S?bado, 11 de junio de 2011

Pacto nacional y democracia participativa

Neil Harvey *

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Con el allanamiento de las oficinas del Centro de Derechos Humanos Paso del Norte este 5 de junio en Ciudad Ju?rez surge otra vez una gran duda sobre la disposici?n del gobierno federal a tolerar la cr?tica ciudadana con respecto a su fallida estrategia de guerra y sus dolorosas consecuencias en t?rminos de vidas humanas.

?C?mo es posible que polic?as federales, sin orden de cateo, rompan candados, entren por la fuerza y causen da?os a un centro cuya misi?n es la defensa de los derechos humanos, incluyendo el derecho a no ser sujetos de cateo ilegal? La versi?n oficial de que la polic?a persegu?a a j?venes que se dedican al narcomenudeo no convence a gran parte de la poblaci?n como justificaci?n al allanamiento del centro. M?s bien parece un nuevo intento de callar a los que investigan los abusos del poder y que exigen justicia, adem?s de constituirse en un acto de intimidaci?n en contra de los participantes de la caravana del consuelo y el pacto nacional por la paz. En todo caso es algo que se debe investigar a fondo, como lo han exigido los trabajadores del mismo centro y la organizaci?n Human Rights Watch.

Esta nueva agresi?n tiene sus ra?ces en el autoritarismo del viejo sistema pol?tico y tambi?n en la forma en que la transici?n a un sistema de alternancia partidista, debido a que no se ha cambiado en lo fundamental la relaci?n entre la mayor?a de los ciudadanos y las instituciones del Estado.

Entre los seis puntos del pacto nacional por la paz, est? el compromiso de construir una democracia participativa, es decir, una democracia en donde la voluntad ciudadana se exprese en formas diversas que no dependan de los partidos pol?ticos en temas tan sustanciales como son la seguridad y el bienestar social. Esta propuesta exige a la C?mara de Diputados aprobar en los pr?ximos dos meses la minuta de una reforma constitucional avalada por el Senado que establece la consulta popular y las candidaturas independientes, adem?s de asegurar que la ley reglamentaria est? basada en una amplia participaci?n ciudadana, y que incluya reformas como la revocaci?n del mandato y la reducci?n del financiamiento a los partidos pol?ticos.

Cabe recordar que demandas similares de democracia participativa fueron expresadas por los zapatistas despu?s del alzamiento en Chiapas en 1994. Con el fin de crear una plataforma incluyente, el EZLN invit? a cientos de representantes de organizaciones pol?ticas, junto con intelectuales y luchadores sociales, a contribuir con sus propuestas sobre diversos conflictos, organizados tem?ticamente en las mesas de di?logo de San Andr?s. Sabemos que la primera mesa produjo los acuerdos sobre derechos y cultura ind?genas, pero que el gobierno no cumpli? su palabra y que en 2001 el Congreso termin? aprobando una versi?n muy inferior de los acuerdos.

En cuanto a la segunda mesa de di?logo, sobre la democracia y la justicia, se present? una disyuntiva entre, por un lado, una reforma profunda de la relaci?n entre el Estado y la sociedad, la cual fue una demanda central de los zapatistas y, por el otro, un proceso de negociaci?n entre los dirigentes de los partidos pol?ticos, el cual fue privilegiado por el gobierno y que llev? a reformas del sistema electoral, pero sin incluir las propuestas de democracia participativa. En esos meses, de marzo a agosto de 1996, los alcances de la reforma pol?tica estaban en juego, y desde ese entonces hemos visto como solamente el aspecto electoral fue modificado, dejando de lado reformas necesarias para profundizar la protecci?n y promoci?n de los derechos humanos, incluyendo los derechos colectivos de los pueblos ind?genas.

Esta disyuntiva se explica por la negativa del gobierno de aceptar una reforma del Estado que recogiera las demandas y propuestas de los zapatistas y del foro especial para la reforma del Estado, celebrado en San Crist?bal a principios de julio de 1996. La actitud del gobierno ya se hab?a demostrado en mayo de aquel a?o con sus falsas acusaciones de terrorismo en contra del zapatismo, y con los simult?neos ataques de grupos paramilitares, como los Chinchulines, y las maniobras militares del Ej?rcito mismo. Al mismo tiempo, la delegaci?n gubernamental en la segunda mesa no particip? con propuestas concretas ni di?logo, dejando la impresi?n de que realmente no le interesaba reconocer la necesidad de reformas m?s all? de las que se podr?an negociar con las c?pulas partidistas. As? que se quedaron de lado propuestas como el plebiscito, la iniciativa popular, el refer?ndum y la revocaci?n del mandato. Al mismo tiempo, el gobierno logr? pactar las nuevas reglas del sistema electoral, las cuales en un corto plazo llevaron a la derrota del PRI en el Congreso, en la ciudad de M?xico y en la Presidencia, pero, a 15 a?os de distancia, estas reglas se traducen en serias limitaciones que dif?cilmente pueden responder a los reclamos de seguridad, justicia y paz.

Al finalizar la segunda mesa, en agosto de 1996, las comunidades zapatistas realizaron una consulta sobre los resultados del di?logo y las propuestas de ambas delegaciones y, viendo el nulo inter?s del gobierno en avanzar en el proceso de paz, pidieron a sus delegados suspender el di?logo. Con ello, la transici?n democr?tica se qued? corta, sesgada hacia lo electoral, a expensas de una democracia participativa.

En ese momento, el subcomandante Marcos escribi?: Consideramos que la actitud de la delegaci?n gubernamental tendr? consecuencias inmediatas. Al ignorar los grav?simos conflictos que sacuden al pa?s y dejar pasar una oportunidad privilegiada, la delegaci?n gubernamental los est? haciendo m?s graves y costosos (La delegaci?n gubernamental, responsable de la ausencia de acuerdos, en EZLN. Documentos y Comunicados, Vol. 3. Ediciones Era, 1997, p.359).

Hoy, cuando las costosas contiendas electorales no logran erradicar la corrupci?n, la inseguridad y el autoritarismo, la ciudadan?a retoma la demanda de una democracia participativa como parte de un nuevo pacto nacional por la paz con justicia y dignidad. Esperemos que la memoria sirva de gu?a para que esta lucha avance en esta meta pendiente desde hace por lo menos 15 a?os.

Los mitos sobre Jorge Hank Rhon
Jesusa Cervantes

M?XICO, D.F., 10 de junio (apro).- El exalcalde Jorge Hank Rhon es una persona en torno de la cual giran una serie de mitos. Y es que no s?lo se le ha vinculado con el crimen organizado, tambi?n se ha dicho que es el autor intelectual del asesinato de periodistas, que es muy amigo de Benjam?n Arellano y que lava el dinero del menguado c?rtel de los hermanos Arellano F?lix.

Pero est? su otra faceta: la de empresario con estrella y guardi?n irredento de su virilidad.

Dicen de ?l que est? tan cerca de Dios como del diablo, pues as? como se le ha vinculado con los c?rteles de la droga, como empresario tambi?n tuvo el privilegio de transportar en su ya extinta l?nea a?rea (TAESA) al ahora beato Juan Pablo II, cuando visit? M?xico por tercera ocasi?n , el 17 de julio de 1992.

Desde que lleg? a vivir a Baja California, a fines de los ochenta, Jorge Hank Rhon se convirti? en un hombre de dudas, y hoy se ha sumado una m?s en torno de su persona: ?Qui?n y por qu? decidi? incriminarlo por acopio de armas y ponerlo tras las rejas?

???????? Para nadie que vive en Baja California, lo conoce o ha estado cerca de ?l, es desconocido que el hijo del profesor Carlos Hank Gonz?lez siempre ha tenido hombres armados a su lado, que su aparatoso grupo de seguridad siempre trae armas largas y que en m?s de una ocasi?n sus escoltas han provocado alg?n altercado con la sociedad o la polic?a.

???????? Por ejemplo en el a?o 2000, cuando Roberto Madrazo abandonaba la peque?a ciudad de Rosarito, en Baja California ?durante su campa?a por la presidencia de la Rep?blica?, el equipo de seguridad de Jorge Hank tuvo un altercado con un automovilista.

Ante la sorpresa de la prensa nacional que acompa?aba al priista, los escoltas del empresario sacaron sus R-15 y obligaron a la ciudadana que los hab?a increpado a bajar la guardia.

???????? As? pues, no es novedoso que Jorge Hank tenga armas en su poder, y hasta resulta normal que un empresario, por el tipo de giro que maneja oficialmente, tenga hombres armados a su alrededor.

???????? Lo que s? es extra?o es que hasta ahora se le aprehenda y juzgue por ello.

???????? Uno de los nuevos mitos que gira alrededor de la pensi?n del due?o de Grupo Caliente es que se trat? de un intercambio de informaci?n y un acuerdo al que llegaron un exgobernador y Felipe Calder?n.

???????? La versi?n se?ala que entre los ya famosos ?expedientes negros? que el gobierno federal panista armaba contra priistas conocidos, figuraba un exgobernador, sobre quien se ir?an en primer t?rmino.

???????? Este exgobernador, con un abultado expediente de enriquecimiento il?cito y quien habr?a adquirido por lo menos 120 propiedades ?que con el salario que percib?a jam?s podr?a comprarlas?, busc? a Felipe Calder?n.

???????? El intermediario entre el primer exmandatario estatal que el gobierno enviar?a a la horca y Felipe Calder?n habr?a sido Li?bano S?enz. El exgobernador, priista, por supuesto, y con un gran conocimiento del grupo Atlacomulco, relat? todas las andanzas de Jorge Hank y de c?mo ?l mismo se lleg? a rodear de gente cercana a su padre, el profesor Carlos Hank Gonz?lez. Tambi?n habr?a dicho que al exponerlo p?blicamente se golpear?a de manera medi?tica a Enrique Pe?a Nieto, favorito en las encuestas para ocupar la presidencia de la Rep?blica.

???????? No olviden ?les habr?a dicho el exmandatario estatal a los panistas? que los hombres del profesor han sido los hombres de su hijo, y que si le pegan a Hank le pegan a cualquier priista que provenga o haga pol?tica por el Estado de M?xico.

???????? Y para muestra un bot?n: el profesor Hank tuvo como sus abogados de confianza a Ricardo Garc?a Villalobos (quien con los a?os pas? a ocupar el mismo papel, pero con Roberto Madrazo) y Humberto Ben?tez Trevi?o, concu?o de Ernesto Santillana Santillana.

???????? Cuando Jorge Hank gan?, para sorpresa de muchos, la alcald?a de Tijuana, Baja California, nombr? como secretario de Seguridad P?blica a Santillana, un hombre que lleg? a la entidad? para crear los llamados ?comandos negros polic?acos?, que se encargaban de acabar con ?los malosos?.

Pero los modos de Santillana no gustaron a los bajacalifornianos, de tal manera que Jorge Hank tuvo que removerlo del cargo.

???????? Ernesto Santillana encontr? cobijo muy r?pido. Primero fue enviado a la Confederaci?n Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), algo que tampoco agrad? a quien en ese momento estaba al frente, Manlio Fabio Beltrones, as? es que antes de que diera de qu? hablar, tambi?n fue relevado del cargo.

???????? Pero el hombre de todas las confianzas del profesor Carlos Hank se encontr? con Humberto Ben?tez Trevi?o y fue nombrado subprocurador del Estado de M?xico.

???????? Hoy, Ben?tez Trevi?o es parte de la bancada m?s numerosa del PRI en San L?zaro, la del Estado de M?xico. Y, como el resto de sus compa?eros mexiquenses, tiene un peso extraordinario a la hora de tomar decisiones que impliquen blindar a Enrique Pe?a Nieto.

???????? El ex mandatario estatal que habr?a entregado todo un informe sobre las andanzas de Jorge Hank era el primero que el gobierno panista ten?a en la mira como parte de los expedientes negros. Pero traicion? a Hank para salvar el pellejo.

Al pasar los meses nos daremos cuenta si el gobierno calderonista ?viendo que el efecto Hank no fue tan nocivo como lo esperaba en las elecciones del Estado de M?xico? no se ver? tentado a traicionar su palabra empe?ada y sacar, ahora s?, el expediente sobre el primer ex gobernador priista que ten?a en la mira.

Y por la forma en que oper? el gobierno federal en el caso de Jorge Hank Rhon, que con la utilizaci?n del Ej?rcito y sin orden de un juez allan? la casa del exalcalde, seguramente el exgobernador ?informante? no est? muy tranquilo, como tampoco lo est?n el resto de los exmandatarios del norte y sureste de M?xico.

Una democracia pobre es una pobre democracia

Gustavo Gordillo

Una democracia en la cual al menos la mitad de su poblaci?n se encuentra en condiciones de pobreza es una pobre democracia. Una democracia en la cual impera la impunidad y el agravio a sus ciudadanos es una democracia fr?gil. Una democracia donde la clase pol?tica prefiere embarcarse en pleitos de poder y acomodos palaciegos mientras que una aut?ntica guerra impulsada por el poder Ejecutivo elimina no s?lo a criminales sino sobre todo afecta con p?rdidas irreparables a ciudadanos y ciudadanas, es una democracia insensible.

Un sentimiento recorre el pa?s desde las megal?polis hasta los pueblos m?s peque?os en el medio rural mexicano. Comienza como una sensaci?n de desamparo ?qui?n nos defender?, contin?a con una constataci?n dolorosa ?no se puede confiar en el gobierno (el que sea: federal, estatal o municipal)?, se convierte en desesperanza ?un pa?s sembrado de cad?veres e impunidad?, deviene en rabia ?estamos hasta la madre? hasta que empieza a despuntar en redes de apoyo y solidaridad.

Primero est? reconocernos en el dolor ajeno. ?ste puede ser por el hecho brutal de perder a un familiar en un tiroteo o no saber nada de ?l o ella porque est? desaparecido. Pero tambi?n es dolor ser joven con estudios preparatorianos o universitarios y no poder vislumbrar m?s futuro que la inopia y la desesperanza. Tambi?n es dolor no encontrar empleo que es otra forma de no ser reconocido socialmente. Tambi?n es dolor aspirar a ser de las famosas clases media y estar hasta el tope de deudas, con tarjetas vencidas y caza diaria de los cobradores de impagables. Es dolor constatar la alta tasa de suicidios entre los m?s j?venes o el peso que sigue teniendo la violencia intra-familiar. O la discriminaci?n que sufren a diario homosexuales, lesbianas o ind?genas. Al final la pregunta clave: ?cu?ndo me tocar? a m??

Despu?s est? solidarizarnos con el dolor ajeno. Las redes sociales han jugado y seguir?n jugando un papel clave. Entre la madre que perdi? a su hija y no sabe si vive o est? muerta o si la llevaron a un prost?bulo y nosotros est? el puente de firmar una protesta o exigir una investigaci?n. Entre los estudiantes que creen no tener futuro y nosotros est? el espacio de la manifestaci?n o el mitin para exigir m?s escuelas y m?s becas estudiantiles.

Despu?s est? organizarnos para enfrentar el agravio y la impunidad. Monsiv?is dec?a que la primera barrera que hab?a que vencer era la idea de que de nada sirve que me organice. Las redes de activistas sociales, los peque?os grupos que proliferan en las entra?as de nuestro pa?s herido; son todos testimonios que s? importa organizarnos, que s? hacen una diferencia. Las voces aisladas se hacen susurros, ?stos se convierten en gritos y pronto ser?n sinfon?a.

Esto es en el fondo lo que nos ha ense?ado la Caravana de la Paz, la Caravana del Consuelo. Porque no queremos m?s entristecernos con expresiones como la de Yuriani Armend?riz del pueblo de Creel en la sierra de Chihuahua:

?Yo no traigo un escrito porque ese escrito en mi pueblo se hizo con sangre. Ese 16 de agosto de 2008, que marc? ya a mi pueblo?Trece personas asesinadas: mi hermano, mi primo, un ni?o de un a?o que muere en brazos de su padre. ?hemos vivido un viacrucis, porque le exigimos al gobierno eso que nos debe, eso que se llama justicia.?

En la actualidad refutar los fundamentos de elaboraciones te?ricas que justifican la injusticia realmente existente requiere cultivar el tronco com?n de la acci?n p?blica solidaria, base de una democracia real que se centra en la ciudadan?a.

No se trata de elaborar un esquema ideal que termine por alienarse del mundo sino de construir espacios que se reconozcan en ?ste precisamente porque no anulan sus contradicciones. Estos espacios retoman los principios de libertad e igualdad en otro contexto: la pluralidad de los actores sociales a partir de su autonom?a.

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Publicado por solaripa69 @ 11:46
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