Jueves, 09 de junio de 2011

La Caravana, memorial de agravios

Adolfo Gilly

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La Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad est? haciendo soplar con fuerza creciente un viento nuevo sobre la dolorida realidad de este pa?s y la mezquindad de la pol?tica institucionalizada tal como hoy la vivimos y padecemos.

Los testimonios que va suscitando y recogiendo en su camino a Ciudad Ju?rez son conmovedores: es la angustia y el dolor de un pueblo la que habla por ellos. La Caravana va dando espacio y resonancia a las peque?as voces bajas de esta historia atroz. Desde el dolor de cada una, todas repiten: nadie nos escucha, antiguo clamor del pueblo de M?xico, y todas quieren y necesitan decir su dolor, gritar, imprecar, sollozar. La Caravana, que es un mont?n de nadies en camino, cuando llega no lanza discursos ni promesas ni compromisos: escucha, escucha, escucha y nada pide. Esto es nuevo, muy nuevo, aunque sea antiguo como el mundo.

El 10 de junio ?ese d?a en que hace 40 a?os el Supremo Gobierno nos lanz? sus Halcones a golpear y matar estudiantes en la ciudad de M?xico? la Caravana tendr? su asamblea y muchas propuestas e iniciativas ser?n discutidas.

Quiero desde aqu? enviar un abrazo fraterno a Javier Sicilia y a su Caravana, y sumar una propuesta para que esas voces cotidianas no se desvanezcan, para que sigan presentes en los d?as y a?os por venir. Propongo que, si como creo est?n grabadas, se integre con ellas, ordenadas y cuidadas con esmero, un Memorial de Agravios y Dolor, una suma escrita de esas angustias; y que adem?s, en el espacio permanente que la Caravana abra para lo que sigue, todos cuantos quieran dar su testimonio y decir su agravio y confiar su dolor, y tal vez tambi?n registrar sus propuestas para M?xico, puedan hacerlo por escrito o con su voz.

Un Memorial de Agravios y Dolor de estos d?as y estos a?os que se vaya haciendo p?blico, donde converjan todas las voces que ya existen y dicen, para que en la memoria mexicana no se desvanezcan, para que nadie diga que no supo y para que de estos tiempos aciagos que la indiferencia, la codicia y la ineptitud de los privilegiados y los poderosos nos imponen, no haya olvido ni perd?n, sino justicia.

La caravana del consuelo
Jos? Gil Olmos

TORRE?N, Coah., 8 de junio (apro).- Despu?s de cinco a?os de silencio, despu?s de 40 mil muertos y 10 mil desaparecidos, despu?s de un periodo de silencio ominoso en las plazas publicas por donde cruz? la Caravana por la Paz, comenzaron a salir cientos de familias de v?ctimas? para demandar justicia y denunciar la colusi?n de autoridades y el crimen organizado quienes se han adue?ado de varias zonas del norte del pa?s.

Desde que la Caravana parti? de Cuernavaca, Morelos, con una parada en la ciudad de M?xico, no ha habido una sola plaza, un solo sitio donde no brote una historia dolorosa de muertes violentas, ejecuciones, desapariciones, secuestros o extorsiones por parte del crimen organizado y de polic?as corruptos.

???????? Lo mismo pas? en Morelia que en San Luis Potos?, Zacatecas, Saltillo, Durango y Monterrey. En todas esas ciudades, la mayor?a de las personas que suben al templete a dar su testimonio sobre un hecho de violencia son mujeres: esposas, madres, hermanas, amigas que, valientemente, dan la cara y prometen no abandonar a sus muertos o desaparecidos.

???????? Las mujeres de todas las edades son las que van y vienen, las que deambulan en oficinas y anfiteatros, las que marchan en las calles y llevan a sus hijos, hijas, esposas a cuestas exigiendo justicia.

M?s que una catarsis, lo que ellas y las familias de las victimas han encontrado en la Caravana es el consuelo de no sentirse solas, de no sentirse ninguneadas por las autoridades ni por la gente misma que en las calles les gritan que no quieren saber nada de sus esposos, hermanos o hijos e hijas asesinados o desaparecidos desde que Felipe Caldero declar? la guerra al narcotr?fico.

En Durango y Monterrey, cientos de personas esperaron horas la llegada del contingente para tomar el micr?fono y gritar "ya basta" de sangre, de olvido y abandono, de desidia oficial, de enga?os y mentiras de los gobiernos.

Otros m?s, aguardaron para marchar por la noche en sus calles arrebatadas por la violencia y gritar el dolor contenido por a?os de impunidad.

No pocas personas han gritado, suplicado, a cielo abierto, que quieren a sus familiares vivos y, encarando a los pol?ticos y gobernantes, cuestionan: "Calder?n, ?qu? sentir?as si te matan o desaparecen un hijo?"

Por su paso, la caravana ha visibilizado a las victimas que nadie quiere ver, menos los gobiernos y partidos pol?ticos metidos en su lucha de poder y de privilegios.

???????? No ha habido un solo lugar donde no cuestionen la apat?a y la lejan?a de gobernantes y pol?ticos. "Nomas cobran", se quejan y por ello exigen su renuncia.

La esperanza de encontrar a sus familiares no los abandona a pesar de que en algunos casos tienen a?os de no verlos. Les dicen que en la mesa de sus casas tienen su silla, su plato y su vaso listos para cuando regresen. Les dicen que sus hijos los esperan todas las noches y que nunca, jam?s los van a abandonar.

Olga Reyes, una de las m?s agraviadas por la violencia ?seis de sus familiares han sido asesinados--, es una de las mujeres que ha gritado su dolor en cada plaza en que se detiene la Caravana. Critica a las autoridades, invita a la ciudadan?a a no quedarse en sus casas a esperar a que les toque la muerte. Los convoca a salir de sus casas, a vencer el miedo, hablar y luchar, alzar la voz "contra este gobierno que nos esta matando a nuestros hijos, que, dice, son el futuro".

???????? Javier Sicilia ha recibido el apoyo de la sociedad en cada plaza. Lo ven con respeto y cari?o. "Es un hombre sensible, que no se esconde cuando llora, que habla con el coraz?n", ha dicho Juli?n Le Baron cada vez que sube al templete a hablar en las plazas publicas.

La Caravana est? reafirmando una verdad que el gobierno no quiere reconocer, el pa?s est? lleno de muertos producto del error de haber declarado la guerra contra el crimen organizado sin una estrategia mas que la violencia.

???????? "Te queremos de regreso a casa" dijeron las mujeres en busca de sus desaparecidos. "Queremos justicia" gritaron en Coahuila, Monterrey, Michoac?n, Morelos, Chihuahua, San Luis Potos? y en las carreteras por donde pasaba la Caravana que el poeta ha llamado del ?consuelo? y que, para muchas familias, se convirti? en una esperanza ante el silencio y la incapacidad de los gobiernos.

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Publicado por solaripa69 @ 18:32
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