Viernes, 06 de mayo de 2011

Caminar en silencio para gritar ?ya basta de la guerra!
Pietro Ameglio

M?XICO, D.F., 5 de mayo.- Caminar como expresi?n de una determinaci?n moral y material, de la firmeza de un objetivo: no dejar pasar m?s la raya de la ?frontera moral? nacional en lo inhumano y violento; caminar como sin?nimo de un hartazgo y dolor ya insoportable ante una guerra civil (Montemayor dixit) que como sociedad civil nunca aprobamos.

Desde de finales del siglo pasado hay un vuelco radical en torno de la identidad de las bajas humanas en las guerras. En la Primera Guerra Mundial, por ejemplo, 15% de los muertos fueron civiles; en la Segunda, la cifra aument? a 50%, y en la primera de Irak ?la de 1991?, se elev? dram?ticamente a 90%.

En las tres iniciativas que lanz? al pa?s el pasado 13 de abril en el Z?calo de Cuernavaca, el poeta y activista no violento Javier Sicilia propone que nuestra sociedad civil asuma un mayor protagonismo para detener esta etapa de la guerra que nos atraviesa; su prop?sito es, lo antes posible, hacerla regredir al terreno de las soluciones no armadas.?

Para lograrlo, es preciso seguir los consejos de Gandhi, quien dijo: ?Por mucho tiempo pensamos que el poder ven?a s?lo de las asambleas legislativas? (Pero) esta creencia es un grave error causado por la inercia o por una especie de hipnotismo. Un estudio superficial de la historia inglesa nos ha hecho pensar que todo el poder llega al pueblo por los parlamentos.

?La verdad radica en que el poder est? en la gente y es confiado moment?neamente a quienes ella puede elegir como representantes propios. Los parlamentos no tienen ning?n poder y ni siquiera existencia independientemente del pueblo. Convencer al pueblo de esta sencilla verdad ha sido mi tarea en los ?ltimos 21 a?os. La desobediencia civil es el dep?sito del poder.?

Es claro que la suma mec?nica de estas acciones no constituye una estrategia para detener tanta violencia en el pa?s. Nos toca enriquecer las acciones entre sectores de la sociedad cada vez m?s amplios; es un punto t?ctico en la acumulaci?n de fuerza moral y material para frenar la impunidad e inhumanidad que priva en el pa?s.?

La primera acci?n propuesta es comenzar a darle nombre e identidad a los muertos y desaparecidos durante esta guerra; ir construyendo una memoria viva y activa desde abajo para que esos muertos dejen de ser an?nimos, culpabilizados, o se reduzcan a la simple estad?stica de los ?da?os colaterales?. Lo deseable es que se sepa a nivel masivo c?mo murieron y se les haga justicia.?

As?, la tarea de llenar las plazas y lugares p?blicos simb?licos con placas e historias de esos j?venes (que son la mayor?a de las v?ctimas), ni?os, ancianos, hombres y mujeres a lo largo del pa?s, es s?lo un primer paso. El segundo consiste en una marcha-caminata de cuatro d?as (que se realizar? del jueves 5 al domingo 8) al coraz?n de la naci?n mexicana, al centro de sus poderes: al Z?calo-Tenochtitlan.?

Caminatas largas y simb?licas ha habido muchas: la de la sal de Gandhi en la India; la de los comunistas en China; la del mill?n de Martin Luther King; la del l?der chicano C?sar Ch?vez a Sacramento; la de la Minga colombiana; la de la Dignidad del doctor Salvador Nava; la del Color de la Tierra de los zapatistas? No se trata s?lo de una marcha de Cuernavaca al Distrito Federal, sino de movilizaciones y acciones paralelas no violentas en muchas ciudades del pa?s y el mundo, que ayuden a crear una gran presi?n social.?

La movilizaci?n a la que convoc? Sicilia es importante para crear un estado de agitaci?n y reflexi?n colectiva continua durante esos d?as en todos los rincones del pa?s. El prop?sito es que, como bola de nieve social, contribuya a ampliar una gran columna de la protesta y propuesta nacional que avance desde Cuernavaca; que, como una marea de la dignidad y la firmeza de la sociedad civil nacional, bajo el lema ?Estamos hasta la madre. ?Alto a la guerra! Por un M?xico justo y en paz?, en otros puntos de nuestro territorio tambi?n haya actividades.

Cada d?a de marcha se ir? corriendo la voz en todos los rincones del pa?s: ?Ah? va la ?bola? hacia el DF?, similar a la expectativa que gener? la marcha gandhiana de la sal; en la medida en que avanzaban los d?as en la India, la gente dec?a: ?Ya est?n cerca, qu? pas? hoy? En esta ocasi?n ser? un levantamiento nacional de la indignaci?n moral.?

A partir del asesinato de Juan Francisco Sicilia Ortega y sus amigos, la sociedad civil est? pasando del terreno de la solidaridad al de la lucha, pues los cuerpos est?n en una situaci?n distinta, ya que todos hemos podido visualizar m?s de cerca nuestra propia vulnerabilidad. Se ?toc? a la clase media, y entonces la gran determinaci?n de ese cuerpo agredido hizo que ?sta y los dem?s sectores salieran masivamente a la calle, sobre un piso de gran hartazgo social.?

La muerte de estos j?venes signific? la acumulaci?n de las 40 mil muertes que permanec?an en el silencio, la amenaza, la verg?enza y el terror. Esta convocatoria signific? la ruptura de ese terror y la posibilidad de que el dolor social se hiciera acci?n colectiva.?

Javier Sicilia ha insistido tambi?n en que sea una marcha-caminata de silencio. El silencio es un arma moral y no violenta que habla; no es el ?silencio de los sepulcros?, sino el grito de indignaci?n de los vivos que luchan para que no haya m?s sepulcros in?tiles. No se trata de un silencio pasmado, aterrado, sino activo, de lucha. Es un silencio incluyente que une, que ayuda a escuchar y organizarnos, a tomar conciencia de la cat?strofe o emergencia nacional en que nos hallamos, una se?al de luto por el piso de sangre de 40 mil muertos sobre el que todos caminamos en M?xico. Un ejemplo reciente en nuestra historia de un silencio combativo y esperanzador es el de las comunidades ind?genas aut?nomas chiapanecas desde 2003.

A este silencio va unida otra idea central: la b?squeda de la verdad. Gandhi llamaba a la no violencia justamente ?la fuerza de la verdad? y eso es lo que gran parte de la sociedad mexicana est? buscando: saber la verdad. ?Por qu? hay 40 mil muertos, 10 mil hu?rfanos y 250 mil desplazados s?lo en Ju?rez, miles de desaparecidos, y el gobierno habla de paz? ?Qui?nes son los asesinos de los cuatro j?venes de Cuernavaca, de los seis miembros de la familia Reyes, de Marisela Escobedo y de Susana Ch?vez; de los 16 j?venes en Salv?rcar, Chihuahua; de Betty Cari?o y de Jiri Jaakkola; de los 48 ni?os de la guarder?a ABC de Hermosillo, Sonora?

?Por qu? se destinan seis veces m?s fondos a la guerra que al combate a la pobreza, si hay 8 millones de j?venes que no pueden estudiar ni trabajar? ?Por qu? no se ha enfrentado seriamente el lavado de dinero y la autonom?a del Poder Judicial?

A lo largo de la historia las masas siempre han tenido la capacidad de identificar s?mbolos, as? como objetivos claros y sencillos a corto plazo. Dos s?mbolos cl?sicos de grandes marchas han sido la de la sal en la India (marzo 1930) y la del Color de la Tierra emprendida por los zapatistas (2001). En estos momentos el s?mbolo es otro: los muertos y desaparecidos. Iremos a la marcha con los nombres de los muertos y desaparecidos de cada estado, con sus fotos, para ?visibilizarlos?. Marcharemos juntos vivos y ?muertos? para exigir paz, verdad, con justicia y dignidad.

Pero tambi?n es importante no autoenga?arnos ni crear falsas ilusiones, o reforzar un mesianismo que todos sabemos que no lleva m?s que a caciquismos y caudillismos est?riles y aun violentos. Con estas acciones no se va a detener la guerra en el corto o mediano plazo, pero s? se va a ir, como bien se?ala Javier Sicilia, ?reconstruyendo el piso de la naci?n, que est? totalmente desgarrado por tanta violencia, en un estado de emergencia nacional?, sobre el cual se podr?n situar todas las dem?s demandas sociales.

Sin embargo, este nuevo ?Ya basta! civil y pac?fico tiene como desaf?o irse transformando en algo organizado y estrat?gico, que no puede depender de la iniciativa, como en parte hasta ahora, de una o varias figuras centrales con alta acumulaci?n moral p?blica. Lograr esta articulaci?n y suma organizada positivamente, con pluralismo, respeto, libertad y creatividad, ser? la posibilidad de pasar de una etapa de movilizaci?n a una de movimiento social.

El paso final de esta etapa de lucha civil y pac?fica ser? construir una especie de ?pacto?, como sostienen muchos, primeramente entre la sociedad civil, y luego con las otras fuerzas sociales del pa?s, con una serie de pocas y muy concretas acciones b?sicas sobre la seguridad, econom?a, justicia?, que hay que asegurarse sean cumplidas por los responsables. El pacto nace de la crisis del modelo de representatividad pol?tica, donde la clase pol?tica no representa ni escucha a nadie.?

Estamos ante un parteaguas en nuestra historia actual, la foto de la disyuntiva es: por un lado, el sistema trata de imponer la ley de seguridad nacional que atenta contra toda forma de los derechos humanos y militariza m?s al pa?s; por el otro, estas movilizaciones masivas civiles y no violentas por la paz con justicia. Guerra o paz.

?Por eso hay que marchar ?ya! Es hora de levantar la voz y el cuerpo, unirnos en un ?Alto a la guerra en M?xico!?

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??La Ley de Seguridad Nacional convert?a al fr?gil Estado de derecho en dictadura?

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Mario Casas?s

Clar?n de Chile/Rebeli?n

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En entrevista con Clar?n.cl Eduardo Gallo, habla desde la Marcha Nacional por la Paz con Justicia y Dignidad: ?No podemos pensar todo el tiempo en t?rminos de guerra y muertes, tenemos que pensar en un pa?s diferente, en un pa?s de paz, de construcci?n y desarrollo?. Junto a Javier Sicilia, Emilio ?lvarez Icaza, Juli?n Le Bar?n y otros activistas por los derechos humanos, lograron frenar la Ley de Seguridad Nacional: ?Lo que buscaba el PRI era legalizar la actuaci?n del Ej?rcito en labores de polic?a que no le competen, para darle una serie de facultades y privilegios. Era una Ley que convert?a al fr?gil Estado de derecho en Estado dictatorial?

El 9 de julio de 2000, su hija Paola Gallo (de 25 a?os) fue secuestrada en el poblado de Tepoztl?n (Morelos), una d?cada despu?s, don Eduardo aporta la experiencia para no cometer los mismo errores: ?Las marchas anteriores ?de 2004 y 2008- se quedaron en eso, en marchas; no prosperaron como movimientos sociales, s?lo se logr? subir a la agenda nacional el tema de la inseguridad. Por otro lado se hicieron pactos que no se cumplieron, porque fueron imposiciones disfrazadas de pactos, de tal suerte que la Secretar?a de Seguridad P?blica Federal dise?? los diferentes puntos del clausulado y cuando recolect? las firmas nadie se sinti? comprometido, el gobierno federal incumpli? parte de los acuerdos que ellos hab?an redactado y otros se sintieron con la libertad de incumplir, se multiplic? el incumplimiento y los perjudicados fuimos nosotros, la ciudadan?a?.

MC.- ?Por qu? decidi? acompa?ar al poeta Javier Sicilia en la Marcha Nacional por la Paz con Justicia y Dignidad?

EG.- Tenemos amigos en com?n Javier Sicilia y yo, ten?amos cierta cercan?a desde hace tiempo, hemos dialogado, yo ya pas? por la tragedia de perder a una hija ?secuestrada y asesinada-, as? que tengo una experiencia en el manejo del dolor y s? lo que Javier estaba enfrentando, por esa raz?n decid? acercarme e involucrarme en la Marcha Nacional; mientras avanzamos en la discusi?n encontramos coincidencias ?tal vez tenemos diferencias en temas de apreciaci?n-, desde hace un a?o vengo criticando la p?sima estrategia de la guerra contra el narcotr?fico, en cada evento al que fui invitado para dialogar con el presidente Felipe Calder?n dije que la violencia se detona a partir de la propia violencia del Estado, si bien es cierto que los delincuentes son violentos, sus cr?menes: asesinatos y secuestros los incrementan en funci?n de las circunstancias del fracaso y corrupci?n del gobierno federal, estamos cayendo en un c?rculo vicioso y han sido asesinadas 40,000 personas en lo que va del sexenio de Calder?n.

MC.- ?Qu? otros temas est?n debatiendo con Javier Sicilia, con la familia Reyes y con Juli?n Le Bar?n?

EG.- Hemos conversado de otros temas fundamentales, que van qued?ndose rezagados en nuestro pa?s, cada vez son m?s agudos los problemas de educaci?n, cada vez es m?s dif?cil para los j?venes conseguir un empleo, cada vez salen peor preparados de las escuelas, cada vez los salarios son menos dignos, cada vez nuestra democracia est? m?s amenazada por los partidos pol?ticos y no se toman en cuenta a los ciudadanos; hemos conversado y analizado hasta llegar al consenso de que si ten?amos puntos de acuerdo ten?amos que navegar en el mar de coincidencias para tratar de encontrar a otras personas con las que compartamos preocupaciones y puntos.

MC.- ?Por qu? encontraron en un poeta al mejor interlocutor para multiplicar las voces de las v?ctimas?

EG.- Javier Sicilia se expresa a base de simbolismos que te dan una comprensi?n profunda y sensible del tema, yo soy m?s t?cnico con el lenguaje legal, ?l est? enviando un gran mensaje, devolvi?ndole la dignidad a la palabra, se despert? un movimiento hacia la conciencia. Muchos intentamos despertar la conciencia del pa?s, pero desde aspectos legales, con frases fuertes, con cifras e indicadores del contexto, pero los poetas lo expresan de otra manera y el pueblo lo percibe muy bien, eso es lo que importa.

MC.- ?Qu? experiencias aportar? para no cometer los errores de otras marchas por la paz y las fallas de la ONG donde usted trabaj??

EG.- Tenemos que prestar atenci?n a muchos aspectos, las marchas anteriores ?de 2004 y 2008- se quedaron en eso, en marchas; no prosperaron como movimientos sociales, s?lo se logr? subir a la agenda nacional el tema de la inseguridad. Por otro lado se hicieron pactos que no se cumplieron, porque fueron imposiciones disfrazadas de pactos, de tal suerte que la Secretar?a de Seguridad P?blica Federal dise?? los diferentes puntos del clausulado y cuando recolect? las firmas nadie se sinti? comprometido, el gobierno federal incumpli? parte de los acuerdos que ellos hab?an redactado y otros se sintieron con la libertad de incumplir, se multiplic? el incumplimiento y los perjudicados fuimos nosotros, la ciudadan?a. No vimos en su momento que el Pacto de Felipe Calder?n era una imposici?n, ya tenemos esa experiencia, ya vimos c?mo act?an para bloquearnos el gobierno inventa 29 comit?s y te invitan a 25 comit?s para programarte 3 reuniones al d?a, para atiborrarte y no digas que no se hace nada para combatir la inseguridad.

El gobierno federal y las administraciones locales intentan cooptar a cada ONG, recuerdo que en el 2004 dec?an: ?vengan a Veracruz para que vean c?mo solucionamos la inseguridad, les enviar? un avi?n privado?, yo nunca abord? un avi?n de ning?n gobierno, pero otras organizaciones s? los tomaron, s? viajaban en el avi?n del gobernador y los hac?an sentir ?tiles, mediante la cooptaci?n. Ahora podemos distinguir a las organizaciones serviles y a las organizaciones civiles que no se dejan cooptar, yo siempre digo lo que pienso y sabemos qui?nes por compromiso no dicen las cosas, para seguir quedando bien con el gobierno. Es bueno saber qui?n es qui?n, porque tienes la certeza de construir con los que s? participan y no tienen compromisos con los gobernantes, es bueno conocer las ?reas de especializaci?n de las organizaciones con las que s? puedes colaborar.

MC.- ?Debemos tomar en cuenta a las autoridades omisas?, lo pregunto porque el gobernador Marco Adame Castillo dijo que adher?a al Pacto de Javier Sicilia, omitiendo que el poeta exige la renuncia del gobernador y alcalde por incompetentes?

EG.- Algunos panistas no saben de lo que est?n hablando, t? dec?as que el gobernador se suma al Pacto Nacional convocado por Javier Sicilia y los pol?ticos afirman: ?estamos de acuerdo con lo que la ciudadan?a plantea?, entonces: ?est?n de acuerdo que sus gobiernos no sirven? (risas); salen con discursos tratando de quedar bien, pero si analizas lo que dicen los pol?ticos piensas: ?este burro no rebuzn? porque no se sab?a la tonada? (risas). Eso pasa con mucha frecuencia, sobre todo en gobiernos locales.

MC.- ?Cu?les eran las observaciones puntuales que hicieron -Javier Sicilia y usted- a la Ley de Seguridad Nacional?

EG.- La Ley de Seguridad Nacional lo que buscaba era legalizar la actuaci?n del Ej?rcito en labores de polic?a que no le competen, para darle una serie de facultades y privilegios. No podemos legalizar lo ilegal, no podemos pensar todo el tiempo en t?rminos de guerra y muertes, tenemos que pensar en un pa?s diferente, en un pa?s de paz, de construcci?n y desarrollo. Nadie asum?a la responsabilidad del documento legislativo que circulaba, el Senado envi? una iniciativa a la C?mara de Diputados en junio de 2010, ah? se asign? a 5 comisiones: Derechos Humanos, Seguridad, Justicia, Defensa Nacional y la de Gobernabilidad, las comisiones legislativas de Derechos Humanos, Justicia y Seguridad se deslindaron de dictaminar, declinaron ?pero para declinar tienen 5 d?as h?biles, no 11 meses.

Fuimos a ver a los diputados de la Comisi?n de Defensa Nacional que no hab?an dicho nada, ?nosotros no conocemos el proyecto de Ley de Seguridad Nacional?, tuvimos que regalarles las fotocopias del documento con la Ley de Seguridad Nacional, era demasiada ignorancia, as? que al d?a siguiente en una reuni?n les expliqu?: ?el proyecto de Ley de Seguridad Nacional lo est? elaborando el diputado del PRI Alfonso Navarrete Prida, que es el presidente de la Comisi?n de Presupuesto que nada tiene que ver con esto y los que est?n declinando son diputados del PRI del Estado de M?xico y los 3 trabajan para el gobernador Enrique Pe?a Nieto?, no legislan para la ciudadan?a, s?lo les interesan los temas electorales y jaloneos partidistas, as? que propusimos discutir la parte t?cnica, para iniciar no es posible legalizar las nuevas funciones del Ej?rcito: entrar a las casas sin orden de cateo emitida por un Juez, la intervenci?n de comunicaciones telef?nicas y mucho menos es posible que el Presidente de la Rep?blica declare ?estado de excepci?n? sin ning?n l?mite, que no comparta la responsabilidad con otro poder de la uni?n, el Ej?rcito no es una ficha de domin? que se mueve al capricho del presidente, el Ej?rcito no est? previsto -en la Constituci?n de la Rep?blica- que haga patrullajes polic?acos. La Ley de Seguridad Nacional pretend?a atropellar los derechos humanos por el hecho de la sospecha, les permit?a retenerte y detenerte sin orden judicial, se hablaba de una Fuerza Militar permanente, pero los derechos humanos no est?n sujetos a negociaci?n.

MC.- ?Era una ?Ley Patri?tica? al estilo George Bush?, ?el PRI asumi? la paternidad de la Ley de Seguridad Nacional?

EG.- Era una Ley que convert?a al fr?gil Estado de derecho en Estado dictatorial; no asumieron la paternidad intelectual de la Ley de Seguridad Nacional, la diputada del PRI Claudia Ruiz Massieu dijo que s? se ten?a que discutir la Ley para aprobarla a como diera lugar, cuando lo analizas objetivamente resulta que si Pe?a Nieto lograba que se aprobara la Ley de Seguridad Nacional tendr?a los favores del Ej?rcito y podr?a gobernar tranquilamente, convirti?ndose en un dictador con el apoyo de las Fuerzas Armadas. Pero al regresar la iniciativa al Senado, Manlio Fabio Beltrones hubiera tenido que cargar con el peso de la negociaci?n con el Ej?rcito, quedando mal ante las Fuerzas Armadas en sus aspiraciones presidenciales. A los legisladores les qued? claro que nosotros entendimos lo que pretend?an hacer, en el PRI quer?an congratularse con el Ej?rcito y logramos frenar -por el momento- la Ley de Seguridad Nacional.

MC.- El epicentro de la violencia parece ser Ciudad Ju?rez, por las desaparecidas, los levantones y escuadrones de la muerte, ?cu?l es el simbolismo al trasladar la Marcha Nacional desde Cuernavaca a Ciudad Ju?rez para convocar un Pacto Nacional?

EG.- No quisiera ver a Ciudad Ju?rez como el epicentro de la violencia, porque ya no existir?a; pero sin duda es la ciudad que individualmente ha sufrido los mayores embates de la inseguridad, de la impunidad, de la corrupci?n, por eso, porque las personas que habitan Ciudad Ju?rez han pagado un precio demasiado alto por seguir viviendo ah?, tenemos que darle un reconocimiento a la ciudad y mover las conciencias para exigir que no vuelva a suceder nunca m?s.

MC.- La Marcha Nacional por la Paz con Justicia y Dignidad ha contado con una gran cobertura medi?tica, vemos a teleSUR, CNN, Univisi?n, Telemundo y a los corresponsales de la prensa escrita, ?han iniciado el contacto con organismos internacionales de derechos humanos?,

EG.- D?jame apuntar algo, tenemos cobertura de los medios internacionales, pero pr?cticamente parec?a que el tema de la Marcha Nacional estaba vetado, pr?cticamente no sali? en Televisa o TV Azteca, s?lo algunas menciones en Milenio Televisi?n. A veces les funciona al rev?s, hemos dicho ellos pueden tener el control de los medios, pero nosotros tenemos las redes sociales, finalmente la convocatoria a la Marcha Nacional ?en 37 ciudades del pa?s y 14 en el extranjero- se difundi? a trav?s de las redes sociales. Demostramos que a pesar de que ellos decidan que no, podemos darle la vuelta. Mario, me preguntaste sobre organismos de derechos humanos a nivel internacional, te dir?a que no hemos tenido tiempo para contactarlos, la verdad es que la velocidad aqu? es impresionante.

Por razones anteriores yo s? he tenido oportunidad de conversar con expertos mexicanos en derechos humanos que trabajan en Tribunales Internacionales, incluso cuando yo trabajaba en una ONG plante? la conveniencia de consultar la opini?n de los expertos para conocer si ten?amos posibilidades de recurrir a instancias internacionales para parar el ba?o de sangre, pero ve?amos que la respuesta en los organismos internacionales es muy lenta, se tienen que reunir elementos y transcurrir un a?o antes de que admitan una queja y probablemente pasar?n dos a?os antes de que existan una resoluci?n de la Corte Interamericana de Derechos Humanos; analizamos la posibilidad de recurrir al Parlamento Europeo, donde el tr?mite es m?s r?pido y el efecto es que se suspende el Tratado de Libre Comercio con la Uni?n Europea, estudiaremos c?mo lograr una condena y la reparaci?n del da?o, no lo descarto, lo analizaremos el pr?ximo mes para aprender a sumar.

MC.- Finalmente, ?los caminantes y dolientes de la Marcha Nacional ser?an los cimientos de una Comisi?n de la Verdad?

EG.- Nos interesa saben qui?nes eran las v?ctimas y por qu? murieron; para el gobierno es muy f?cil catalogarlos como ?da?os colaterales? o decir: ?son homicidios vinculados a la delincuencia organizada?, pero eso no los hace delincuencia, no s?lo el crimen organizado tiene armas de alto poder, tambi?n est?n armados los due?os de fundos y ejidatarios, as? que cabe la posibilidad de homicidios por conflictos de tierras u homicidios sentimentales, pero las autoridades no est?n investigando, recurren a la ?patente del crimen organizado?. Tenemos que identificar a las v?ctimas, sus historias, sus nombres y apellidos, identificar qui?n los asesin? y el m?vil, los supuestos mensajes del narcotr?fico pueden ser para desviar la atenci?n, vamos aclarando todos los puntos.

El 8 de mayo

Elena Poniatowska

Somos muchos los que esperamos la marcha del d?a 8, somos muchos para quienes el d?a 8 es una esperanza, somos muchos quienes queremos caminar al lado de Javier Sicilia, el sobreviviente, el que sabe que nuestros muertos alimentan las obras de los hombres.

Somos muchos los que creemos a pie juntillas que nuestros muertos, los j?venes ejecutados en cada esquina de Morelos, de Chihuahua, de Guerrero, de Sonora, del Distrito Federal, de Sinaloa, de Nuevo Le?n, son quienes nos echan a andar. De Hermosillo son los ni?os quemados y sus padres que marchan con las carriolas vac?as; M?xico vive una gran calamidad, M?xico vive al borde del precipicio, los mexicanos vivimos abusos, somos amenazados, ultrajados, asesinados y sepultados por una guerra hip?crita y est?pida, como la califica Jaime Avil?s, sepultados bajo m?s de 18 millones de armas.

Durante el terremoto de 1985, la sociedad, los mexicanos de la calle, los de todos los d?as tomaron el mando. Mientras el regente Ram?n Aguirre llegaba con los ojos desorbitados al lugar del siniestro, ya los voluntarios hab?an vaciado las tlapaler?as y sacaban de los escombros a ni?os, hombres, mujeres y ancianos. Solos, los mexicanos hab?an iniciado el rescate de sus compadres, sus amigos, sus vecinos, sus conocidos y sus desconocidos.

Las se?oras del mercado cerraron sus puestos y llegaban a los edificios ca?dos a regalar grandes ollas de arroz que cargaban sobre su cabeza. ?Ven m?hijo, ven a comer?. A pesar del horror, el espect?culo conmov?a. Entre los voluntarios conoc? a alguien cuya capacidad organizativa me llen? de admiraci?n: Gustavo Esteva. Sus ?rdenes eran claras, todos lo consult?bamos, ?l sab?a qu? hacer y c?mo hacerlo. El sufrimiento vibraba en cada poro, en cada escombro, pero ver actuar a los voluntarios era una lecci?n de vida.

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El poeta Javier Sicilia en la Marcha por la Paz con Justicia y Dignidad, la cual se dirige al Z?calo capitalino por la autopista Cuernavaca-M?xicoFoto Francisco Olvera

Desde el primer instante, Miguel de la Madrid orden? la vuelta a la normalidad. En diciembre, cuatro meses despu?s, aunque mucha gente segu?a durmiendo en la calle, el impulso hab?a disminuido, y le pregunt? a Gustavo Esteva por qu?, y por que todos los lugares siniestrados estaban vigilados por el Ej?rcito. Porque al gobierno no le conviene que nos organicemos ?respondi?.

Ahora, en torno a la tragedia que Javier Sicilia ha sabido convertir en combate, como en su tiempo lo hizo Rosario Ibarra de Piedra, tenemos una nueva oportunidad. ?La imaginaci?n al poder!, dijeron los estudiantes en 1968, como tambi?n dijeron que bajo los adoquines estaba la playa. Somos un mar, no de agua salada, sino de creatividad que ha sido reprimida; un mar de soluciones personales porque si nos dan la oportunidad sabremos c?mo actuar, no s?lo en el momento del desastre, como en 1985, sino ahora mismo, cuando vivimos en estado de guerra. Somos un mar de amor hermoso y grande, como escribi? Rosario Castellanos.

Ojal? y sepamos reunirnos, regenerarnos, responsabilizarnos a futuro; ojal? el eco de las voces que han sido silenciadas estalle como fuegos de artificio, la de los ni?os maltratados, la de los ind?genas y la de Durito; la de las mujeres, la de los condenados, la de las v?ctimas de la guerra contra el crimen organizado. Ojal? podamos repetir una y otra vez que ya no podemos vivir los unos sin los otros.

Ojal? y esta atm?sfera de esperanza que produce el solo anuncio de la marcha nos haga abrir grande la ventana a la propuesta de Rius hace meses: NO + SANGRE, y ahora a la de Sicilia, que en vez de encerrarse con su dolor da la m?xima prueba de civilidad: la de la entrega.

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Publicado por solaripa69 @ 9:51
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