Lunes, 18 de julio de 2011

Marcha-calenda a cuatro a?os de la represi?n

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OCTAVIO V?LEZ ASCENCIO

Oaxaca.- Profesores de la Secci?n 22 del SNTE y seguidores de la APPO participaron ayer en una marcha-calenda a cuatro a?os de la represi?n policial a una manifestaci?n sucedida el 16 de julio del 2007 en inmediaciones del "Cerro del Fort?n"

Insisten en exigir castigo a agresores

Profesores de la Secci?n 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educaci?n (SNTE) y seguidores de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) participaron ayer en una marcha-calenda a cuatro a?os de la represi?n policial a una manifestaci?n sucedida el 16 de julio del 2007 en inmediaciones del "Cerro del Fort?n".

La columna, acompa?ada de bandas de m?sica, sali? sobre la Carretera Internacional "Crist?bal Col?n", frente al Instituto Estatal de Educaci?n P?blica de Oaxaca (IEEPO), en jurisdicci?n del municipio de Santa Luc?a del Camino, despu?s pas? por las faldas del "Cerro del Fort?n", y termin? en el z?calo de la ciudad.

"?16 de julio, ni perd?n ni olvido!", "?16 de julio no es de fiesta, es de lucha y de protesta!", "?Justicia, justicia, Oaxaca necesita!" y "?Hombro con hombro, codo con codo, la APPO, la APPO, la APPO somos todos!", gritaron los marchistas.

La protesta, que se realiz? entre una constante llovizna, fue encabezada por el appista Emeterio Marino Cruz, detenido, golpeado y torturado por agentes de diferentes corporaciones estatales, y el profesor Eliel Gonz?lez Luna, otro de los apresados aquel d?a.

Tambi?n, se sumaron ind?genas triquis del llamado municipio aut?nomo de San Juan Copala y familiares del profesor de la Secci?n 22 del SNTE, Carlos Ren? Rom?n Salazar, desaparecido desde el 14 de marzo pasado.

En un mitin, en la Alameda de Le?n, Marino Cruz agradeci? a los asistentes su participaci?n a pesar de la lluvia y pidi? al gobierno estatal "hacer justicia" y castigar a los polic?as agresores y a quienes ordenaron el operativo.

Antes, su hija Keherly Marino demand? que sea encarcelado el ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz, la ex procuradora de Justicia, Rosa Lizbeth Ca?a Cadeza y el ex secretario de Protecci?n Ciudadana, Sergio Segreste R?os, por ser los responsables directos de la represi?n policial, el 16 de julio del 2007.

Mientras tanto, el profesor Eliel Gonz?lez Luna exigi? igualmente que el ex gobernador Ruiz Ortiz sea encarcelado por ser quien orden? la "brutal represi?n polic?aca".

"Hace cuatro a?os, est?bamos bajo los golpes y torturas de las macanas y toletes de los polic?as por mandato del asesino serial", apunt?.

Familiares del profesor Carlos Ren? Rom?n Salazar tambi?n hicieron uso del micr?fono para pedir a la administraci?n estatal apurar las investigaciones y sea encontrado con vida.

??Qu? sucedi??

El 16 de julio del 2007, agentes de las polic?as Municipal, Preventiva del Estado y Auxiliar, Bancaria, Industrial y Comercial, se enfrentaron por m?s de tres horas con seguidores del movimiento magisterial y popular, quienes se dirig?an al auditorio del "Cerro del Fort?n" para intentar ah? presentar la Guelaguetza Magisterial y Popular.

El choque dej? un saldo de al menos 60 detenidos y m?s de 40 heridos, entre ellos Emeterio Marino Cruz, quien a la postre qued? en coma por traumatismo craneoencef?lico debido a la golpiza sufrida.

?Siguen sin cumplirse medidas cautelares de la CIDH en Copala

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LUIS PARRA MEIXUEIRO

Las medidas cautelares que emiti? la Comisi?n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para resguardar el regreso de los desplazados de San Juan Copala no se han cumplido por el gobierno estatal, se?al? el Comit? por la Defensa y Justicia para el Municipio Aut?nomo de San Juan Copala, al celebrar el foro "Autonom?a Ind?gena, territorio, bosque, agua, minerales, Represi?n del estado: paramilitarismo y militarismo", justo a los pies del Palacio de Gobierno.

En su pronunciamiento, el comit? denunci? que "a un mes de haberse comprometido a cumplir con las garant?as para que ingrese las caravana de los desplazados, entre los que se incluyen, hombres mujeres, ni?os, ancianos, el gobierno de Gabino Cu? no ha cumplido con las medidas cautelares de la CIDH, ni con la recomendaciones de la CNDH (Comisi?n Nacional de Derechos Humanos)".

Recordaron que despu?s de seis meses de cerco paramilitar, en abril de 2010 los grupos paramilitares que relacionaron con la Uni?n de Bienestar Social de la Regi?n Triqui (Ubisort) que vincularon al PRI, y el Movimiento Unificador de Lucha Triqui (MULT) que relacionaron a su vez con el Partido Uni?n Popular (PUP), atacaron a la caravana humanitaria, asesinando a Beatriz Cari?o y el activista finland?s Jyri Jaakola.

Tambi?n se?alaron que en mayo de ese mismo 2010 fue asesinado Timoteo Alejandro, l?der e impulsor de la autonom?a ind?gena triqui, y su esposa, continuando el cerco hasta el mes de septiembre de ese a?o, "cuando cientos de paramilitares, bajo amenazas de intimidaci?n y muerte, desplazaron a los ind?genas que se resist?an a abandonar sus casas".

Indicaron que a nueve meses del desplazamiento, y luego del asesinato de 20 personas y la violaci?n de m?s de 15 mujeres, se instalaron plantones en el z?calo del Distrito Federal y en la Ciudad de Oaxaca, como medidas de presi?n.

Y consideraron que este hecho, adem?s de la presi?n pol?tica que ejerci? "La Caravana del Color de la Sangre", integrada por los desplazados, familiares y solidarios, que recorri? parte de Oaxaca, pasando por Puebla, Estado de M?xico y concluyendo en la capital del pa?s, oblig? al gobierno del estado a solicitar una reuni?n con los representantes del municipio aut?nomo, en la que pidi? 10 d?as para cumplir con las condiciones para el regreso de los desplazados e impartir justicia.

A partir de este hecho, organismos de derechos humanos, emitieron denuncias que motivaron que el 24 de mayo la CNDH emitiera las medidas cautelares, no obstante, denunciaron que hasta el momento no han sido cumplidas, por lo que consideraron como "una alianza pol?tica entre el MULT- PUP, y el gobernador", por lo que rechazaron que a esta organizaci?n se le asignen 110 millones de pesos, para seguir controlando la zona.

Finalmente, responsabilizaron de la vida y las garant?as de los desplazados al gobernador y al presidente de la Rep?blica Felipe Calder?n Hinojosa.

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EL FORO

En el foro que se celebr? en los arcos del Palacio de Gobierno, se desarrollaron temas como autonom?as ind?genas, defensa de la tierra y el territorio, paramilitarismo y militarismo, represi?n del Estado a los pueblos ind?genas y a los movimientos sociales, y propuestas y acuerdos para la organizaci?n de pueblos ind?genas, as? como ejes de lucha y unidad de las causas por la transformaci?n social.

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Al menos 180 mil afectados por las lluvias en Oaxaca

Se pidi? declaratoria de emergencia para 42 municipios, informa Gabinio Cu? en recorrido

De los corresponsales

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Peri?dico La Jornada
Lunes 18 de julio de 2011, p. 32

Seg?n datos de autoridades estatales y municipales, hasta ayer se computaban al menos 44 personas muertas y cinco desaparecidas a partir del 30 de junio por la tormenta Arlene y las ondas tropicales 5 a 9, que han provocado intensas precipitaciones.

En Oaxaca se han reportado dos decesos y hay entre 180 mil y 200 mil personas afectadas en 42 municipios de la regi?n del Istmo de Tehuantepec, seg?n inform? el gobernador Gabino Cu? Monteagudo en un recorrido por zonas da?adas e incomunicadas, donde ofreci? apoyos inmediatos a la gente que perdi? cosechas o pertenencias y anunci? que ya se reconstruyen los puentes y vialidades colapsados.

Se inunda refiner?a; derrame de hidrocarburos

El mandatario constat? el desastre en que se encuentran el fraccionamiento La Noria y la colonia La Brecha de Tehuantepec, as? como la agencia municipal de Bah?a La Ventosa, en Salina Cruz, donde residuos aceitosos impregnaron las playas por el desfogue de la refiner?a Ingeniero Antonio Doval? Jaime de Petr?leos M?xicanos, que tambi?n se inund?.

Ya se solicit? a la Secretar?a de Gobernaci?n emitir declaratoria de emergencia por los estragos que causaron las ondas tropicales 7 y 8 en los 42 municipios, pero no se esperar?n los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) para iniciar las tareas de apoyo y reconstrucci?n, dijo el funcionario, e inst? a planear obras para evitar m?s inundaciones y a no caer en el p?nico.

Acompa?aron a Cu? los alcaldes de Tehuantepec, Santiago Astata, San Pedro Huamelula y Salina Cruz, as? como los comandantes de la 46 Zona Militar, general Rigoberto Garc?a Corte, y de la 12 Zona Naval, vicealmirante Anastasio Francisco de Abeiga G?mez, cuyos destacamentos aplican el plan DN-III-E, vigilan las zonas afectadas, trasladan personas y colocan costaleras, adem?s de apoyar las tareas de reconstrucci?n.

En Veracruz, donde ya hubo cinco muertos a causa de las tormentas, el r?o Cazones tuvo su segundo desbordamiento en menos de una semana e inund? cientos de viviendas y, establecimientos en Poza Rica, especialmente en las colonias La Florida, Jos? Mar?a Morelos, La Esperanza y Las Gaviotas, de donde fueron desalojadas unas 800 familias.

Las inundaciones hasta de un metro saturaron el drenaje pluvial, interrumpieron la comunicaci?n carretera y obligaron a la Comisi?n Federal de Electricidad (CFE) a suspender el suministro de energ?a en la cabecera municipal durante la noche del s?bado; mientras, los remanentes de la onda tropical 9 a?n generan lluvias en la zona monta?osa y en los l?mites con Oaxaca.

En la sierra de Zongolica hubo desgajamientos de cerros, y en Tierra Blanca ?en el sur de la entidad? las lluvias desbordaron arroyos y canales de aguas negras, especialmente en las colonias Del Valle, Barrio de Torre?n, Fredepo, Santa Lucrecia, Terrapl?n, Cojinillo, 20 de Noviembre, Tierra Blanca El Viejo, Obrera, Miraflores y Circuito Rielero-Infonavit Ferrocarrileros, donde se calcula que hay 5 mil damnificados.

Hay 39 mil afectados por las lluvias en Oaxaca

La Redacci?n

M?XICO, D.F. (apro).- Casi 39 mil personas resultaron afectadas en 42 municipios de la regi?n del Istmo de Tehuantepec, debido a las lluvias de este fin de semana provocadas por la onda tropical n?mero 9.

La secretaria general de Gobierno, Irma Pi?eyro Arias, pidi? a la Secretar?a de Gobernaci?n la Declaratoria de Emergencia para atender a la poblaci?n de los municipios afectados.

El gobernador de Oaxaca, Gabino Cu? Monteagudo, realizar? este domingo un recorrido para expresar su respaldo a los afectados y determinar apoyos inmediatos para la poblaci?n que se encuentra, en algunos casos, ubicada en los albergues.

El mandatario mencion? que el puerto de Salina Cruz es el m?s afectado y que ya se instrument? el Plan DN-III que coordinan el Ej?rcito y la Armada de M?xico.

En Salina Cruz, Petr?leos Mexicanos (Pemex) detuvo parcialmente sus actividades para disminuir cualquier riesgo.

Tambi?n se inform? que en la presa Jalapa del Marqu?s comenzaron los trabajos de desfogue para evitar que se desborde. En otras zonas de la entidad, como es la Ca?ada, la Cuenca y la Sierra Norte, contin?a el monitoreo para verificar las condiciones.

En estos sitios se han reportado derrumbes menores que han afectado el tr?nsito de veh?culos, sin embargo, la situaci?n no ha generado afectaciones a la poblaci?n

El largo verano de la revuelta oaxaque?a.

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?Las libertades conquistadas por la especie humana
son la obra de los ilegales de todos los tiempos que
tomaron las leyes en sus manos y las hicieron pedazos?.

Ricardo Flores Mag?n, 1910.

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Cinco a?os pasaron desde que los maestros de Oaxaca provocaron una gigantesca movilizaci?n ciudadana que llev? a la organizaci?n de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO). En este art?culo presentamos una mirada, entre las tantas que existen, a la revuelta que cambi? la vida a mucha gente.

Carlos Beas Torres, de la UCIZONI y del Movimiento Agrario Ind?gena Zapatista.

Tiempos de rebeli?n

Oaxaca, M?xico. Hace ya cinco a?os, Oaxaca fue escenario de una de las revueltas ciudadanas m?s radicales de las que se tenga memoria en la historia reciente de nuestro pa?s. Miles y miles de hombres y mujeres abandonamos nuestras rutinas, dejamos de lado la cotidianidad y dimos vida a la llamada Comuna de Oaxaca.

El pueblo oaxaque?o ya estaba harto de los atropellos y agravios de los gobernantes priistas, cuando el 14 de junio del 2006 el tiranuelo Ulises Ruiz orden? una brutal represi?n en contra de una movilizaci?n de los trabajadores de la educaci?n aglutinados en la Secci?n 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educaci?n (SNTE). Este hartazgo, junto a la agresi?n policiaca y la inmediata respuesta de los maestros, provocaron una gigantesca movilizaci?n ciudadana que encontr? en la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) su medio de coordinaci?n para la lucha.

Durante 5 meses, el aparato gubernamental desapareci? casi por completo, su presencia se redujo a las llamadas ?caravanas de la muerte?, convoyes nocturnos integrados por polic?as, porros y delincuentes que a bordo de 15 o 20 camionetas hac?an recorridos por la capital oaxaque?a para agredir y amedrentar a la poblaci?n. Estas agresiones dieron lugar a que cada noche surgieran cientos de barricadas, donde los vecinos se proteg?an y conviv?an alrededor de fogatas, espacios de encuentro de gente de diferentes ocupaciones, edades y or?genes. Los vecinos, en un ejercicio de democracia radical, se organizaron para protegerse, para organizar la vida y tambi?n para protestar y exigir sus derechos.

Esta rebeli?n ciudadana, con sus muy diversas formas de movilizaci?n, se concentr? al principio en la regi?n de los Valles Centrales de Oaxaca, y poco a poco se fue extendiendo a las diferentes regiones del estado, donde se tomaron palacios municipales y hubo marchas y bloqueos para luego propagarse a otros estados, donde tambi?n se crearon asambleas populares. Lo m?s intenso de la confrontaci?n tuvo como centro ?lgido la capital del estado, y de inmediato y a gran velocidad se propal? a las diferentes regiones. Por ejemplo, en un pueblo de la Mixe Alta el mismo 14 de Junio fue expulsada la polic?a estatal y al d?a siguiente, a m?s de 300 kil?metros de la capital, cientos de ind?genas afiliados a la UCIZONI bloquearon la carretera Transistmica en protesta por la agresi?n policiaca.

Decenas, cientos de miles participamos en las megamarchas; en ellas se fund?an las rebeld?as de los maestros con la de los campesinos ind?genas, la de los estudiantes con la de los j?venes sin empleo, las de las mujeres con las de los ni?os de calle. Abigarradas multitudes enton?bamos durante las largas caminatas cantos y consignas, siendo la m?s famosa aquella de ?ya cay?, ya cay?, Ulises, ya cay?.

Una de las acciones que mayor impacto tuvieron, fue sin lugar a dudas la toma de los medios masivos de comunicaci?n por parte del movimiento. La ?nica televisi?n local y las principales radiodifusoras fueron ocupadas por los rebeldes y por primera vez la gente sencilla dio su voz, narr? sus historias y grito sus exigencias. En las regiones m?s aisladas las radios comunitarias transmit?an los acontecimientos y manten?an informada a la poblaci?n.

Una de las caracter?sticas principales de esta revuelta fue su radicalidad. Los roles fueron trastocados de manera profunda, prueba de ello fue el significativo papel que jugaron las mujeres, los ancianos, los ni?os de la calle, los desempleados. El miedo, el temor a la autoridad, se derrumbaron y entonces la gente sencilla que hab?a sido humillada toda su vida, se rebel? y asumi? con sorpresa su poder. Recuerdo como despu?s de la batalla de Todos Santos, personas mayores que hab?an participado en los enfrentamientos contra la polic?a federal, se asum?an como h?roes, se sent?an felices y complacidas por haber vivido esos momentos. El haber lanzado piedras o repartido pa?uelos para neutralizar el efecto de los gases, lo mismo daba, las hac?a sentirse trascendentes, se sent?an h?roes y en realidad lo eran.

Un aspecto que hay que resaltar fue la horizontalidad del movimiento, cuya organizaci?n recuper? los m?todos asamblearios de las comunidades ind?genas; cada qui?n asum?a el papel que deseaba asumir y nadie mandaba. La APPO nunca fue una organizaci?n, fue la red de coordinaci?n de los rebeldes; fue el espacio de comunicaci?n de los insurrectos. Nunca tuvo acta constitutiva, ni estatutos, ni una estructura organizativa; aunque despu?s algunos quisieron darle forma de organizaci?n, para usar su nombre y usufructuarlo.

Otra cara de la radicalidad de este movimiento fue el cuestionamiento al poder mismo, y en cualquiera de sus encarnaciones la autoridad fue atacada. Las organizaciones, la familia patriarcal, el gobierno, los partidos, el machismo, los medios de comunicaci?n, los dirigentes, todo fue cuestionado, todo fue rebasado. Este movimiento desenmascar? y puso en su lugar a medio mundo.

Algunas organizaciones con un pasado izquierdista como la COCEI terminaron apoyando al gobernador asesino, y dirigentes sindicales como el profesor Enrique Rueda traicionaron a sus compa?eros de lucha. El Partido de la Revoluci?n Democr?tica (PRD), por su parte, jug? con dos caras. Por un lado tuvo que apoyar la campa?a de Andr?s Manuel L?pez Obrador como candidato a la Presidencia de la Rep?blica y por otro lado negoci? con Ulises Ruiz y contribuy? a su permanencia. Y qu? decir de los siniestros acuerdos que establecieron Fox y Calder?n con los priistas para sostener al tiranuelo. La clase pol?tica en pleno se confabul? en contra de los rebeldes de Oaxaca y se utiliz? todo el poder del Estado para aplastarlos.??? Fuera M?scaras!!!!

Un movimiento sin salidas

La radicalidad de las demandas de la Comuna de Oaxaca la hicieron altamente t?xica para el sistema de dominaci?n que oprime a los mexicanos. Su forma de organizaci?n era horizontal y anti jer?rquica por lo cual no ten?a dirigentes ni comisiones formales, salvo algunos voceros sin poder ni mando. Asumi? la forma asamblearia y sus demandas y aspiraciones eran maximalistas e innegociables; al grado que no ten?a la aspiraci?n siquiera de negociar la liberaci?n de los presos o la destituci?n de funcionarios. Era el todo o nada; algunos la bautizaron como la primera revoluci?n del siglo XXI y en cierta forma ten?an raz?n, pues sus maneras y reclamos cuestionaban al sistema mismo.

La coyuntura en la que estall? la rabia de los oaxaque?os no fue la m?s propicia para que este movimiento se consolidara. En Julio del 2006, cuando la revuelta iba en ascenso, la izquierda partidista estaba envuelta en el proceso electoral por la presidencia. Pocos d?as despu?s de las elecciones se relata que en Huatulco se reunieron Ulises Ruiz y Felipe Calder?n, donde pactaron apoyo y reconocimiento mutuo. Dos meses despu?s de esa reuni?n 5 mil militares disfrazados de miembros de la polic?a federal preventiva tomaron por asalto la ciudad de Oaxaca, seg?n ellos ?para restablecer el orden?, y seg?n nosotros para aplastar la revuelta y sostener a un asesino en el poder.

Una rebeli?n con estas caracter?sticas enfrentaba a poderosos intereses y no s?lo locales. Por ello necesitaba para su sobrevivencia de que la revuelta se extendiera a otros lugares del pa?s y que la solidaridad nacional e internacional fuera m?s contundente. A pesar de que la revuelta de los oaxaque?os fue ganando simpat?a, evidenci? la debilidad del movimiento social mexicano, el cual no le pudo brindar un apoyo efectivo.

Hacia Noviembre del 2006, el movimiento demostraba a?n gran vitalidad a pesar de que estaba acorralado en las instalaciones de la Ciudad Universitaria y de la Secci?n 22, y pudo con la participaci?n de m?s de 1,600 delegados y delegadas el celebrar el ?congreso constituyente de la APPO?. Mientras cerca de ah? la Polic?a Federal Preventiva ocupaba la parte central de la capital y muchas de las barricadas ya hab?an sido levantadas y los tiranos a la par que organizaban cacer?as de ?sapos? preparaban el golpe final: el ?tlatelolcazo? del 25 de Noviembre.

La represi?n y el chantaje

El saldo represivo que tuvimos que pagar los oaxaque?os por nuestra locura libertaria fue sumamente alto. Oficialmente la represi?n ocasion? 26 muertos, 350 heridos y m?s de 500 presos. Sin embargo, varios desaparecieron, entre ellos los ni?os de la calle que alimentaron la barricada de Cinco Se?ores y varios vecinos y maestros de los que nunca se supo m?s. Ese sigue siendo hasta ahora un secreto a voces en Oaxaca.

En Oaxaca sufrimos todas las formas represivas que son parte de la Guerra Sucia. Algunos detenidos fueron torturados con amenazas de ser lanzados desde un helic?ptero en pleno vuelo. Muchos m?s fueron secuestrados o golpeados en la calle y a la luz del d?a. Delincuentes, militares y polic?as desde veh?culos en movimiento dispararon contra vecinos inermes. Decenas de mujeres sufrieron abusos y atropellos de todo tipo y m?s de un centenar de oaxaque?os fue deportado a un penal de ?mediana seguridad? ubicado en estado de Nayarit, en lo que se llam? ?la pesadilla azul?.

Hacia fines de Octubre, en el momento m?s dif?cil del movimiento, la burbuja represiva de Ulises Ruiz urgida de ox?geno amenaz? al gobierno federal de incendiar Oaxaca si no interven?a, y para ello orquest? un plan ejecutado por grupos paramilitares que atacaron las barricadas y plantones. En uno de esos ataques a la barricada de Calicanto muri? el periodista alternativo Brad Will. Esta escalada fue la que le sirvi? de pretexto al presidente Vicente Fox para ocupar militarmente Oaxaca.

Despu?s de los ataques de fines de Octubre muchos sab?amos que ser?amos reprimidos y previmos que la movilizaci?n del 25 de Noviembre era el momento elegido para dar el golpe final y no pudimos hacer nada para evitarlo; el movimiento se jugaba sus ?ltimas cartas y los grupos de j?venes que eligieron la violencia para enfrentar al gobierno se impusieron sobre los contingentes que llamaban a seguir de manera pac?fica con la movilizaci?n. A?n se recuerda el episodio donde la Doctora Eskopeta, una ciudadana ampliamente respetada en el movimiento, no pudo convencer a los muchachos para que dejaran de lanzar objetos contra la polic?a. Nunca se sabr? con certeza la cantidad de heridos, desaparecidos y de muertos resultantes de la brutal agresi?n ocurrida ese d?a. ?Provocaci?n? ?Autoinmolaci?n? ?Cansancio?

Lo ocurrido ese d?a 25 fue brutal y los siguientes d?as fueron terribles; desde la gubernamental Radio Ciudadana se impuls? una campa?a de terror, una campa?a cargada de odio, donde desde el anonimato se denunciaba los lugares donde se ocultaban los opositores. En una campa?a de verdadera cacer?a algunas casas fueron allanadas y decenas de personas fueron golpeadas brutalmente y algunos extranjeros deportados. Cientos tuvimos que escondernos o huir de Oaxaca. As? terminamos el 2006 y en esos d?as de zozobra cualquier intento de movilizaci?n era de inmediato reprimido. El tirano no hab?a ca?do.

A la distancia

Si bien en febrero y el 8 de marzo del 2007 el movimiento volvi? a salir a las calles, a?n se respiraba una atm?sfera de miedo y frustraci?n. El tirano no hab?a ca?do, la secci?n 22 atravesaba un momento cr?tico por la traici?n de sus dirigentes y el choque entre anarquistas y estalinistas era cada vez m?s patente. Con esas nuevas movilizaciones se demostraba que la revuelta no estaba muerta ni completamente derrotada, pero no era tan radical ni tan fuerte para significar un peligro real para el gobierno.

El 14 de Junio del 2007, a pesar de que hubo una gran manifestaci?n, se percib?a que no hab?a ya ni la fortaleza ni la unidad suficientes para retomar el camino de la insurrecci?n ciudadana. Algunos de los dirigentes hab?an hecho negociaciones con Ulises Ruiz y a pesar de la combativa manifestaci?n de julio siguiente era evidente lo que no quer?amos reconocer, que el movimiento hab?a sido derrotado, que estaba muy dividido y en reflujo. Ya a estas alturas a las reuniones de la APPO solo asist?a el 20 por ciento de sus delegados, lo cual era aprovechado por organizaciones vanguardistas para manipular y hablar a nombre de la Asamblea.

Han pasado ya cinco a?os, cinco largos a?os y resulta extra?o, pero hasta ahora no se ha hecho un balance cr?tico de la rebeli?n ciudadana del 2006. Si el resultado del movimiento se midiera por el logro de sus demandas podr?amos coincidir en que fue derrotado ya que al final de cuentas su demanda principal no s? consigui?, Ulises Ruiz sigui? mal gobernando, asesinando y robando hasta el ?ltimo d?a de su sexenio.

Pero bajo la idea de ?que veneno que no mata, engorda?, tanto la burbuja de Ulises Ruiz como el movimiento social terminaron en un supuesto empate t?cnico. Pero la verdad, estos ?ltimos a?os fueron muy dif?ciles para los pueblos de Oaxaca. La corrupci?n, la pobreza y la violencia se incrementaron, s?lo basta con ver el sufrimiento del pueblo de San Juan Copala para darnos una idea de lo dif?cil que han sido estos tiempos para muchos oaxaque?os

Sin embargo y a pesar de que la demanda central no se consigui?, y de que las organizaciones sociales se aislaron y muchas se dividieron o desaparecieron, en Oaxaca ha venido creciendo un movimiento ciudadano que reivindica en diferentes regiones la defensa de su territorio: por ejemplo, en el Valle de Ocotl?n ha surgido un aguerrido movimiento que lucha contra la minera canadiense Cuzcatl?n o una Coordinadora de Pueblos Unidos por el Agua ; tambi?n en Valles Centrales se ha venido articulando la resistencia en contra del llamado Libramiento Sur, obra carretera que no pudo ejecutar el gobierno de Ulises Ruiz.

A muchos oaxaque?os la experiencia del 2006 les ense?? que al poder del Estado se le puede enfrentar la fuerza del pueblo organizado, tal como lo han hecho los pueblos mixtecos y chatinos que integran el Consejo de Pueblos Unidos por la Defensa del R?o Verde (COPUDEVER) y que luchan contra la construcci?n de la represa Paso de la Reina.

Oaxaca sigue siendo escenario de una gran cantidad de iniciativas que reivindican la autonom?a y que luchan en contra de cualquier forma de autoritarismo. Constantemente hay foros, mercados alternativos, ferias por la vida aut?noma, operan centros sociales, y radios comunitarias, se realizan conciertos musicales, manifestaciones, bloqueos, protestas, reclamos, fiestas; es decir, que si el prop?sito de la barbarie gubernamental fue el de exterminar la rica vitalidad ciudadana, fracas? rotundamente. No creo que en ning?n lugar del pa?s, exista la vitalidad que tiene a?n hoy el movimiento ciudadano de Oaxaca, a pesar de la violencia que ha sufrido, y de la fragmentaci?n y del sectarismo que lo afectan.

Tambi?n es innegable que el movimiento ciudadano del 2006 influy? para que en las elecciones de julio del 2010 fuera derrotado el delf?n de Ulises Ruiz. Mucha gente en Oaxaca dice: ?no vot? por Gabino Cu?, vot? en contra de Ulises?. La noche del 4 de julio cientos de personas celebraban en las calles la derrota del PRI y entonaban la consigna de la APPO ?ya cay?, ya cay?, Ulises ya cay?. Sin embargo el nuevo gobernador no comprendi? la importancia de este mensaje y en su toma de posesi?n tuvo entre sus invitados especiales a Jorge Franco, conocido como el ?Chucky?, un siniestro personaje ?brazo derecho? de Ulises Ruiz, que durante a?os orquest? las m?s graves violaciones a los derechos que hayan sufrido los oaxaque?os en su historia moderna. En nombre de la reconciliaci?n en Oaxaca, hay ominosas se?ales de brindar impunidad a los asesinos y de echar en el olvido los cr?menes y la barbarie.

A cinco a?os de la revuelta popular, muchos de sus actores se han integrado al nuevo gobierno estatal o son parte del Congreso del estado; otros murieron asesinados en estos ?ltimos a?os, como Bety Cari?o, Renato Cruz o Catarino Torres; otros m?s fueron ejecutados, como los jefes policiacos Fernando Barrita o Aristeo L?pez, o como los pistoleros ?El Drag?n? o ?El Taliban?.

Muchos est?n involucrados en nuevas iniciativas para democratizar desde abajo y a la izquierda, mientras otros tantos creen que desde dentro y desde arriba se puede hacer algo e incluso regresan a la escuela para adquirir el t?tulo que les requiere la ley para ser funcionarios del nuevo gobierno.

Si bien muchos se reclaman como parte de la APPO, lo cierto es que la APPO ya no existe, o por lo menos ya no existe aquella Asamblea donde se planeaban el cierre de oficinas, las grandes marchas o la defensa de las radiodifusoras tomadas. Otros tiempos se viven en Oaxaca y tenemos que reconocerlo.

Pero a mucha gente sencilla, la revuelta del 2006 le cambio la vida, le dio una nueva mirada sobre su mundo, le hizo saber que perder el miedo es peligroso, pero le da un sentido distinto al vivir. Como dec?a aquel vecino de Santa Rosa ? en la periferia de la capital oaxaque?a- ?despu?s de todo esto, nunca seremos los mismos, no lo podr?amos ser y no lo podr?amos soportar?

?Salud y Revoluci?n Social!


Publicado por solaripa69 @ 10:33
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