Viernes, 20 de mayo de 2011

La debacle

Luis Javier Garrido

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El proyecto de Washington de someter a Am?rica Latina a su esquema de seguridad nacional ?que es la v?a para controlar los recursos estrat?gicos de la regi?n? ha encontrado en el gobierno de Felipe Calder?n un instrumento que, aunque torpe e ineficiente a su juicio, se muestra cada vez m?s d?cil y entreguista hacian los intereses estadunidenses, como lo ha demostrado en la falsa ?guerra contra el narco?, y en consecuencia la Casa Blanca est? resign?ndose a respaldar cada vez m?s al panismo. Acci?n Nacional, asumiendo esta situaci?n, busca a su vez usufructuar su entreguismo utilizando las m?ltiples complicidades establecidas con funcionarios estadunidenses para pretender enquistarse en 2012 en el poder.

1. El llamado delirante formulado por Calder?n a sus colaboradores a impulsar en el ?ltimo tercio del sexenio las contrarreformas neoliberales en materia laboral, energ?tica y de seguridad que se reclaman desde Washington, y en el que insisti? durante una largu?sima reuni?n a la que convoc? para ese efecto en el Centro Banamex el viernes 13 ?durante la cual se asumi? como un churchilito tropical?, no es por consiguiente m?s que otra demanda de apoyo, en la que incluy? tambi?n al PRI, para acelerar el desmantelamiento del Estado posrevolucionario, y entregar los ?ltimos vestigios de la soberan?a mexicana al capital trasnacional.

2. El discurso de la derecha mexicana no logra ya confundir a nadie, y cuando Calder?n y los panistas hablan de las reformas necesarias a lo que est?n haciendo referencia es precisamente a la entrega por completo de M?xico al control de Estados Unidos, dejando que las agencias estadunidenses se encarguen de la seguridad interna del pa?s, que las multinacionales se apoderen de los recursos energ?ticos de M?xico ?y en particular del petr?leo? y que los derechos laborales de los trabajadores se cancelen por completo para que el territorio nacional se transforme en una vasta maquila para supuestamente competir con China, lo que les urge culminar en lo que resta del sexenio. De ah? la urgencia de Los Pinos por convocar a las c?maras federales a un nuevo periodo extraordinario de sesiones, y tambi?n las ya no tan veladas amenazas al PRI que Calder?n formula diariamente.

3. El gobierno de facto de Calder?n no tiene otra oferta que hacer a Washington que la de entregarle por completo el pa?s, de ah? que reitere una y otra vez hacia el exterior los signos de su sumisi?n: intentando no s?lo hacer aprobar al vapor la legislaci?n fascistoide en materia de seguridad y las contrarreformas energ?tica y laboral, sino multiplicando las acciones que dan argumentos a Washington para una intervenci?n m?s directa en M?xico, como acontece con las matanzas de migrantes y ahora los episodios sangrientos en la frontera sur y en Guatemala, que en lo sucesivo van a reproducirse de la manera m?s burda, o con declaraciones que avalan las tesis del Pent?gono. El embajador mexicano en Estados Unidos, Arturo Sarukh?n, haciendo ya suyo el discurso intervencionista de Washington, compar? hace dos d?as a los c?rteles de M?xico con organizaciones terroristas.

4. La violencia la van ahora a imponer las agencias estadunidenses en el sureste mexicano y los pa?ses centroamericanos ?como se ve tras lo acontecido en Guatemala?, cuyos principales gobernantes act?an ya como c?mplices de la llamada Iniciativa M?rida y estos ?ltimos acontecimientos deben ser un motivo de alerta para todos.

5. Los continuos llamamientos de Felipe Calder?n al PRI para que sus legisladores aprueben en las c?maras esas contrarreformas legales que liquidan la viabilidad hist?rica de M?xico van, por lo mismo, cargadas insidiosamente de la acusaci?n de que durante los a?os del pri?smo se desarrollaron los c?rteles y el modelo que los panistas llaman populista, tratando de que Washington vete al futuro candidato presidencial del PRI de no aprobar este a?o el Institucional esos engendros seudolegales, lo que tiene a los pri?stas contra las cuerdas.

6. El modelo pol?tico que ha ido emergiendo en este sexenio para hacer de M?xico un protectorado funcional a los intereses hegem?nicos de Washington, dise?ado de manera muy tosca por asesores extranjeros, es el de un Estado centralista con el argumento de que el federalismo propicia un desorden en materia de seguridad p?blica, como se reitera desde Los Pinos todos los d?as al acusar a los gobernadores del PRI (y del PRD) de falta de colaboraci?n en la guerra de Calder?n. As? se hizo intervenir desde 2007 a las fuerzas armadas en estados y municipios, sin sustento legal alguno y en flagrante violaci?n a la Constituci?n; as? se legisl? en 2010, contradiciendo muchas otras leyes, que el narcomenudeo ?que es por esencia un delito federal? deber?a ser en lo sucesivo local, y de la misma manera se pretende ahora que la Procuradur?a General de la Rep?blica puede evaluar y descalificar a los gobiernos locales (en manos del PRI y del PRD, naturalmente) por no cumplir a juicio del se?or Calder?n y sus colaboradores con sus responsabilidades en materia de seguridad.

7. La evaluaci?n que pretende hacer Felipe Calder?n de los gobiernos estatales (y en especial, desde luego, de los del PRI y del PRD) en lo relativo a sus acciones en materia de seguridad y por su colaboraci?n en su ?guerra contra el narco?, que empez? a delinear en una conferencia de prensa Juan Miguel Alc?ntara Soria el martes 17, es contraria a los fundamentos federales de la Constituci?n mexicana y configura una nueva injerencia inadmisible del gobierno central en la vida interna de los estados de la Federaci?n que transgreder?a gravemente el orden constitucional, por lo que sorprende que no se haya producido una reacci?n vigorosa a tama?o desprop?sito.

8. El r?gimen federal se sustenta en la coexistencia de dos ?rdenes jur?dicos distintos en el pa?s: a) el federal y b) el particular de cada uno de los estados de la Federaci?n, cada uno con su propia jurisdicci?n, y en el caso de M?xico los delitos contra la salud son responsabilidad del gobierno federal, exclusivamente a trav?s de la PGR y no tiene por qu? ?sta tratar de responsabilizar a las autoridades locales de su ineptitud y venalidad. ?Qu? pasar?a en Estados Unidos, por ejemplo, si el gobierno de Obama intentara evaluar, fiscalizar o rega?ar a las autoridades policiacas del estado de Nueva York?

9. En medio del desastre al que Calder?n y los panistas han llevado al pa?s, no deja de sorprender, sin embargo, el tono delirante con el que el gobernante espurio mexicano pretende estar cambiando a M?xico, manifestado en la reuni?n del viernes 13, en la que en el subtexto de su discurso pretende haber ya logrado destruir por completo el orden constitucional vigente y cree haber impuesto en el pa?s un supuesto orden neoliberal, que nadie ha definido, y que ?l hace suyo como disciplinado empleado de las multinacionales.

10. La demencia de la derecha mexicana en su obsesi?n, primero por alcanzar y ahora por mantenerse en el poder, la ha conducido a destruir las instituciones de la Rep?blica, a entregar el control de espacios estrat?gicos del pa?s a agencias extranjeras, a llevar a los mexicanos al peor desastre social y econ?mico de su historia, a hundir a todo M?xico en un ba?o de sangre sin sentido que ha desquiciado la vida de un pueblo vejado y empobrecido como nunca, que por eso ahora le grita en todos los tonos a Felipe Calder?n y a su equipo de ineptos y entreguistas que: ?Ya basta!

Por una izquierda madura y de vanguardia

Gabriela Rodr?guez

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Hoy resulta dif?cil pensar que la v?a electoral pueda ser un camino para mejorar este cuerpo tan debilitado y tan herido, este M?xico que desayuna y merienda entre miserias y narcofosas.

Debo confesar, sin embargo, que me levant? el ?nimo la foto de Cuauht?moc C?rdenas con Andr?s Manuel L?pez Obrador y Marcelo Ebrard, juntos apoyando la candidatura de Alejandro Encinas para gobernar el estado de M?xico. Se trata de cuatro personas hacia quienes siento una gran admiraci?n, no por su simpat?a personal ni por sus discursos, sino por lo que han hecho, por lo que han logrado en la ciudad de M?xico. Durante 14 a?os crearon y sostuvieron una pol?tica social consistente y de vanguardia, y han convertido este territorio en uno de los mejores sitios para vivir.

Estoy enamorada de mi ciudad pero no de los buenos pol?ticos. Mi admiraci?n por esos personajes no me ciega para identificar sus errores y defectos; son seres humanos y producto de sus circunstancias, pero no son santos, por fortuna. ?Dios nos libre de que un santo nos gobierne! Todos vienen de la vieja izquierda del PRI, de una izquierda de centro, con excepci?n de Encinas ?cuya trayectoria es m?s consistente, ??l nunca se manch? con esas siglas!?. Cada uno fue rompiendo, en diferentes momentos, con ese partido que en 70 a?os lleg? a perfeccionar los m?todos m?s sofisticados de corrupci?n, manipulaci?n y abuso del poder. Creo que muy pocos pol?ticos de otros partidos tienen la estatura para gobernar con la honestidad y compromiso con que ellos y sus equipos lo han hecho.

Aqu? voy a referirme a asuntos que incumben a mi especialidad: los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y de la juventud. Cuauht?moc fue pionero: comenz? la lucha contra las desigualdades, desde el poder que le dimos los chilangos en 1997, cuando nos dejaron por primera vez elegir en las urnas a nuestro jefe de Gobierno en el DF; s?lo tuvo tres a?os para crear una nueva pol?tica social m?s que asistencial, para fortalecer el Estado laico y empezar a marcar distancia con la visi?n de las derechas ?las del PRI y las de los obispos?, quienes marcaban la pauta en el DF. Su programa fortaleci? los derechos civiles y culturales de los ciudadanos, concret? en proyectos comunitarios reales las relaciones entre gobierno y sociedad civil, cre? el primer Instituto de las Mujeres del pa?s (desde entonces, los derechos de las mujeres han venido evolucionando de manera ejemplar). L?pez Obrador tuvo casi seis a?os para desplegar un proyecto muy propositivo con base en los logros alcanzados por el ingeniero C?rdenas al frente de la ciudad. AMLO mantuvo al Instituto de las Mujeres sin mayores energ?as que las que le imprimieron las funcionarias a cargo, sus intereses estuvieron mucho m?s volcados en las becas para adultas y adultos mayores y madres solteras, en la fundaci?n de escuelas preparatorias y planteles de nivel universitario, en la creaci?n de empleos mediante la inversi?n en m?ltiples obras de la ciudad (el segundo piso, el Metrob?s, etc?tera). Escuela y empleo para la juventud, ejes que todos sabemos son estructurales para el desarrollo, y para evitar la violencia y el crimen, incluyendo el organizado; tal como se se?ala en el actual movimiento encabezado por Javier Sicilia. La comunidad gay, o LGBTI, no le perdona haber vetado la iniciativa para la Ley de Sociedades de Convivencia, su pol?tica excluy? a las y los j?venes de la diversidad sexual, una comunidad que es v?ctima hasta de asesinatos por orientaci?n sexual. A Encinas le toc? bailar con la m?s fea, creo que s?lo ?l pudo mantener la paz en esa lucha de clases que represent? el campamento de resistencia civil del Paseo de la Reforma, un movimiento que sostuvimos los chilangos sin un vidrio roto. Marcelo Ebrard hereda un Estado muy fortalecido por todas las pol?ticas sociales ya institucionalizadas en el sexenio anterior, ancianos, estudiantes, j?venes trabajadores, mujeres con servicios en todas las delegaciones. A Marcelo no le tembl? la mano para abordar temas muy controversiales: el derecho al aborto y al matrimonio entre parejas del mismo sexo, una pol?tica de vanguardia, acorde a los retos del siglo XXI.

S?, hay diferentes estilos en estos l?deres, pero en lo sustancial no hay diferencias estructurales. Ellos mostrar?an madurez y compromiso ?tico, al firmar un proyecto com?n que articule sus aciertos y apoyar a un solo candidato que lo suscriba y sea democr?ticamente elegido; est?n obligados a superar sus ambiciones y protagonismos personales, un defecto com?n a todos. Ese nuevo proyecto tendr?a que ser producto de la consulta constructiva, con las organizaciones civiles, con la ciudadan?a, con los movimientos sociales.

Porque la clase pol?tica y los partidos se han encargado de desilusionarnos, C?rdenas, L?pez Obrador, Encinas y Ebrard tienen hoy la oportunidad de cambiar y ayudarnos a levantar a M?xico, aunque todav?a no se vea con claridad si habr? luz al final de este t?nel.

Los acuerdos de San Andr?s y el norte de M?xico

Jaime Mart?nez Veloz

En algunos segmentos de la sociedad mexicana ha existido la idea de que el contenido de los acuerdos de San Andr?s s?lo tiene que ver con los asuntos relativos a Chiapas, e inclusive existen quienes piensan que su ?mbito de aplicaci?n se reduce a unos cuantos municipios del estado sure?o. Nada m?s alejado de la realidad.

Lo pactado en San Andr?s es el resultado de un proceso de negociaci?n, donde participaron el gobierno federal y el EZLN, al amparo de una Ley para el Di?logo aprobada por unanimidad por los legisladores de todos los partidos pol?ticos mexicanos y apoyada por todas las instituciones del pa?s. Al mismo tiempo y en forma paralela, tanto el proceso de negociaci?n entre el gobierno federal y el EZLN incorpor? en su reflexi?n y discusi?n las diferentes problem?ticas que afectan a los distintos pueblos ind?genas de M?xico, como el propio gobierno federal realiz? una consulta nacional para determinar cu?les eran los temas m?s sentidos de las comunidades ind?genas del pa?s.

Por tanto, los acuerdos de San Andr?s constituyen el documento que alcanz? el mayor n?mero de consensos en el momento de su aprobaci?n. Posteriormente a su firma y aprobaci?n, el gobierno de Zedillo adujo argumentos llenos de mentira y una ostentosa campa?a de difamaci?n en contra de los mismos. Acusaba a los ind?genas de querer apoderarse de los recursos naturales del pa?s, cuando hoy m?s que nunca los diferentes gobiernos de entonces a la fecha han entregado dichos recursos a las compa??as privadas mexicanas y extranjeras. Hoy m?s que nunca las comunidades ind?genas de todo el pa?s sufren en carne propia el incumplimiento de lo pactado en San Andr?s Larr?inzar. Los pueblos ind?genas ubicados en el norte del pa?s no son la excepci?n.

Con la reforma a la Ley Agraria (1992) no s?lo se cerr? el camino a la propiedad social del ejido sino se abri? la puerta al gran capital y a la privatizaci?n del ejido. Entre los mecanismos que se crearon para la consolidaci?n de esta nueva pol?tica estuvo la restructuraci?n de las instituciones agrarias; permanece la Secretar?a de la Reforma Agraria como garante de los or?genes revolucionarios que reivindicaban a los indios y campesinos del pa?s; se cre? el Registro Agrario Nacional (RAN), la Procuradur?a Agraria (PA) y los Tribunales Unitarios Agrarios. Se crea el Programa de Certificaci?n Agraria (Procede) instrumento pensado para que los campesinos ejidatarios pudieran asociarse con inversionistas y generar sus propias din?micas de desarrollo. Con ello se termina la repartici?n de tierras y se perfilan estrategias para resolver de una vez por todas los conflictos agrarios.

En este devenir, en el actual sexenio s?lo se han resuelto 720 asuntos y se tiene un rezago cientos de asuntos por resolver y declaran de forma triunfalista que desde el inicio del sexenio se ha resuelto un asunto cada 48 horas.

La eficiencia con que dicen est?n actuando las autoridades agrarias contrasta con las demandas que sobre conflictos agrarios reconocen los pueblos yumanos de Baja California, los cucap?, los kumiai, los paiapai y los kiliwas, cuyos territorios comprenden alrededor de 316 mil hect?ras distribuidas en nueve comunidades en los municipios de Mexicali, Tecate y Ensenada, donde por m?s de 50 a?os han venido arrastrando problemas de desalojos, resoluciones presidenciales mal ejecutadas e invasiones por particulares, que en algunos casos representan intereses en la apropiaci?n de los recursos naturales, agua y minerales propiedad de estos pueblos. En septiembre de 2010, el actual director de la Comisi?n Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Ind?genas atendi? de manera directa la petici?n de integrantes de estas comunidades en donde se le plante? la urgencia de ser atendidos por esta instituci?n en la b?squeda de soluciones a los diversos conflictos. Se estima que existen m?s de 70 mil hect?reas en conflicto en el estado de Baja California, donde abundan en los territorios ind?genas concesiones mineras y proyectos de producci?n energ?tica, en que los menos enterados de ello son los propios ind?genas bajacalifornianos.

La semana pasada la Comisi?n de Concordia y Pacificaci?n acord? realizar diferentes foros informativos en donde participen representantes ind?genas para retomar los acuerdos de San Andr?s y que como resultado de este proceso se presenten las conclusiones ante el pleno de la C?mara de Diputados para tomar las medidas legislativas correspondientes. Sin lugar a dudas los pueblos ind?genas sacar?n a relucir de manera prioritaria el tema de los recursos naturales y su aprovechamiento preferente, el respeto y reconocimiento a sus tierras y territorios, el que se respeten sus usos y costumbres y sus formas de representatividad y, por supuesto, el reconocimiento pleno a su autonom?a y determinaci?n.

La reforma al art?culo segundo de nuestra Carta Magna elude el tema de tierras y territorios y deja en manos de la burocracia agraria y sus procedimientos la soluci?n de los conflictos agrarios, el reconocimiento de sus territorios y el aprovechamiento de sus recursos naturales. De tal suerte que ser? necesario contar con la voluntad pol?tica del Poder Legislativo federal para que de una vez por todas se incorpore en la constituci?n el concepto de territorios como parte del h?bitat y cosmogon?a de los pueblos ind?genas y se adecue la ley agraria a las demandas de los pueblos ind?genas. S?lo as? se podr? ir sentando las bases para una nueva relaci?n entre los pueblos ind?genas, el Estado y la sociedad.

De ah? la importancia de que la discusi?n del tema de derechos y cultura ind?genas se produzca en todos los ?mbitos del territorio nacional.

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Publicado por solaripa69 @ 9:59
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