Martes, 02 de agosto de 2011

Ceguera partidocr?tica

Javier Sicilia

M?XICO, D.F. (Proceso).- Pese a la emergencia nacional que vive el pa?s, pese tambi?n a la reserva moral que se ha despertado en la ciudadan?a y que exige un cambio moral en la vida pol?tica, los partidos y los gobiernos parecen ciegos. Empecinados en sus luchas electorales por el poder, encerrados en esa franja intocada de la realidad de sus oficinas, de sus salarios y de su burbuja de clase, han perdido de vista que el pa?s est? balcanizado por el crimen y la corrupci?n de las instituciones; que los ciudadanos, destrozados por la inseguridad y la impunidad, no miramos en ninguno de ellos una alternativa pol?tica; que entre ellos y nosotros hay un divorcio y una lejan?a cada vez m?s hondos, y que el pa?s corre el peligro de entrar en un nihilismo sin retorno o en formas aberradas del autoritarismo.

La prueba m?s clara ?presagio de lo que ser?n los pr?ximos comicios? fueron las elecciones del Estado de M?xico. En estricto sentido, Eruviel, explotando la ignorancia, la miseria y la corrupci?n de mucha gente mediante la compra de votos, es decir, ejerciendo una delincuencia partidocr?tica, gan? con el veintitantos por ciento del padr?n electoral, lo que representa una minor?a cooptada. Detr?s de su p?rrico triunfo est? en realidad el voto blanco ?que la reforma pol?tica, de por s? detenida en el Congreso, ni siquiera contempla? o, en palabras m?s llanas, el repudio de la mayor?a ciudadana y el peso de la ingobernabilidad.

Si nuestros partidos y nuestros gobiernos creen que eso es democracia y legitimidad, entonces hay que aceptar que su estado mental es la oligofrenia o el cinismo; habr? que aceptar tambi?n que las pr?ximas elecciones ser?n las de la ignominia: un gobierno de minor?as, con instituciones corrompidas y con un aumento de la criminalidad y de la espiral de violencia. Gane quien gane en esta simulaci?n democr?tica, s?lo podr? gobernar con los c?rteles y con la violencia, es decir, no gobernar?, como hasta ahora no ha gobernado ni Felipe Calder?n ni ning?n gobernador en la Rep?blica, lleve el signo del partido que sea.

Estamos ?es lo que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad no ha dejado de mostrar? en una emergencia nacional. La mayor?a ciudadana lo sabe en su dolor, y por eso ?a pesar del receso en que las movilizaciones han entrado en espera de los resultados de los di?logos con los poderes? no asistir? a las urnas, o si asiste ser? para colocar su voto en blanco. La realidad atroz que vivimos, y la ciudadan?a que se ha dado cuenta de ella y exige un cambio profundo en la vida pol?tica, han rebasado al gobierno y a los partidos que en su ceguera contin?an pensando que ir a las elecciones en estas condiciones es vivir democr?ticamente.

Sin embargo, si realmente queremos salvar la democracia, la ?nica manera de hacerlo es, primero, que los partidos pol?ticos se desprendan de sus anteojeras y acepten que el pa?s est? en peligro; segundo, que a partir de all? hagan una cura de humildad y renuncien a su competencia pol?tica; tercero, que junto con los ciudadanos busquen un candidato moral de unidad nacional y creen una agenda cuyos principios b?sicos sean el saneamiento de las instituciones ?mediante castigos (Ju?rez dixit) ejemplares a los funcionarios corruptos y a los delincuentes, castigos que no contemplen la venganza, sino el resarcimiento moral de sus conciencias y de sus faltas?, la creaci?n de una seguridad basada en la vida ciudadana ?lo que implica cambiar no s?lo la estrategia actual, sino tambi?n la estrategia econ?mica, educativa, productiva y de gobierno en funci?n del bien com?n, es decir, del fortalecimiento de las relaciones locales de soporte mutuo y de los derechos humanos?, la promulgaci?n de una Ley de V?ctimas que, a trav?s de una Comisi?n de la Verdad, permita la seguridad de las mismas, su resarcimiento, su reconciliaci?n y que les asegure la no repetici?n del dolor, as? como una profunda reforma pol?tica que haga posible una participaci?n efectiva de la ciudadan?a en los asuntos del gobierno ?o sea, una reforma que adem?s de las candidaturas y de las iniciativas ciudadanas, incluya la revocaci?n del mandato, el plebiscito, el voto blanco, la limitaci?n de fueros y acciones colectivas amplias e incluyentes, y que camine hacia la realizaci?n de un nuevo Constituyente?, y una pol?tica exterior que ponga un coto a las iniciativas belicistas que Estados Unidos nos ha impuesto como forma de combate al narcotr?fico.

La realidad por la que atraviesan la naci?n y la vida humana humillada lo est? exigiendo. Esto no significa ?contra la opini?n de los partidos y de algunos intelectuales que a causa de la franja de confort en la que viven no ven la realidad? una negaci?n de la democracia, sino una rearticulaci?n de ella a partir de un llamado a la reserva moral que a?n habita en el coraz?n y en la lucidez de la conciencia. Despreciarlo, en nombre de la ceguera partidista, ser? llevar al pa?s a la m?s profunda de las ignominias, la de la violencia sin l?mite, una pesadilla que ya anuncian nuestros muertos. Es tiempo de pensar en los seres humanos y no en el poder del Estado, esa m?quina sin alma que no puede liberarse de la violencia y que a ella debe su inhumana vida.

Adem?s opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andr?s, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los cr?menes de las asesinadas de Ju?rez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a todos los presos de la APPO, hacerle juicio pol?tico a Ulises Ruiz y cambiar la estrategia de seguridad.

El segundo di?logo del Castillo de Chapultepec

?

Luis Hern?ndez Navarro

En muy poco ayuda al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) el balance injustificadamente optimista que algunos dirigentes hacen del di?logo que sostuvieron con el Poder Legislativo en el Castillo de Chapultepec. Es comprensible que quienes conducen una movilizaci?n social quieran magnificar sus conquistas. No lo es que fuercen la realidad hasta extremos caricaturescos.

En un desplante verbal sin sustento alguno, un d?a despu?s del di?logo, Emilio ?lvarez Icaza public? en El Universal una reflexi?n en la que asegur?: Hay elementos para pensar que la gente recuper? al Congreso de la Uni?n y que ?ste puede recuperar la confianza de la ciudadan?a.

?De verdad la gente ya recuper? al Congreso? ?Ser? que ahora s? el Legislativo puede recuperar la confianza de la ciudadan?a? ?Por qu?? ?Porque el MPJD se reuni? con ese poder y algunos legisladores accedieron de palabra a algunas de sus demandas? ?Por favor!

Apenas un d?a despu?s del escrito de ?lvarez Icaza, Jos? Gonz?lez Morf?n, presidente de la Junta de Coordinaci?n Pol?tica del Senado, lo desminti? y dijo que ser? en septiembre cuando el Congreso de la Uni?n ofrezca una respuesta concreta a los compromisos adquiridos.

Por lo pronto, no hay ninguna garant?a de que el Congreso vaya a cumplir con los puntos verbalmente aceptados por algunos legisladores. En la reuni?n se negaron a firmar cualquier compromiso, argumentando que el verdadero capital de un representante popular es su palabra. ?Acaso ya se olvid? lo que sucedi? con los acuerdos de San Andr?s? ?D?nde qued? la iniciativa de la Cocopa ?avalada por los legisladores? a la hora de la verdad?

?lvarez Icaza ha amenazado que, en caso de incumplimiento, el MPJD se cobrar? la afrenta en las urnas. ?De verdad? El MPJD es una movilizaci?n social ejemplar. Ha logrado en muy poco tiempo grandes conquistas, visibilizando el costo humano de una guerra absurda y fallida. Ha sentado a dialogar al Presidente de la Rep?blica y al Congreso de la Uni?n. Ha impactado a la opini?n p?blica, pero no la ha organizado. El MPJD no tiene, por lo pronto, ni la capacidad organizativa ni la convocatoria para presionar electoralmente a los partidos. ?Ojal? y la tuviera!, pero no es as?. El que diga lo contrario est? blofeando. Y la clase pol?tica pol?tica lo sabe.

Buen ejemplo de la inutilidad de este tipo de chantajes es la movilizaci?n en favor del voto en blanco de los pasados comicios federales. ?D?nde qued?? En ning?n lado. La protesta, leg?tima como fue, no pudo transformarse en un movimiento sino, apenas, en una explosi?n de malestar sin continuidad. Desapareci? una semana despu?s de las elecciones.

Unos d?as antes del segundo di?logo del Castillo de Chapultepec, Javier Sicilia y un grupo de tuiteros se presentaron en el Congreso para presionar por la aprobaci?n de la reforma electoral. Los medios registraron la iniciativa. El n?mero de asistentes fue muy reducido. Qued? demostrado que una cosa es circular mensajes en las redes sociales y otra convocar ciudadanos a la acci?n, y que las redes sociales son utilizadas por todo mundo. Nadie representa a los tuiteros. Los pol?ticos profesionales tienen tuiteros contratados para hacer labor en favor suyo en la red. La fuerza de Twitter en la pol?tica en M?xico hoy en d?a est?, en parte, en el enigma de qui?nes son sus integrantes. Cuando algunos de ellos llaman a la ciudadan?a a salir a las calles y su convocatoria fracasa, les sucede lo que a los enmascarados en la lucha libre: una vez descubierto su rostro pierden su magia y su encanto.

M?s all? del impulso social que lo anima, el gran m?rito del MPJD en el encuentro con el Congreso de la Uni?n fue aprovechar las contradicciones internas de los partidos en el Congreso. Manlio Fabio Beltrones tiene inter?s en que la reforma pol?tica aprobada por el Senado camine, pero la C?mara de Diputados, controlada por los legisladores afines a Enrique Pe?a Nieto, se opone. Josefina V?zquez Mota est? en plena carrera por la postulaci?n presidencial de su partido. Armando R?os Piter, el coordinador de los diputados del PRD, que antes de desembarcar en el sol azteca perteneci? al PRI y luego al PAN, necesita construirse un capital pol?tico propio y apoyar a su candidato Marcelo Ebrard. Todas esas contradicciones fueron adecuadamente utilizadas por el movimiento. Pero no van a durar. Los s?es de los legisladores el 28 de julio tienen fecha de caducidad.

En septiembre deber? discutirse el informe presidencial y, m?s adelante, se tendr? que aprobar el presupuesto para 2012. La sucesi?n presidencial entrar? a una fase definitiva. Personajes claves del actual Congreso estar?n ya en otra cosa y en otro lado. El Legislativo podr? aprobar, sin demasiados problemas, algunas de las demandas del movimiento que no cuestionan mayormente la actual guerra contra el narcotr?fico, pero lo m?s probable es que dejar? de lado las centrales.

El segundo di?logo del Castillo de Chapultepec permiti? dar al movimiento de las v?ctimas un gran paso adelante. El discurso inicial de Javier Sicilia puso las cartas sobre la mesa y se?al? culpables y responsabilidades sin ninguna ambig?edad. Nuevamente, la voz de los afectados son? fuerte. Sin embargo, todas esas conquistas se empeque?ecen con el discurso triunfalista sin sustento de algunos de los dirigentes del movimiento.

El que algunas personas digan haber recuperado la confianza en diputados y senadores no significa, ni mucho menos, que la ciudadan?a lo haya hecho. No hay una sola evidencia de que as? sea. Y una valoraci?n as? no es un asunto de anteojeras ideol?gicas.

Calder?n y la pobreza, ineptitud criminal

?lvaro Delgado

M?XICO, D.F. (apro).- Si la eficacia de un gobierno nacional se mide por el bienestar que genera para su poblaci?n, el de Felipe Calder?n es un fracaso irrebatible: En s?lo cuatro a?os arroj? al infierno de la pobreza a 12 millones 205 mil 356 mexicanos.

Es una infamia: Se trata de un aumento de 27% del n?mero de pobres que hab?a cuando, en 2006, asumi? al cargo. Es decir, la pobreza patrimonial pas? de 45.5 millones ese a?o a 57.7 millones el a?o pasado.

La mitad de los mexicanos, entonces, es pobre.

La vasta propaganda oficial y oficiosa ha tratado de esconder esta cifra de pobreza patrimonial y aun el aumento de 3.2 millones de pobres multifactoriales ?de 48.8 a 52 millones?, contenidos en el informe del Consejo Nacional de Evaluaci?n de la Pol?tica de Desarrollo Social (Coneval), y ha tratado de imponer la idea de que se contuvo el aumento de pobreza extrema.

Y en efecto, qu? bueno que los programas asistencialistas del gobierno federal evitaron que la cifra de pobres extremos creciera m?s de los 11.7 millones que hay ?y que son much?simos?, pero qu? lamentable que ese n?mero sea casi igual a los mexicanos que se convirtieron en pobres.

Orquestadas por Calder?n, las justificaciones por el aumento de la pobreza en M?xico se multiplican en el gobierno federal y en el Partido Acci?n Nacional (PAN), y entre los pretextos se cuentan los que acuden inclusive a la comparaci?n de los pobres que gener? la crisis detonada en 1994.

Las cifras oficiales establecen que, tras el colapso econ?mico de ese a?o, los mexicanos que cayeron en pobreza patrimonial ascendieron a 64 millones de personas. Pero as? como van las cosas, en este y el pr?ximo a?o, bien puede Calder?n generar los poco m?s de 6 millones para igualar y superar esa cifra.

Talento, para la desgracia, lo tiene.

Y para los pretextos, tambi?n.

En 2006, en su libro propagand?stico El hijo desobediente, prometi? que sacar?a de la pobreza a 27 millones de mexicanos: En n?meros redondos, desaparecer?n 15 millones pobres-pobres y 12 millones pobres extremos.

Eso implicaba que disminuir?n 2.5 millones de pobres cada a?o, 208 mil 333 por mes y casi 7 mil diarios. Los pobres extremos desaparecer?n, gracias a Calder?n, a raz?n de 2 millones anuales, 166 mil mensuales y 5 mil 500 cada mes.

Las cifras combinadas de pobres y pobres extremos que desaparecer?n, seg?n la promesa de Calder?n ?27 millones en total?, son las siguientes: Cada a?o, dejar?n de ser pobre y pobres extremos 4.5 millones de mexicanos, 375 mil por mes y 12 mil 500 diarios.

A la vuelta de cinco a?os ?cuatro en la evaluaci?n del Coneval?, Calder?n no s?lo no pudo cumplir con ese compromiso de abatir la pobreza, sino que la aument? por su incompetencia en todos los ?rdenes.

Y lo fundamental: Trat?ndose de personas es una ineptitud criminal?

Apuntes

Luisa Mar?a es ya candidata del PAN al gobierno de Michoac?n mediante el uso de todos los recursos del gobierno federal, cuyo despliegue se multiplicar? hacia la elecci?n del 11 de noviembre. El plan de hacer ganar a la hermana de Calder?n reactiva el contubernio de ?ste con Elba Esther Gordillo y, en breve, habr? renuncias de panistas, como en Zamora. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci?n (TEPJF) votar? en los siguientes d?as si ratifica o revoca la expulsi?n de Manuel Espino del PAN. Salvador Nava Gomar, el magistrado ponente, propone la expulsi?n ?porque as? se le ordenaron sus due?os?, pero nada es seguro todav?a?

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Publicado por solaripa69 @ 9:54
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