criminalidad, y sus creadores de mitos lo alimentaban con frases dizque efectistas, tales como que la violencia en M?xico es un problema de percepci?n; el narco una minor?a rid?cula; que estaba venciendo a cinco jinetes del apocalipsis; que los responsables de la violencia son los violentos y le empezaban a cansar las cantaletas contra el Ej?rcito, el Presidente valiente insistir?a en el frente medi?tico de su guerra, de cara a una necesaria interacci?n prensa-gobierno. Despu?s, en el llamado Di?logo por la Seguridad ?devenido en mon?logo del poder en Campo Marte, lugar simb?lico?, incit? a la poblaci?n a ejercer una suerte de vigilantismo social y pidi? a las iglesias delatar a narcos violando el secreto de confesi?n.

No obstante haber colocado en la agenda medi?tica la militarizaci?n de la lucha antinarco desde su llegada a Los Pinos en diciembre de 2006, y de ser el principal publicista de su propia guerra, el 6 de agosto del a?o pasado Calder?n admiti? que le fall? su estrategia de comunicaci?n. Ergo, no supo vender su guerra. En noviembre, aprovech? la asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), viejo instrumento de Washington de la era de la guerra fr?a, para reforzar la triple alianza con los presidentes Obama, de Estados Unidos, y Santos, de Colombia, en la estrategia contrainsurgente regional del Pent?gono, y exigi? a los medios no hacer apolog?a del crimen, conmin?ndolos a luchar juntos contra ese enemigo com?n. De paso, revivi? otra matriz de opini?n de su campa?a propagand?stica: la narcopol?tica, dirigida a la oposici?n.

En diciembre siguiente, en un operativo de linchamiento medi?tico que tuvo como ariete a Televisa ?el consorcio de la dinast?a Azc?rraga que durante a?os ha oficiado como una suerte de ministerio de propaganda gubernamental?, Calder?n arremeti? contra la revista Proceso, cr?tica de su gesti?n. En ese proceso de la verdad, Joaqu?n L?pez D?riga y los agentes de Tercer grado se abocaron a la legitimaci?n del manotazo presidencial. Fue un ensayo general para lo que se buscar? imponer en lo que resta del sexenio a los cr?ticos del r?gimen, en el marco del pacto para la cobertura de la violencia y la criminalidad firmado el 24 de marzo por 751 medios. Como adelant? un editorial de La Jornada, la uniformidad como norma, con base en los contenidos que hab?a venido exigiendo Calder?n: la fabricaci?n del consenso disfrazada de autorregulaci?n ?tica, dir?a Chomsky.

El unanimismo amplio ?con matices y no absoluto?, como coartada simuladora y/o justificaci?n patente o latente de los cr?menes de Estado, olvida que la raz?n de la mayor?a no es la raz?n verdadera. La arquitectura o estructura formal del acuerdo est? definida por un fondo que quiere ser negado u ocultado, esto es, la cuota parte de responsabilidad del Estado en la g?nesis de la violencia y el terror actuales, v?a la militarizaci?n, paramilitarizaci?n y mercenarizaci?n de la guerra, con su zaga de violaciones flagrantes a los derechos humanos.

M?s all? del reality show de los guardianes de la libertad, de la falsa simetr?a informativa de la telecracia y sus comparsas, y de la descalificaci?n de la prensa cr?tica con base en la teor?a de la conspiraci?n, la simbiosis del duopolio de la tv con el gobierno y su aparato de Estado mafioso es una cuesti?n de sobrevivencia. Pero, como escribi? John Pilger en The Guardian, el p?blico necesita conocer la verdad sobre la guerra. ?Por qu? hay periodistas coludidos con los gobiernos para enga?arnos? En definitiva, la misi?n de los facilitadores c?mplices, como llam? el vocero de George Bush a los periodistas patrioteros, es mantener a raya a un enemigo cuyo nombre no se atreven a pronunciar: el p?blico.

Con un abrazo fraterno a Javier Sicilia.

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Publicado por solaripa69 @ 10:17
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